Entrevista a Irene Serrano (fotógrafa): “Un artista sin creatividad, poco puede hacer”

Irene Serrano se vino a Barcelona de jovencita, a estudiar diseño y un máster. Desde bien pequeña, la rama artística le llamó la atención, así que empezó a tocar el piano y el resto del día se lo pasaba dibujando. Heredó la pasión por la fotografía gracias a su padre, que tenía una buena colección de cámaras en casa, y el resultado lo podéis comprobar en su página web http://ireneserranophotography.com/. Por lo demás, vamos a ver qué le explica a Joss Metalcry, en esta entrevista.
Eres nacida en Granada, en 1980, pero decidiste irte a Barcelona a probar suerte en esta ciudad tan cosmopolita, donde hay muchas más oportunidades. ¿Cuándo tuviste claro que querías dedicarte a esto?
Pues sí, hace ya 42 años… ¡Cómo pasa el tiempo! No me veo en ese número, soy demasiado niña y tengo demasiada imaginación para verme tan adulta. Me vine con 22 añitos a Barcelona, a estudiar diseño y hacer un máster. En Granada, por desgracia, en esos años había muy poquita cosa, así que o me iba o me quedaba a sabiendas de que no avanzaría mucho. Desde bien pequeña, la rama artística me asomaba por los cuatro costados. Empecé a tocar el piano desde muy pequeña, estaba todo el día dibujando. A mi padre le encantaba la fotografía y tenemos una buena colección de cámaras en casa, así que, entre mi hermano y yo, pues la rebelde se quedó con la parte artística.
¿Qué habilidades destacarías que debe tener una buena emprendedora?
No sé si considerarme emprendedora o no, porque voy un poco a mi aire, pero tienes que tener muy claro lo que eres y hasta dónde quieres llegar. Tener metas, y no tirar la toalla a la primera de cambio, porque siempre habrá obstáculos, y algunos serán difíciles de sortear, pero la vida es eso, sortear obstáculos y avanzar.
Según he leído en la biografía tuya, eres una persona que no paras y estás siempre preparándote para algo; desde maquilladora hasta fotógrafa, por poner dos ejemplos. ¿Hasta qué punto crees que arte y fotografía van cogidos de la mano?
Hombre, ¡va totalmente unido! Vamos, no creo que nadie piense lo contrario. El arte es expresión, sentimiento, y todo va ligado. La fotografía es simplemente una herramienta más para ejecutarlo, como un pincel, como un cincel y un martillo… ¡Todo es arte! Y todo está unido.
¿Qué ofrece Irene Serrano Espejo?
Me considero una persona con un abanico muy amplio de posibilidades, siempre me ha gustado experimentar, crear, y hacer de mis fotos pequeñas historias. Profesionalmente, ofrezco no solo la parte fotográfica, sino la parte creativa y de diseño. Soy Diseñadora Gráfica y eso considero que es un plus, un añadido que se nota y da calidad al trabajo.
Me gusta crear proyectos con las bandas que me contratan. Crear historias, sobre todo cuando me piden portadas para su nuevo disco. Ahí disfruto muchísimo, me encanta que me cuenten de qué va el álbum y poder crear un mundo y, lo mejor, poder coincidir con la idea que ellos puedan tener en su cabeza.
Has sido premio a la mejor fotógrafa Nacional de conciertos, del 2018/2019, por el “Metal Hammer Spain Awards” y espero que este sea el primero de muchos más reconocimientos por parte de quien sea. ¿Cuál fue el primer concierto en el que hiciste fotos?
Odio esta pregunta, porque no me acuerdo (risas). Soy muy Doris… y no, no lo recuerdo. Creo que de todas las entrevistas que he leído de colegas de profesión, todos se acuerdan, pues yo no lo recuerdo, tendría que tirar de discos duros y ver… ¡Uf! ¡A saber! ¡Son muchos años!
¿Estamos en un buen país para dedicarse a esto?
Pues creo que no, es complicado, aunque cada vez veo más bandas que aprecian los artes finales, que aprecian y deciden darle un valor importante al artwork y a las fotos de su disco y presentación. Creo que es algo muy importante, y te explico. En Bandcamp, la plataforma online de música más tirando a underground, voy escuchando música nueva. Aquello es una locura, me llegan notificaciones cada día de discos nuevos, y a mí no me da la vida de escucharlo todo, así que voy mirando y escuchó los que la portada me llama la atención, me atrae, y me dice algo.
