Entrevista a Daniel Arasanz (director): “La Trapera ha tenido que pelear contra sí misma”

Daniel Arasanz es el responsable de formatos, bookings de proyecciones y gestión, de la plataforma «VOD In-Edit TV». Además, dirigió el documental de Parchís, estrenado mundialmente en Netflix, en Julio del 2019, que fue el tercero más visto del año en España, en dicha plataforma, y el séptimo en México. Pero, en esta ocasión, Joss Metalcry habla con el con la excusa de LA BANDA TRAPERA DEL RÍO, a los que también dedicó un documental hace unos años.
Hace muchos años que está en la calle este documental de LA BANDA TRAPERA DEL RÍO, disponible en Filmin, desde mediados de la década pasada, aunque estuvo fuera durante un intervalo breve, pero parece que otra vez se vuelve a hablar de él en las redes. ¿Nos puedes explicar cómo nació la idea de hacer un documental de esta banda de punk?
Por mi parte, la semilla sería cuando Munster recopiló sus dos primeros discos en “Grabaciones completas (1976-1982)”. Con esta reedición los descubrí y fue un shock absoluto para mí. Además, tenía un libreto con extractos de Jaime Gonzalo, de lo que luego sería el libro “Escupidos de la boca de Dios”, y se intuía que más allá de una visceralidad y un sonido excepcional en ese momento en España (o difícil de encasillar o emparentar por lo menos), había una historia interesante.
Cuando salió el libro de Jaime, una edición espectacular repleta de fotografías fantásticas de Salvador Costa, todavía vi más claro que sería una buena idea. A partir de ahí, con Juan Blanco, productor del documental, nos pusimos en contacto con Jaime Gonzalo. Curiosamente, él nos dijo que ya le habían llegado varias propuestas sobre lo mismo, pero que ninguna había salido adelante, supongo que lo más probable era engrosar la lista de fracasos, porque además nadie del equipo tenía más de 25 años y estábamos muy verdes, yo el primero.
Cuando nos pusimos en contacto con la banda, nos encontramos los brazos abiertos desde el principio. Tanto Miguel Ángel Sánchez «El Morfi», como Juan “Raf” Pulido Martínez (DEP 1957/2010) o Jordi Puyades, así como el entorno de la banda. De hecho, a raíz de empezar con el documental, creo que es cuando la opción de reunirse volvió a estar sobre la mesa.

¿A qué se debe el nombre de “Venid a las cloacas”?
Tuvimos dudas con el título, pero me alegro de que se haya quedado al final, y es que el título de la canción nos servía también como una invitación al público a que se acercaran a ese universo trapero, de bajos fondos y barro hasta el pantalón.
Si no voy yo muy equivocado, naciste en el 1985, per la banda se separó por primera vez en el año 1982, para luego volver intermitentemente, con formaciones distintas, por la muerte de algunos de sus miembros. ¿Por qué te sentiste interesado en la historia de un grupo musical que no sonó precisamente en tu infancia?
De chaval tenía un amigo más mayor que yo, que llevaba una camiseta del “Directo a los cojones” (1994). Ese título, más el nombre de la banda, se quedó grabado en mi subconsciente, aunque fuera de manera anecdótica. Hasta que Munster no los volvió a sacar a la palestra no los descubrí. Entonces, estaba escuchando mucho rock español de los 70’s y principios de los 80’s, y descubrir LA BANDA TRAPERA DEL RÍO es encontrar la pieza más diferente del puzzle.

