Entrevista a Álex Coubert (fotógrafo): “En la fotografía de conciertos, no todo es saber utilizar la cámara”

Joss Metalcry entrevista a Álex Coubert, un fotógrafo de conciertos que se dedica al mundo audiovisual en la zona de Madrid y Toledo principalmente. Vamos a ver qué más nos cuenta.
Estoy haciendo este mes un especial de fotógrafos de directo, ya que hace un tiempo dediqué dos meses a las mujeres que están en los fosos cubriendo los acontecimientos. ¿Quién es Álex Coubert para quien no lo conozca?
Soy un tipo de 34 años bastante inquieto y curioso, que se dedica al mundo audiovisual en la zona de Madrid y Toledo principalmente, amigo de mis amigos y amante de la naturaleza, el cine y la música a partes iguales.
¿Nos explicas cómo nació tu pasión por la fotografía?
Mi padre siempre ha tenido cámaras en casa porque podría decirse que es como su profesión frustrada, aunque acabó dedicándose a otra parte del sector de la imagen. A raíz de eso y mi curiosidad por cómo se hacía la fotografía en el cine, el tipo de planos, la luz, los colores, pues eso, lo típico, acabé cogiendo cámaras y trasteando cuando ya era chaval, así que me pasaba horas viendo cómo funcionaban, leyendo manuales y experimentando con diferentes técnicas. La emoción de capturar un momento o crear una imagen que contara una historia me enganchó desde el principio.
En el campo de la fotografía, he visto que te especializas en trabajos en directo, ya que he visto casi todas las fotos que tienes colgadas en las RR.SS. ¿Cómo logras capturar toda la esencia y la energía de un concierto a través del objetivo?
Mira, con esto te digo una cosa que aprendí con Javier Rosa, uno de los mejores fotógrafos de directo que tenemos aquí en España: si no escuchas la música y no te molestas en saber cuándo puede venir una estrofa, un puente o el mismo estribillo, que es cuando la situación te da esos cambios de luces guapos o esos gestos de los artistas que tanto nos gustan cuando los vemos después, poca hostia puedes hacer, con lo cual al final es un compendio de muchos factores, de los cuales solo el 10% o el 20% es saber utilizar la cámara.

¿Qué otros trabajos haces más con los grupos musicales?
A día de hoy, hago más fotos promocionales y videoclips que directo, lo cual es una pena porque en el fondo es lo que más disfruto y más me mola.
Hoy en día, los eventos musicales de todos los estilos están llenos de móviles, y cientos de fotos se suben al instante a las redes sociales, con lo que puede generar cierto intrusismo para el profesional, ¿tiene futuro esta fotografía musical?
Creo que es un arma de doble filo que está empezando a verse ahora, pero que viene de lejos. El hecho de la aparición de las RRSS y los móviles hizo que muchísima gente se pudiese dedicar al sector porque los festivales, macro eventos o salas requirieron los servicios de promoción, publicidad e imagen para su negocio y ahí todos los profesionales entramos encantados.
Pero ahora esos mismos que requerían fotógrafos profesionales ahora requieren creadores de contenido o fotógrafos menos especializados porque el mercado ha ido para otro lado o simplemente les sale más barato, habrá de todo. De todos modos, la gente del sector pone mucho peso en este punto, pero creo que hay un problema mayor y es la gente que sí que va con su cámara profesional o semiprofesional y regala su trabajo a salas, artistas o promotores. Lo otro al final es otro cambio más del sector, nos guste más o menos, esto último sí considero que es mala praxis, intrusismo y algo que de verdad afecta a los que comen de ello.