Al igual me pierdo bandas muy buenas, pero no han cuidado su imagen y los he pasado por alto, suele pasar y mucho, así que, de verdad, la imagen que proyectan a los oyentes es muy importante, porque aumenta la calidad del disco una barbaridad. Para mí son pequeñas obras de arte. Así que bueno, es complicado, sí, pero no imposible.

A mucha gente, la pandemia le hizo mucho daño, pero tú no has parado ni un momento de trabajar dentro de las restricciones que había. ¿Cómo ves esos tiempos oscuros con la perspectiva del tiempo?
Tuve suerte, además hice mi primera sesión en remoto Barcelona/Noruega, con Endezzma. Fue muy divertido y un trabajo de muchísimas horas de postproducción después. Ahora, parece que está remontando, pero me da la sensación de que hay demasiado, muchos conciertos de golpe, todo muy rápido como para querer recuperar el tiempo perdido. Yo estoy un poco más relajada, no te voy a engañar, me satura el mirar el calendario y ver tanta cosa. Supongo que la pandemia me relajó en ese aspecto, pero creo que sí, muy oscuro ya no está, y se está haciendo un remonte importante.
Todo el material en este ámbito es muy caro y cuesta mucho ahorrar para tener un equipo. ¿Ha evolucionado mucho desde el principio hasta ahora?
¡Uy, sí! ¡Muchísimo! Y, poco a poco, compraba, amortizaba, vendía, compraba, amortizaba y así. No puedes comprarlo todo de golpe. He pasado de unos focos cutres de segunda mano a tener unos Godox inalámbricos que son una maravilla. De empezar con una analógica Nikon 65F a una Canon 1000D, y de ahí 60D, y ya paso a Full Frame. Y ahora ya estoy mirando para renovar la 5D Mark III, que ya tiene lo suyo.
Este mundo es una carrera de fondo muy dura, en la que hay que estar picando piedra, día a día, y muchos se desmotivan al no ver resultados inmediatos en sus bolsillos. ¿Crees que se puede vivir del arte?
A ver, depende de a qué te refieras. Yo vivo del arte. Yo estudié Diseño Gráfico, Fotografía… me saqué la especialidad de Dirección de Arte y trabajo de ello y no me quejo nada, cero. Si quieres hacer una galería de arte con tu obra y que te la compren, pues es muy jodido, necesitas mecenas, tener un nombre. Es que esto de dedicarse al arte es muy relativo. ¿En qué sentido? La palabra arte es muy amplia.

Hace un tiempo, mi compañero Iván Allué publicó un ensayo llamado «Mujeres, rock & heavy metal: ¿Quién dijo sexo débil?» y, trata sobre varias perspectivas el mundo de las féminas en este mundo de los típicos machotes. ¿Alguna experiencia negativa que quieras contar?
Cuando empecé había pocas mujeres, y sé que hubo quien pensó que iba de aprovechada para conseguir entradas gratis y conocer a las bandas, y créeme que incluso cuando he tenido sesión con bandas como Leprous, Devin Townsend, Pain of Salvation o Moonspell, nunca, jamás les he dicho de hacerme fotos con ellos, a no ser que ellos lo quisieran. He entrado, he hecho mi trabajo y me he ido, sin molestar. Y podría haber estado ahí con ellos “molestando” pero no me parece profesional.
Tuve también una época que, bueno, me enviaron una amenaza porque estaba en todos los putos bolos: cubría hasta cuatro o cinco conciertos a la semana y hacía dobletes. ¡Una locura! Pues alguien creó una cuenta falsa en Facebook y me envió una amenaza, en resumen: “Que me cogerían después de un concierto y me darían mi merecido”. Nunca supe quién fue, si me lees, que sepas que no me das miedo y no lo dejé y lo pensé, pero no lo hice, pueden más mis ganas, aunque reconozco que salía de los conciertos muy acojonada hasta llegar al coche y llegué a comprarme un espray de pimienta.
¿Qué te aportó el proyecto ECOELG?