¿Te esforzaste en no ser sensacionalista con este documental?
No especialmente. Teníamos claro que no queríamos glorificarlos ni beatificarlos. Por lo demás, ellos hablaron de todo con naturalidad y sin tabúes. Era más una cuestión nuestra de ser fieles a la realidad e hilvanar un discurso coherente.
Su showman, Miguel Ángel Sánchez Tenedor «El Morfi Grei», nos dejó para siempre el pasado 05 de enero de este 2024, a los 64 años. Era el último componente que quedaba con vida de LA BANDA TRAPERA DEL RÍO original de los años 70. ¿Crees que es lo suficientemente valorado en el panorama musical de España?
Yo creo que sí y es algo que hago extensible a la banda. Por un lado, el hecho de haber tenido un resurgimiento en los 90 y otro a finales de los dos miles ha hecho que hayan llegado a nuevas generaciones de fans que los hayan podido ver en directo. Creo que es un grupo muy querido por mucha gente y que ya no es ninguna barbaridad decir que el primer disco de LA BANDA TRAPERA DEL RÍO es uno de los mejores discos de rock duro en castellano. En el caso de El Morfi, por supuesto que era un frontman espectacular, pero también una ruleta rusa con consecuencias imprevisibles.
¿Hizo más daño todo tipo de drogas que tomaron en esa época o los egos que fueron teniendo algunos miembros de la banda?
Creo que fue la combinación de las dos cosas, lo que es todavía más peligroso. La Trapera ha tenido que luchar contra muchas cosas, pero sobre todo ha tenido que pelear contra sí misma. Como dice Jordi Pujadas en el documental, la banda tiende a auto canibalizarse y arruinar cualquier brote de carrera en la industria musical. No siempre por ser insobornables, sino quizás precisamente por eso tienen un cariño especial de la gente. Si hubieran sacado veinte discos o una de esas mierdas de discos con filarmónicas seguramente no me habría interesado nunca por ellos.

El barrio de Sant Ildefons de Cornellá (Barcelona) parece que era un desastre y de allí sacaron muchas ideas para las letras de sus canciones. Luego, mucha gente en el barrio no se acuerda de ellos hoy en día. ¿Por qué crees que no se les ha hecho justicia desde los estamentos oficiales y no hay nada que recuerde a ellos en todo el municipio? ¿Están injustamente sepultados?
Desde el municipio sí que se han hecho cosas. Sin ir más lejos, desde el Concèntrica de Cornellà de Llobregat (Barcelona), que depende del ayuntamiento, nos dieron una pequeña ayuda económica para hacer el documental. También la reunión de LA BANDA TRAPERA DEL RÍO, en 2009, iba a ser en principio únicamente para actuar en las fiestas de Cornellà.
Para mí, personalmente, no es muy trascendente si les quieren hacer una calle, una plaza o una rotonda. Que hagan lo que quieran. Eso entra en el terreno del reconocimiento institucional que entiendo que pueda ser muy importante para mucha gente. Yo me quedo con que ojalá cada vez más gente pueda seguir disfrutando de su música.
Muchos se llenan la boca con la etiqueta del rock catalán, que nació a finales de los 80, y LA TRAPERA ya tenían letras de rock en catalán a finales de los lejanos años 70. ¿Crees que está mal escrita la historia del rock de Catalunya en los libros de texto o es que no interesa que unos chicos que eran un “desastre” tuvieran más éxito?
También están Sisa, Pau Riba u Oriol Tramvia en los 70. Supongo que a ellos les correspondería ser los pioneros del rock en catalán.
¿Ves en las canciones de LA TRAPERA algo diferente a otras bandas de punk?
Para mí, la Trapera no es un grupo de punk. Entiendo perfectamente que se les etiquete de esa manera, tanto por la visceralidad y mala leche de las letras como por una cuestión temporal (el primer disco lo graban en el 78). Yo creo que el punk al que más le interesó era a El Morfi, pero más a nivel de puesta en escena, porque, al final, Juan y Tío Modes son de rock clásico: DEEP PURPLE, CREEDENCE… Para mí, de alguna manera, puestos a etiquetarlos, me recuerdan más a STOOGES o MC5.