¿Deberían las bandas cuidar más su imagen?
La mayoría lo hacen y no son ajenas a los tiempos que vivimos. Al final las RRSS han canibalizado todo a nivel imagen, publicidad y promoción, la música no se queda ajena a ello ni mucho menos. Otra cosa es que se quiera o se pueda destinar una partida presupuestaria acorde a lo que se debería pagar en el sector. Si es un grupo o una banda más o menos formada que ya tiene cierto tirón, pues sí podrá permitírselo, pero una banda emergente lo suele tener más difícil. Es ahí donde entran las RRSS y la autopromoción se convierten en herramientas.
Aunque en este mundillo hay tanto ventajas como desventajas, el espectador es quien realmente disfruta de las fotos y puede guardarlas una vez que están listas para ser compartidas en las redes, aunque lleven marca de agua. Pues, como dijo alguien alguna vez, cuando algo es del pueblo, deja de ser parte de uno mismo, y creo que esta cita tiene algo de maldad, la verdad.
Esto me hace pensar en cómo las redes sociales han democratizado el acceso a la información, pero también han generado nuevos desafíos para los creadores de contenido. ¿Cómo crees que los creadores de contenido pueden equilibrar la necesidad de proteger su trabajo con el deseo de compartirlo ampliamente en internet?
Vuelvo un poco a la respuesta anterior. Las RRSS han cambiado el paradigma tanto de consumo como de la publicidad y ahí entran espectadores, obvio, pero también marcas, promotoras, artistas, productoras, sellos, etc… A lo que voy con esto es que ojalá solo tuviésemos que preocuparnos de los espectadores.
Al final yo voy a empatizar más con un chaval que le flipa una foto de su artista favorito que ha visto por ahí, le hace un pantallazo y la usa como fondo de pantalla sin ningún tipo de maldad que con peña del sector que hace lo mismo para promocionar y publicitar su música o su imagen, por motivos obvios. ¿La manera de proteger el trabajo? Es fácil, cobrar por ello, es simple. Sino no podríamos denominarlo trabajo, ¿no?

¿Qué es lo que más te gusta y lo que menos de este trabajo?
LO QUE MÁS: Va a sonar simple, porque lo es en realidad, pero la música… Pocas experiencias hay que me llenen más que ver a un grupo que me flipa encima de un escenario y poder captar esos momentos con la cámara que llevamos los fotógrafos. Es como formar parte durante un ratito del engranaje, de la obra o de ese arte que hacen los artistas.
LO QUE MENOS: La industria musical y la gran mayoría de las cosas que la rodean.
Casi todo el material en esta profesión es bastante caro para todos y cuesta mucho ahorrar para tener un equipo en condiciones óptimas, ¿Ha evolucionado mucho desde el principio hasta ahora?
En mi caso puedo decir que no ha evolucionado tanto. Empecé hace relativamente poco y ya tenía equipo por mi trabajo como fotógrafo y videógrafo freelance, así que no, no ha evolucionado mucho. La verdad es que he podido aprovechar la base que ya tenía.

¿Qué equipo llevas?
Actualmente tengo 2 Sony A7IV, un 70-200 f2.8, un 24-70 f2.8, un 16-35 f2.8 y un 12 f2.8. Un sinfín de tarjetas, baterías, un portátil que te tira a fuego, discos duros, software de edición y otras cosas que seguro que me dejó fuera ahora mismo. La verdad es que es un buen arsenal para trabajar, aunque siempre se puede mejorar con inversión
Algunos fotógrafos logran vivir de su trabajo gracias a contratos con sellos discográficos, promotores de eventos o artistas, publicaciones en medios impresos o digitales, entre otras muchas cosas que pueden ser. ¿Puedes vivir de hacer fotos de conciertos?
Pues no. De hecho, diría que en este país de hacer solo fotos de conciertos podrán vivir dos o tres personas y aun así creo que me estoy pillando los dedos, no sé. Al final creo que es una de las actividades que se desempeñan junto a tantas, ya sea con trabajos para grupos concretamente como fotos de promoción o videoclips para quien haga vídeo o, como toda persona del sector audiovisual, haciendo eventos, bodas, movidas corporativas, RRSS de marcas, de todo. Hay que compaginar para sobrevivir en este sector, salvo muy contadas excepciones. Es así.

¿Qué artista recuerdas haber disfrutado más?
Nacional te diría a los DERBY MOTORETA’S BURRITO KACHIMBA en el Círculo de Arte de Toledo y en el “Resurrection Fest” esta última edición en el año 2025 e internacional te diré que THE STREETWALKIN’ CHEETAHS en La Divergente que está también en Toledo.
En casi todos los oficios artesanales, hay que tener unos conocimientos previos antes que nada, aunque a veces eso no es una premisa que se tenga que cumplir a rajatabla. ¿Eres autodidacta o has estudiado?
Estudié Periodismo y Comunicación Audiovisual hasta el último año, pero en el momento en el que hice las prácticas y empecé a trabajar en el sector, la verdad me vine abajo con los estudios, para desgracia de mi madre (risas).

