De Motörhead a Judas Priest: las raíces de Overkill en doce canciones

Publicado el 26 de octubre de 1999 por el sello CMC International Records, Coverkill es un álbum de versiones de Overkill, la reconocida agrupación estadounidense de thrash metal procedente de Nueva Jersey. Editado pocos meses después de Necroshine, este trabajo recopila doce canciones de algunos de los artistas que marcaron la trayectoria musical del conjunto. Más que una simple colección de versiones, el disco constituye un homenaje a las influencias que contribuyeron a forjar su identidad y consolidar su sonido dentro de la escena del metal.
El repertorio reúne composiciones de bandas fundamentales del heavy metal, el hard rock y el punk, entre ellas Motörhead, Black Sabbath, Deep Purple, Judas Priest, Kiss, Jethro Tull, Ramones, Sex Pistols, Dead Boys y Manowar. Esta diversidad evidencia el amplio abanico de referencias musicales de Overkill y permite apreciar las distintas corrientes que alimentaron su propuesta artística.
Uno de los aspectos más relevantes de Coverkill es que supone el primer lanzamiento de la banda con el guitarrista Dave Linsk. El álbum mantiene la identidad sonora del grupo, caracterizada por riffs contundentes, ritmos acelerados y la inconfundible voz de Bobby «Blitz» Ellsworth. A lo largo del repertorio, los músicos reinterpretan canciones ajenas sin renunciar a su propia personalidad, combinando el respeto por las composiciones originales con la agresividad característica del thrash metal.
El disco comienza con «Overkill», el célebre tema de Motörhead. La elección resulta especialmente apropiada por la conexión entre el título de la canción y el nombre del grupo estadounidense. La interpretación conserva la velocidad y la energía del original, aunque, en mi opinión, no consigue superar la fuerza primitiva de la versión de Lemmy y sus compañeros. Pese a ello, funciona como una declaración de admiración hacia una de las formaciones más influyentes de la música pesada.
Otro de los momentos más llamativos llega con «Changes», de Black Sabbath. En esta ocasión, Bobby Blitz sorprende al abandonar parcialmente su registro habitual, áspero y agresivo, para ofrecer una interpretación más melódica y emotiva. Su desempeño vocal demuestra una versatilidad notable y convierte esta canción en uno de los pasajes más destacados del álbum. La presencia de otras versiones de Black Sabbath confirma la importancia de la legendaria banda británica entre las principales influencias de Overkill.
También merecen especial atención «Space Truckin’», de Deep Purple, y «Tyrant», de Judas Priest. Ambos cortes reflejan la capacidad del conjunto para adaptar composiciones de diferentes estilos a su propio lenguaje musical. Mientras el primero conserva el espíritu dinámico del hard rock, el segundo destaca por su contundencia y su afinidad con el heavy metal tradicional.
En cuanto a la producción, Coverkill presenta un sonido potente y compacto, coherente con los lanzamientos habituales de Overkill durante aquella etapa. La ejecución instrumental mantiene un nivel elevado y, aunque existen ciertas diferencias sonoras entre las grabaciones, el conjunto conserva una uniformidad considerable. La banda demuestra oficio y solvencia, sin que aparezcan tropiezos especialmente destacables.
Desde una perspectiva más personal, considero que Coverkill es un disco entretenido, aunque irregular en cuanto a su capacidad para sorprender. Su mayor virtud reside en escuchar cómo Overkill hace suyas canciones de artistas tan diferentes, conservando su carácter agresivo sin desvirtuar por completo las composiciones originales. Sin embargo, también tengo la impresión de que algunas versiones se limitan a reproducir la fórmula de sus referentes, sin aportar suficientes elementos novedosos como para competir con las interpretaciones originales. En particular, resulta difícil superar a Motörhead en su propio terreno, mientras que «Changes» demuestra que el álbum puede ofrecer resultados mucho más interesantes cuando la banda explora registros menos previsibles.
En definitiva, Coverkill me parece un homenaje honesto y bien ejecutado, pero no imprescindible para comprender la evolución artística de Overkill. Lo recomendaría especialmente a los seguidores que quieran descubrir las influencias de sus ídolos y disfrutar de una faceta diferente del grupo. No obstante, para quienes buscan la máxima expresión de su creatividad, considero preferible comenzar por sus álbumes originales.

Listado de temas:
Overkill (Motörhead cover)
No Feelings (Sex Pistols cover)
Hymn 43 (Jethro Tull cover)
Changes (Black Sabbath cover)
Space Truckin’ (Deep Purple cover)
Deuce (Kiss cover)
Never Say Die (Black Sabbath cover)
Death Tone (Manowar cover)
Cornucopia (Black Sabbath cover)
Tyrant (Judas Priest cover)
Ain’t Nothin’ to Do (Dead Boys cover)
I’m Against It (Ramones cover)
Line Up:
D.D. Verni – Bass, Vocals
Bobby «Blitz» Ellsworth – Vocals
Dave Linsk – Guitars
Tim Mallare – Drums
Joe Comeau – Guitars, Vocals (additional)

