Grupos como LA POLLA RECORDS, M.C.D., ESKORBUTO, CICATRIZ, U.V.I., SINIESTRO TOTAL, DECIBELIOS, DESECHABLES… y podría hacer una lista interminable, son conocidos de oídas por mucha gente, pero a LA TRAPERA la conoce muy poca gente, incluso gente de unos 50 años, a quien les he preguntado en estos días por Cornellá de Llobregat (Barcelona). ¿Crees que se avergüenzan en decir sí, por la historia negra que tienen detrás o es que realmente no se han ganado un puesto en el Olimpo?
No sabría decirte, la verdad, en este sentido y desde mi percepción sí que me parece un grupo reconocido.
Viendo los noventa minutos, me da a veces mucha pena la biografía, y es que creo que se gestionó demasiado mal su propuesta. ¿Con un buen manager hubieran tenido más vida?
Como comentaba, la naturaleza de la banda es autodestructiva. Con los managers no tuvieron suerte, nada extraño en esa época, pero entiendo que desde el punto de vista de los managers tampoco fuera fácil lidiar con El Morfi o con Juan.
Después de toda esa gira en España, la compañía discográfica Munster quiso aprovechar el tirón, pero Modesto Agriarte («Tío Modes» o «El Metralleta») ya no estaba en condiciones para seguir defendiendo una historia que era en gran parte suya. ¿Se tuvo que dejar las cosas como estaban entonces o en este mundillo se tiene que morir con las botas puesta?
Cada uno tiene que hacer lo que considere en algo así. Creo que, en el fondo, cualquier miembro de la banda era consciente del potencial que podrían haber alcanzado y, de alguna manera, la reunión de los 90 era una oportunidad de recoger ese cariño y consolidar a la banda en la memoria del rock colectivo en castellano.
¿Cuándo terminó la banda realmente para ti?
La banda ha terminado con la muerte de El Morfi. Probablemente antes, porque creo que ya habían decidido dejar de hacer conciertos. Por supuesto, han tenido muchas vidas, muchas etapas, como cualquier otra banda con tantos años de trayectoria a sus espaldas.
Te has inspirado en el libro “Escupidos de la Boca de Dios”, de Jaime Gonzalo, y me ha quedado una duda desde que visioné tu film, hace días. ¿Hace falta leer el libro antes de ver la película?
Jaime Gonzalo, autor del libro, es co-autor del documental, así que decir influencia sería quedarse corto. Quiero pensar que tanto libro como película son complementarios. Ojalá en algún momento se pueda reeditar el libro. Para mí, trabajar con él durante esos dos años ha sido uno de los mayores aprendizajes que he tenido en la vida.
¿Recibiste algún premio por el proyecto?
Sí, ganamos el premio a mejor documental nacional y el premio del público en el “Festival In-Edit”, de Barcelona, en el 2010.
Hay muchos testimonios excelentes en tu criatura, desde el principio hasta el final, y quizás eche en falta alguno, que no sé por qué razón no ha salido… ¿No estamos todos los que somos, pero?
Bueno sí, todos los que están creo que están más que legitimados para hablar de la banda. Como en cualquier proyecto documental, se acaba quedando fuera entrevistas a las que no has sabido darle un encaje. Me hizo especial ilusión localizar a Rayban, que Jaime no lo encontró para el libro. O a Manuel Berdún, de la primera etapa de la banda. También hay un testimonio fundamental que son las fotografías de Salvador Costa, que tuvimos el grandísimo privilegio de poder utilizar para el documental y que son fundamentales para ilustrar la vida y obra de la banda.
¿Cuál es el mejor legado que nos ha dejado LA BANDA TRAPERA DEL RÍO?
Son una banda que funciona porque cada elemento se convierte en imprescindible (por supuesto, con la excepción de los bajistas, hasta la llegada de Jordi). El Morfi era la locura y el peligro escénico, Juan era un grandísimo compositor y Modesto es un guitarrista extraordinario. Con la llegada de Jordi, la banda tiene además un punto de equilibrio, pero insuficiente para una banda en constante deriva, aunque no me guste mucho esa etiqueta. De alguna manera son un gran ejemplo de malditismo, más allá del auto-boicot que comentaba antes.

Pues muchas gracias por dedicarme este tiempo para hacer un poco más de justicia a la banda y espero que con esto ponga un granito de arena a una montaña que está ahí ya. ¿Algo más que añadir que no haya dicho?
Muy agradecido de que hayáis pensado en la película y me considero un auténtico privilegiado por haber podido tratar de cerca con la banda. Tengo muchísimos recuerdos felices de esos años.

























