Entrevista a Txell Cabedo (HAUNTED GODS): “El bajo es un instrumento bastante olvidado”

Txell Cabedo es la cantante de HAUNTED GODS y bajista de FANUM SOMNIA, mientras que también forma parte del colectivo Rockin’ ladies. Con ella habla Joss Metalcry, en esta nueva entrevista.
Estoy haciendo, en Metalcry.com, un especial apoyando a lo que tiene que ver con mujeres dentro de la música Rock de todo tipo, en España, y me he centrado en cinco instrumentistas femeninas: una cantante, una guitarrista, una bajista, una batería y una violinista. Para empezar, ¿quién es Txell Cabedo?
Nací en 1983, en un pueblo cerca de Barcelona, y soy una mujer corriente que se ha tenido que buscar la vida como todas. Empecé mis primeros pasos como artista, a la edad de 9 años, como bailarina en una pequeña escuela en mi pueblo, y seguí en otras escuelas en Barcelona y, finalmente, en La Compañía de Ballet Clàssic de Cataluña, hasta los 18 años, donde decidí dar un giro a mi vida tras una lesión y me pasé al mundo musical tomando clases de canto con varios profesores/as particulares.
En el 2002, tras varios pasos por algunos grupos, entré a formar parte de la formación REBEL PRIDE, donde di mis primeros conciertos y eventos destacados, de teloneros de BARÓN ROJO, en Can Oliveras, en la localidad de Martorell (Barcelona), grabación en la televisión ETV (Esplugues de Llobregat Televisión), en el programa Música en Viu, y participación en el Festijove 2006, en Sant Feliu de Llobregat (Barcelona), pero, a finales del 2006, decidí dejar el grupo por razones personales.
Tras un largo paréntesis, decidí reorientar mi carrera musical, tomando más clases en la Escuela Jam Session, dejando un poco aparcado el tema de grupos y dedicándome exclusivamente a estudiar música, en este caso, lenguaje musical, canto, piano, bajo y voz. El bajo fue un instrumento que me encantó y quise profundizar más incluso dejando un poco de lado la voz, dado que me sentía un poco estancada y no llegaba a disfrutarlo tanto como el bajo.
Tras unos años en la Escuela de Música Jam Session (Barcelona), sacándome algunos años de titulación propia de la escuela, busqué un nuevo enfoque para centrar mi atención en técnicas (tanto de voz cómo de bajo), más relacionadas con el Heavy Metal, y empecé a tomar clases en Espai de Veu y en la Metal Academy School of Music, ambas situadas en Barcelona.
Durante ese tiempo, conocí a gente que me inspiró para seguir formando parte de bandas, porque había dejado un poco el tema grupos, pero, a raíz de eso, aparte de seguir mi formación musical, en el 2016 me uní a la banda FANUM SOMNIA, como bajista y corista, hasta el 2023, y en el 2018 entré como vocalista en la banda HAUNTED GODS, que es mi banda principal junto al proyecto ROCKIN’LADIES, en el 2020, que también me ha brindado la oportunidad de formar parte de la ROCKIN’LADIES BAND, pudiendo mostrar mis dos vertientes como música, la voz y el bajo.