ECOELG ha sido uno de los proyectos más importantes y complejos que he hecho en toda mi carrera profesional. Todo vino gracias al trabajo que hice con Endezzma, la banda de Black Metal noruego, gracias a que Jens Rydén (fotógrafo y vocalista de THYRFING) no pudo hacerse cargo del proyecto y me recomendó, algo que me emocionó mucho, porque simplemente nos seguíamos por Instagram, pero no nos conocíamos realmente. Que alguien como él, con tanto talento, me recomendase en un proyecto tan importante, fue muy gratificante para mí.
Así que, tras realizar la sesión, que fue una historia tremenda, porque fue en plena pandemia, en pleno confinamiento, dónde ni se podía salir de casa ni viajar, ¡claro! Tuvimos que hacer la sesión en remoto, fue divertido y emocionante. Y luego, claro, muchísima edición para conseguir lo que buscábamos. A raíz de este trabajo, la mujer del vocalista de Endezzma, Dragana, buscaba para su proyecto un fotógrafo/a capaz de hacer algo muy impactante, así que después de ver el trabajo que hice para Endezzma me llamaron y me propusieron hacer el proyecto.
ECOELG es una nueva marca de zapatos veganos para niños, un proyecto que a mí me encantó, porque quería crear para su publicidad en Noruega, RRSS y todos los medios de prensa, un mundo mágico, animales, naturaleza…Me encantó la idea y, tras varios esbozos y diferentes ideas, tuvimos claro lo que se quería. Me fui a Noruega con mi pareja y mi ayudante, Marc La plana, y estuvimos tres días tomando fotos en un Parque Natural y en una reserva de animales, fotografiando a zorros, lobos, alces, linces… Fue una experiencia increíble.
Fotografiando escenarios y luego a los niños por separado. Todo se hizo en montaje en posproducción, cientos de capas, luces, detalles, todo para crear un mundo que fuera mágico pero real. De lo más bestia que he tenido que hacer y de lo que más orgullosa me siento

Sé que será difícil decidirte por una de las tantas bandas que has cubierto y supongo que si no sientes nada por ellos no te molestas en hacerles un reportaje. ¿Qué artista recuerdas haber disfrutado más?
Joder, es difícil, pero Devin Townsend fue algo muy bestia. Le lie una tremenda. Es de la sesión express que más he liado y eso que son solo diez minutos escasos, porque son sesiones antes de que abran puertas, ¡pero me lo pasé tan bien y estuvimos tan a gusto! Además, me encanta hacer cosas diferentes y lo conseguí, ¡o eso creo! ¡Porque esas fotos dieron muchas vueltas! Pero también disfruté mucho con Leprous, para la promo de “Malina”, y con Moonspell, que fueron unas fotos de ”mierda”, perdón por la palabra, y conseguí hacer un cartel que me compraron para toda una gira.
Yo publico mis entrevistas normalmente los viernes, y este mes me he decidido por hacerlas solamente a mujeres, ya que el 8 de marzo es el “Día internacional de la mujer”, que viene celebrándose desde el año 1975, cuándo fue reconocido por las Naciones Unidas. ¿Cuál crees que es el mayor reto de ser mujer en estos tiempos?
El mayor reto es mantenerse siguiendo una línea profesional, es decir, cuando comienzas, tienes que estar ahí, día tras día, currando muchísimo para hacerte un hueco, y en mi caso fueron muchos los comentarios por los motivos que fuesen sobre mi profesionalidad, como “es una aprovechada”, “ seguro que está ahí para ver si consigue algo con los de las bandas”, lo de la amenaza que mencioné anteriormente…
No fue fácil, pero nunca me rendí. Lo único que quería en esos momentos, y fue el mayor reto, es que se me reconociera de forma profesional como fotógrafa, simplemente, sin más etiquetas. Eso a un hombre no le pasa, así que, para mí, dentro de este sector, fue mi mayor reto. Y es así, por mucho que digamos que la mujer ya tiene su hueco, etc, es así, y a veces incluso entre nosotras mismas que nos ponemos las piedras.

¿Cuáles crees que tienen que ser las características de un buen artista?
Sobre todo, cierto nivel de creatividad. Un artista sin creatividad poco puede hacer. Creo que es algo super importante y necesario, el ser creativo, innovador y el salirse de lo normal. Siempre lo he dicho, puedes ser muy bueno técnicamente, pero muy malo creativamente. Es mejor que, si tienes que tener una balanza, caiga más hacía el lado creativo, en mi opinión.
