No todos salieron contentos de la Monasterio // Eric Martin – Barcelona – 22/03/2013
Eric Lee Martin, un tipo nacido hace la friolera de 53 años, en Long Island, que inició su carrera profesional en 1983, antes de entrar en la banda que le daría a conocer mundialmente, MR.BIG, nos visitaba en 2010, en una gira de tres conciertos, que no dejó a nadie indiferente, al menos en Barcelona. Esta vez, Martin se animaba a hacer lo propio pero en formato acústico, plantando el taburete en el pequeño escenario de la sala Monasterio de la Barceloneta, agarrando la guitarra acústica, y dejando al respetable algo dividido en cuanto a opiniones.

Lo más destacable del show, sin duda sería volver a degustar ese buen humor del que goza el vocalista en directo, cosa que ayudó a hacer de su concierto una agradable fiesta entre amigos, con matices que ahora desgranaremos. La organización nos brindó la posibilidad de tener a Eric Martin en un formato íntimo, con la cercanía que aporta una sala como la Monasterio, queriendo romper con la barrera entre el músico y sus espectadores, pero no sé si todos los espectadores pudieron experimentar esa ruptura.
A pesar de todo, el público se mostró cercano y disfrutó en la medida que pudo del concierto, sobre todo aquellos que se hicieron con la entrada vip, que tuvieron el privilegio de poder sentarse en las sillas que se colocaron a pie de escenario. El resto de seguidores, no tuvo más remedio que agolparse en la parte trasera de la sala.

El bajo escenario hacía que no todos lograran ver la interpretación de Martin con comodidad, ya que las cabezas les tapaban, y algunos se quejaban también del mal sonido. Para quienes no hayáis estado nunca, la sala Monasterio queda dividida en dos espacios, uno con el escenario y el otro con la barra. Una videocámara retransmite lo que ocurre en la primera instancia a través de una tele de plasma ubicada en la segunda, así que muchos optaron por esta opción: escuchar la música en directo, pero ver al músico por la pantalla.
Como siempre he dicho, la Monasterio, con su estructura de piedra original y su rústica decoración, resulta un bonito lugar dónde tomarse una cerveza, pero pienso que esta vez se quedó algo pequeña y no cumplió con las condiciones mínimas. Sinceramente creo que el sonido no fue del todo malo, para gustos colores, pero de lo que sí puedo dar fe es de la situación incómoda en que parte del público tuvo que presenciar un concierto por el que se habían pagado 18€ en taquilla, un precio que, después de lo vivido, da derecho a quejarse y con razón.

En cuanto al set-list, Martin basó buena parte del espectáculo en clásicos de MR.BIG, como “Superfantastic”, “Electrified”, “Just Take My Heart” o “To Be With You”, éste último cantado por todos a viva voz. Tampoco faltó la versión del “Wild World” de Cat Stevens, otro momentazo de la noche, ni temas de su carrera en solitario como el “Sucker For A Pretty Face” o el “Going Where The Wind Blows”. Durante la actuación, al vocalista se le iba sumando esporádicamente el guitarra Matías Kamelman y la voz femenina de Xesca Romero, que daban más empaque si cabe a los temas.
Y poco más que decir al respecto; si tengo que elegir, me quedo con su concierto eléctrico de 2010 en la sala Salamandra. El show del pasado viernes, aunque seguramente habrá quien diga lo contrario, corre el peligro de quedarse simplemente en algo anecdótico. Para la próxima vez, toca buscar una sala más amplia!

