¿Recuerdas por qué elegiste el bajo y no otro instrumento más ligero?
La verdad es que no miré para nada la ligereza del instrumento, creo eso nadie se lo plantea cuando va a tocar un instrumento. Me decidí por el bajo para poder ayudarme un poco con la teoría musical, ya que en realidad uno de los instrumentos que me gustaba antes del bajo es la batería, pero quería algo como digo que me acompañara un poco con la voz y mis clases y la verdad es que el bajo tiene mucho tema rítmico como la batería y además es melódico, que mejor combinación que eso. No me arrepentí para nada de la decisión tomada, ¡me encantó!
Has formado parte de unas cuantas bandas de Barcelona, en todos estos años en activo como músico y algunas he tenido la suerte de verlas, pero me gustaría que miraras atrás un momento. ¿Cómo ves tu trayectoria con la perspectiva del tiempo?
Intento no mirar mucho al pasado, siempre hay algún que otro fracaso y aunque se dice que todo lo malo te hace mejorar en muchos aspectos, ¡algunos son dolorosos de recordar! Aun así, yo creo que mi trayectoria ha sido constante y poco a poco va dando sus frutos siempre a mejor, aunque sea a pasos muy pequeños. Así que espero que pueda seguir dando caña y haciendo disfrutar a la gente durante muchos años más.
¿Cuál ha sido el proyecto más gratificante del que has sido parte?
En los dos proyectos en los que estoy ahora inmersa son muy gratificantes, no me puedo quejar, HAUNTED GODS por toda la composición y vivencias cómo música que me está dando, y ROCKIN’LADIES, ya que me ha permitido conocer a muchas músicos mujeres que son una pasada y compartir escenario y experiencias con ellas no tiene precio, dado que en mis primeros pasos en la música el 99% de las veces, solamente compartía escenarios y locales, incluso combos en las escuelas con todo hombres, que no digo que sea malo, pero como todas sabemos, las perspectivas y situaciones las vemos muy diferentes mayoritariamente.
Una gran mayoría de los grandes músicos son autodidactas y tanto el feeling como la creatividad no son ninguna asignatura que se aprendan. ¿Hasta qué punto es importante aprender solfeo?
¡Ser autodidacta es magnífico! De hecho, muchas veces rompiendo reglas preestablecidas creas cosas geniales, pero nunca va mal aprender también cómo funciona el solfeo, sobre todo a nivel de armonía y escritura, para poder crear mucho mejor tu propia música, siempre y cuando lo que quieras hacer sea música que lo requiera, ya que actualmente hay muchos tipos de música que con la electrónica no requiere ninguna capacidad musical, sólo imaginación, creatividad y cómo has dicho, feeling.
¿Te gustan los bajos fretless?
Me gusta verlos, pero no tocarlos (risas). No notar los trastes al tocar me cuesta un montón, no voy a mentir, y prefiero facilitarme las cosas para así poder estar más pendiente del espectáculo que no de mirar si se me está moviendo demasiado la mano de sitio. Quizás algún día lo domine más, quién sabe con el tiempo.
Pienso en el bajo como una herramienta todavía en desarrollo y mucha gente no lo sabe apreciar en cualquier banda del estilo que sea. ¿Crees que se desconoce mucho?
Es un instrumento bastante olvidado en muchos estilos, hay excepciones cómo el Funky, que es súper divertido de tocar canciones, ya que el bajo tiene mucho peso en la melodía y se usan muchas técnicas. Pero sí que es verdad que no se destacan demasiado buenos músicos de bajo, se hace con la voz, la guitarra y la batería mucho más que con el bajo.
¿Un bajista puede ser un buen guitarrista o un buen guitarrista puede ser un buen bajista?
¿Por qué no? Creo que todo es posible siempre y cuando te guste tocar el instrumento y no lo hagas por conformismo.

Siempre me ha gustado mucho este instrumento, pero más me agrada cuando no suena de una manera convencional, como solían hacerlo tocar Lemmy Kilmister o Cliff Burton, por poner dos ejemplos de los tantos que existen en la industria. ¿Tocas el bajo de manera convencional o de alguna manera en particular?
No soy una virtuosa, por lo que considero que lo toco bastante convencional y sin demasiadas florituras, tengo todavía mucho que aprender de muchas y muchos bajistas de los que empapo vídeos para crecer más como artista.
¿Qué requisitos debe cumplir un buen músico según tu experiencia?
Saber qué haces y cómo influye lo que transmites a la gente, tener capacidad de adaptación, disfrutarlo y sobre todo intentar dominar tu instrumento para que la gente disfrute con lo que haces igual que tú. Hay que tener seguridad en una misma.
Ahora, hay mucho virtuosismo del bajo en vídeos de YouTube, pero donde se tiene que demostrar tu función es en el contexto de tocar para los demás. ¿Qué opinas de los tutoriales que están por las redes?
Los tutoriales si son auténticos están muy bien, se aprende mucho y la verdad es que la era de internet y redes sociales han hecho cosas buenas. Si que antes te tenías que espabilar con lo que podías y si no te tocaba pagarte unas clases de música, pero no todos pueden permitirse eso, por lo que creo está muy bien, por lo menos para algunos contactos y saber por dónde van los tiros cuando hay que depurar y ya tienes un poco de conocimiento de tu instrumento. Ojalá en mi época que empecé con la música hubiera estado tan extendido como ahora en estos días.
¿Cómo debe ser un buen bajista?
Creo que es lo mismo que cualquier otro instrumentista: hábil y seguro con su instrumento y, sobre todo, saber crear su propio estilo dentro del estilo marcado.
Si le preguntamos a cualquiera sobre guitarristas, te dirían muchos discos rápidamente, en cambio, en lo referente a bajistas no pasa lo mismo en ese sentido. ¿Por qué crees que pasa esto?
Es lo que comentábamos un poco en una pregunta anterior. El bajo, en la mayoría de estilos musicales, siempre se ha marcado como para simple acompañamiento y poner más cuerpo a notas y ritmos ya existentes en una composición, todo eso, a pesar que se ha demostrado en muchas ocasiones que puede ser algo más y tener su propia línea melódica y rítmica, pero los mitos y leyendas hacen mucho daño (risas).
Se sigue haciendo el comentario, no necesito bajista, si no se escucha y chistes malos al respecto. Hay que abrir las mentes y no estancarse en lo que te han dicho o dijeron en el pasado, de no ser así, las mujeres poco estaríamos haciendo ni en música ni en nada.
¿Cómo ha evolucionado tu manera de tocar?
No sabría qué decirte, sobre todo con el tiempo y seguridad he ganado mucha soltura y, por lo que es a nivel creativo, sí que intentas combinar sin querer abarcar demasiado, más técnicas para poder mostrar tu dominio conforme tienes más conocimientos musicales del bajo, pero me queda mucho camino por delante, además no soy una persona que le pueda dedicar mucho tiempo y la evolución va mucho más lenta de lo que me gustaría.