¿Recuerdas alguna imagen que en su momento te haya impactado?
Siempre he consumido mucha fotografía de todo tipo, así que elegir de un ámbito es complicado. Te puedo decir trabajos de gente que me ha volado la cabeza, desde fotoperiodistas como Manu Brabo o Gordon Parks a fotógrafos de conciertos como Javier Bragado, Javier Rosa o Daniel Cruz aquí en España, o Fernando Aceves y Ross Halfin, que son unos “miticazos” en estas labores. Es una pregunta un poco trampa, porque es como decir película preferida, hoy tienes una, pero mañana tienes otra.
En todo tipo de arte, el registro es vital; en el caso de la música, el registro fotográfico es uno de los que ayudan a matizar la obra del artista. ¿Crees que la fotografía musical está menospreciada?
Es una pregunta difícil y que tiene una respuesta con muchos matices y muchas capas en ello. A priori te diría que sí, porque a nivel industrial muchas agencias, promotoras, agencias de management, artistas, grupos e incluso otros fotógrafos y gente del gremio no son conscientes de todo el trabajo y la inversión que hay detrás de unas buenas fotos de directo o de sesión. Muchos acaban pidiéndote el curro por menciones en Instagram, bajando los precios muchísimo y devaluando el sector o regalando el trabajo bajo la falsa ilusión de meter la cabeza en el sector.
Eso sin contar a los que directamente te lo roban haciéndole un pantallazo y usándolo, que también los hay, aunque, por otro lado, creo que a nivel social o individual sí que se valora, pertenezcan al sector o no. Eso es gratificante, al final no deja de ser un curro artístico y nuestro ego quiere verse recompensado viendo dicho trabajo expuesto y valorado. No se come de ello, pero oye, de vez en cuando una palmadita en la espalda está genial.

¿Prefieres para tus instantáneas el blanco y negro o mucho mejor que se aprecie el color?
A color, sin ninguna duda. Actualmente hay muy buenos técnicos de luces aquí en España haciendo curros de la hostia y hay que poner en valor también su trabajo porque sin ellos nosotros haríamos más bien poquito. Con esto quiero decir que si el trabajo del técnico está siendo jugar con unos frontales de X colores, unas cabezas móviles de otros colores haciendo X patrón y le mete unos laterales o un contra, y la conjunción implica una buena gama cromática, pues la foto va a color sí o sí, porque la intencionalidad del fotógrafo debe ir en sintonía también con esto.
Ya después puedes jugar con el blanco y negro según cómo sean la composición y las luces, y yo hay muchas veces que lo hago precisamente por eso, por jugar, porque me evoque algo la foto o pretenda algo concreto, pero no es común. Al final, se trata de contar una historia.
Existe la idea en los conciertos de que, por no pagar la entrada y tener barra libre, el trabajo de un fotógrafo está más que pagado, sin considerar que tras el tiempo del espectáculo hay un tiempo adicional para editar todo. ¿Recompensa sacrificar la vida familiar para ir a un concierto a trabajar?
Todavía está por descubrir el ente que sobreviva y coma a base de entradas y bebida gratis de los espectáculos (risas). Ahora ya en serio y respondiendo a tu pregunta: no, claramente no. El trabajo, como cualquier servicio, se paga. Y si es dignamente, muchísimo mejor. Puedes prescindir de cosas cuando estás empezando, pero una persona que sacrifique su vida familiar por amor al arte no es algo con lo que pueda estar de acuerdo.

¿Tienes contacto personal antes con los artistas que vas a fotografiar?
Si voy a trabajar, sí, sin duda alguna, pero si voy acreditado como prensa, no.
Pues hasta aquí han llegado mis preguntas, y estoy agradecido por toda tu atención. ¿Quieres añadir algo más que no se haya mencionado en la entrevista?
La verdad es que no, creo que ya me he pasado de reivindicativo y ha quedado bastante claro todo lo que pienso en la entrevista. Muchísimas gracias por todo, ha sido un rato agradable y unas preguntas bastante chulas, la verdad que gracias a Metalcry.com. Un placer charlar contigo, ¡que te vaya bien! Por cierto, deciros que si en algún momento necesitáis un fotógrafo en Madrid o por la zona centro, estaría encantado de trabajar para la revista. ¡Un saludo!

























