El león británico, ruge, pero no araña // Sala Salamandra, L’Hospitalet – Barcelona – 08/08/2025

BRITISH LION
Steve Harris, el alma y corazón de IRON MAIDEN, regresaba a los escenarios españoles con sus BRITISH LION, un proyecto en el que deja de lado los grandes estadios y disfruta de la cercanía de sus más fieles seguidores en salas de mediano aforo, como era el caso esta vez de la barcelonesa Salamandra, en L’Hospitalet de Llobregat. Con anterioridad, había escuchado al grupo puntualmente, mostrando mucha curiosidad por su primer trabajo, al que reseñé incluso en nuestra web, pero la verdad es que nunca despertaron en mí tanta simpatía como para ir a verles en vivo.

BRITISH LION
Finalmente, en un periodo en que los festivales al aire libre se llevan la palma, los astros se alinearon y decidieron estimular mi atención para ver a BRITISH LION entre cuatro paredes. Entrados ya de pleno en el mes de agosto, la verdad es que no sabía bien qué esperar de este concierto en cuanto a asistencia. Pensaba: ¿Estarán todos en el “Leyendas del Rock” o habrán aprovechado las vacaciones para desconectar y salir de la ciudad? Pero lo cierto es que, una vez en Salamandra, el ambiente era el de las grandes ocasiones. Un casi lleno de esos que te permiten estar cómodo, sin aglomeraciones en las barras, y pudiendo disfrutar de la descarga desde cualquier punto de la sala.

BRITISH LION
Entrando en materia, BRITISH LION ofreció un concierto directo y sin concesiones. Hora y media de reloj y sin bises, algo poco usual en nuestros tiempos. Para nada esperábamos una versión de IRON MAIDEN, que no pegaba ni con cola, pero un par de temas propios más sí que los hubiéramos disfrutado. Y es que, una vez caes en sus redes, lo cierto es que la banda británica engancha en directo. Para mí eran como una extraña mezcla entre Brian Adams y los propios IRON MAIDEN. La voz rasgada de Richard Taylor no es para tirar cohetes, pero cumple su misión, mientras que la base rítmica, como comprenderéis, es oro puro. Y es que pocos bajistas hay en el mundo tan reconocibles como Steve Harris a la hora de tocar.

BRITISH LION
Disfrutarle de cerca y sentir cómo golpea las cuatro cuerdas es una gozada. Y ya ni hablemos de lo apasionado que se muestra cantando cada una de las canciones. No es de extrañar, entonces, verle levantar tantas pasiones entre el respetable. Terminada la gira de IRON MAIDEN, lo más lógico hubiera sido tomarse unos meses para descansar. Seguramente, podría vivir de rentas, ya desde hace muchos años, pero, lejos del retiro, ahí le tenemos una vez más en el escenario, dando el callo como un chaval de veinte. Este hombre morirá con las botas puestas, no os quepa duda.

BRITISH LION
Por su parte, la dupla de guitarristas formada por Grahame Leslie y David Hawkins jugó muy bien su papel. A pesar de que la mayor ovación se la llevó Harris, fue un gusto comprobar en propias carnes cómo BRITISH LION es un conjunto de cinco, donde todos reman a una, sin individualidades de ninguna clase y con una maquinaria muy bien engrasada. Simon Dawson, el recién llegado a la familia MAIDEN, también achicó desde atrás, acabando de redondear la actuación de unos leones que rugieron pero no arañaron, lo cual ya está más que bien. A diferencia de IRON MAIDEN, estos tipos se mueven por terrenos más accesibles y para todos los oídos, donde tanto podríamos encajar a UFO como a MUSE, pasando por U2 o incluso THE POLICE, pero lo bueno es que en directo ganan muchos enteros, con cimientos heavy metal y un repertorio muy bien elegido.

BRITISH LION
Destacar, sobre todo, “A World Without Heaven”, o el poderoso inicio “maideniano” de “Us Against The World”, que quedó algo cuartado por lo meloso de su estribillo, o “Judas”, que vino en segundo lugar, con una muy buena respuesta del público. “2000 Years” también enamoró, con ese bajo galopante y el vigoroso estribillo que fácilmente hace cantar a una Salamandra entregada. La verdad es que el concierto se hizo corto, al contrario que el telonero. Un Tony Moore’s AWAKE que, precisamente, comenzó su carrera musical como teclista de unos todavía desconocidos IRON MAIDEN.

Tony Moore’s AWAKE
La propuesta de Tony da mucho espacio a la atmosfera instrumental, muy en la línea de PINK FLOYD, saliendo al ruedo con todas las bases grabadas, intercambiando su guitarra acústica con la eléctrica y cantando algunas estrofas de manera bien relajada, cuando la canción lo requería. La verdad es que fue curioso, pero tal vez no era lo que esperábamos para abrir la velada, ya que, en lugar de despertar al público, corrió el riesgo de dormirlo.

Tony Moore’s AWAKE
Redacción: Ivan Allué
Fotos: Jordi Gol Montouto
Organiza: Madness Live

