Hace un tiempo, mi compañero Iván Allué publicó un ensayo llamado «Mujeres, rock & heavy metal: ¿Quién dijo sexo débil?» (Ed Milenio), que trata el tema del machismo también en el ámbito musical, así que no quiero dejar de formular esta pregunta, siendo tú una rockera que te vas abriendo camino poco a poco… ¿Crees que tenéis muchas barreras por saltar en la actualidad?
Ha cambiado un poco en comparación a mis inicios, pero sigue siendo complicado. Es difícil de explicar a las personas que no han experimentado este tipo de cosas, ya sea porqué pertenecen al porcentaje por el que han construido este mundo masculino o bien porqué son personas que no se han movido de su zona de confort. Pero sigue habiendo muchas diferencias. Ejemplo rápido y de no hace mucho tiempo, en un concierto a mí se me comentó por qué no me había maquillado y mis otros cuatro compañeros masculinos sin maquillaje estuvieron tan felices.
Es muy triste que a nosotras se nos valore todavía por el cuerpo que tenemos, si vamos enseñando más carne o no, si somos guapas o feas y en cambio a los compañeros no ellos sólo son músicos.
Oír la condescendencia de que no sabrás ni tendrás conocimiento técnico del material para un concierto. Preguntar a uno de tus compañeros en vez de a ti cuando eres tú la que está pidiendo algo o contratando algo, y un largo etcétera. Así que sí; tenemos mucho todavía por lo que seguir batallando, siempre en el buen sentido.

¿Te consideras una mujer feminista o la unión hace la fuerza?
¿Y por qué no las dos cosas? Puedes ser feminista y abordar a diario pequeños temas y poder plantearlo abiertamente a quienes te rodean y así mismo, puedes participar en movimientos en que haya muchas más personas apoyando la iniciativa y abordar otros temas con más proyección y necesidad inminente.
Siempre he sido una mujer bastante feminista ya que he vivido muchas diferencias constantes al lado de hermanos y compañeros masculinos y sin apoyo jamás de éstos. Por lo que me he tenido que abrir camino mucho tiempo sola y al final con el tiempo he podido encontrar a muchas compañeras en las mismas situaciones y con las que puedes compartir vivencias e intentar que no sucedan según qué cosas a las generaciones futuras.
No tan antiguamente, se veía pocas mujeres en el mundo del Rock que tocaran algún instrumento, pero parece que últimamente eso está cambiando, gracias a proyectos como el ROCKIN’ LADIES de Rakel García. ¿Qué opinión te merecen iniciativas como está?
Es genial y significa mucho. No tendrían que ser necesarias iniciativas así si viviéramos en igualdad de condiciones a todas y todos los músicos, pero, por desgracia, no es así, y hay que seguir mostrando por qué se hacen estos proyectos y que vayan calando un poco más.
Antes me preguntabas qué pasa con el bajo que parece que no se tiene en tanta estima cómo instrumento o se habla menos, pues nosotras somos el bajo en casi todas las situaciones y hay que cambiarlo.

Dirías tú que la música hay que entenderla para valorarla o, como dicen muchos, simplemente hay que oírla para sentirla. ¿Qué significa realmente “Entenderla”?
Yo soy de las que opino que la música se disfruta la entiendas o no, pero sí que desde mi punto de vista hay que llegar a entender lo que se quiere transmitir con esa música, ya que creo mucha gente solo perciben los sonidos que les gustan, pero no llegan a comprender si hay un mensaje detrás de esa composición.
Nos está pasando mucho con grandes éxitos, que el mensaje que se percibe deja un riesgo evidente al optar por un contenido que roza lo vulgar y que podría influir de manera negativa en la percepción o comportamiento de ciertas personas.
¿Qué consejo le darías a los jóvenes bajistas que nos lean?
Sobre todo, que no se dejen influir demasiado por las masas, que sean críticos con ellos y ellas mismas, y sepan encontrar su propio camino y que trabajen mucho y sean constantes, que no siempre se consigue rápido lo que una quiere, porque muchas veces los frutos se recogen cuándo menos te lo esperas.

Pues hasta aquí han llegado mis preguntas y gracias por todo tu tiempo en responder. ¿Algo más que añadir que no se haya dicho?
Simplemente, muchas gracias por hacerme partícipe de esta entrevista y brindarme la oportunidad de poder dejar mi granito de arena. Un placer.

