Se tiene poquísimo en cuenta al fotógrafo en muchos festivales, pues para un fotógrafo tiene una duración larga diariamente, con un equipo que puede llegar a pesar bastantes kilos y donde la temperatura puede alcanzar los 40º, porque normalmente suelen ser en temporada estival estos eventos en cuestión. ¿Cuál es el mejor lugar donde te ha tocado trabajar?
Cierto, es muy jodido, y aún más si no se piensa en nosotros. Que yo entiendo que hay muchísimas cosas, pero creo que hacer un mínimo de espacio para que podamos descansar un poco, tomar agua, o simplemente sentarnos en una silla para enviar fotos a los medios, creo que debería de ser algo a tener en cuenta. El mejor festival que he estado, en ese aspecto fue el “Graspop”. Qué brutalidad, fue una pasada. Taquillas para dejar las cosas…
¿Sabes qué significa poder correr de un escenario a otro sin el peso de la mochila en la espalda? Para nosotros es como tener una botella de agua en un desierto, aumenta el rendimiento y evitas estar muerto en cuatro horas. Allí teníamos acceso al backstage. Podíamos sentarnos en un sillón un poco más blando, aunque fueran tres minutos antes de volar a otro foso, tomar algo rápido sin esperar largas colas al sol… un espacio dónde dejar el portátil tranquilamente, y descargar y enviar las fotos… todo eso es oro.
Por lo que he podido comprobar en mis propias carnes, existe una excelente relación entre la comunidad, sin especiales competitividades entre vosotros. ¿Es así la realidad o detrás hay rivalidad?
Por mi parte, ninguna, todo lo contrario, tengo un rollo buenísimo con todos mis compañeros. Somos una piña, nos ayudamos, nos apoyamos, nos queremos. No sería nadie sin mis amigos de foso, porque ya no son compañeros, son amigos. Eduard Tuset, Carlos Olivé, Elena Marco, Xavi Torrent, entre otros, porque me dejo a muchos, y no puedo olvidar a Xavi Mercadé, porque, aunque ya no esté, siempre estará en cada foso.

En el 2018 impartiste clases, en las aulas del Taller de fotografía de conciertos, en la “Agrupació fotográfica de Salt-Girona”, para los nuevos talentos que están por venir en el futuro, aunque supongo que habría también personas para mejorar conocimientos… ¿Qué tal la experiencia de docente?
¡Ostras! Eso fue buenísimo, me lo pasé muy bien, pero admito que me imponía mucho el tema, porque nunca había dado clases y me sorprendió que me quisieran a mí. Era como, ¿yo? ¿En serio? ¿Pero qué les voy a enseñar? Y fue muy gratificante. Mis alumnos majísimos, que nos vemos en los fosos y me hace tremenda ilusión, ¡pero todos son grandes artistas, no sé para qué vinieron! Poco les enseñé, porque ya saben, pero espero al menos que lo pasarán muy bien. Ahora tengo en proyecto hacer uno dónde vivo, para recaudar dinero para la asociación de gatos que he creado con más compañeras “AnimaBruc”, para poder ayudar y salvar animales.
¿Cuáles son tus siguientes planes de futuro?
Pues, ahora mismo, estoy en un momento de mi vida de cambios, de rehacerme y de volver a encontrarme. No quiero pensar mucho en el futuro, y estoy en un punto de “reseteo”, por así decirlo, porque ahora mismo lo necesito. Hay momentos en los que se necesita parar, pensar, reflexionar y volver a empezar. Soy una tía muy cañera, eso no lo va a cambiar nadie, así que tampoco estaré perdida mucho tiempo. Sigo con proyectos y trabajando con muchos artistas. Así que, bueno, ahora mismo el futuro es incierto.
Pues esto es todo por mi parte en la entrevista. Deseo que tengas mucho trabajo en el futuro. ¿Quieres añadir algo que no se haya dicho?
Muchas gracias por pensar en mí en este mes que le dedicáis a la mujer en Metalcry. Gracias a todos los lectores que hayan leído este espacio. Nos veremos muy pronto en los fosos, ¡O dónde sea! Y un abrazo a todos mis amigos, compañeros de foso, medios, etc. ¡Somos un gran equipo entre todos!

























