FREEDOM CALL + DRAGONHAMMER – SALA ACAPULCO, GIJÓN – 02/04/2014
Noche de diversión y buen rollo
La verdad es que últimamente en Asturias estamos teniendo muchas oportunidades de ver grandes conciertos, y la noche del pasado miércoles día dos volvimos tener esa oportunidad, con el arranque de la gira española de los alemanes FREEDOM CALL, a los que acompañaban los italianos DRAGONHAMMER. Sin embargo, a pesar de lo atractivo del cartel, el hecho de que fuera un día entre semana nos hacía sospechar que en la Sala Acapulco del Casino de Asturias no iba a haber tanto público como hubiera sido deseable.
DRAGONHAMMER
La noche empezó con mucha puntualidad, cuando se subieron a las tablas los italianos DRAGONHAMMER, que después de diez años de silencio volvían a la carga con un nuevo álbum, titulado “The X experiment”, y, sobre todo, con muchas ganas de hacer que nos lo pasáramos bien.
Cuando terminó de sonar su intro, los cinco salieron a darlo todo con “The end of the world”, intentando desde el primer momento que el escaso público que los estaba viendo se fuera metiendo en el concierto. Siguieron con “Seek in the ice”.
Desde el primer momento quedó claro que el público no estaba demasiado interesado por su música, pero eso no impidió que siguieran con todas sus ganas con temas como “Ymd” o “Believe”, con las que buscaban conectar con el público.
Con el tema que da título a su último disco, Max nos pone a cantar, y entonces parece que el público ya va entregándose más. Siguen con el tema que se llama como ellos, y finalizan su actuación con “Last solution”.
La de DRAGONHAMMER fue una actuación en la que el grupo intentó por todos los medios conectar con el público, aunque al final les costó mucho hacerlo, por un lado por la poca gente que había durante su actuación, y por otro, por lo desconocida que su música era para muchos.
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FREEDOM CALL
Y por fin llegaba el plato fuerte de la noche, la actuación de los alemanes FREEDOM CALL, que venían a presentar su último disco, “Beyond”, y a demostrar que lo suyo es hacer que nos lo pasemos bien, que para eso su música es “Happy Metal”. Esta era ya la segunda vez que se acercaban hasta Gijón y, desde luego, había mucho interés por escucharlos, a juzgar por lo mucho que se apretujó la gente en las primeras filas.
Mientras sonaba la intro, los cuatro salieron al escenario, y ya desde el primer momento, Chris ya quiso que nos pusiéramos a dar palmas, para que fuéramos calentando y recibiéramos su primer tema, el mismo “Union of the strong” con el que abren su disco, como corresponde. Desde este primer momento, los cuatro músicos se mostraron muy sonrientes, bromistas y enrollados, y con esa actitud se mantuvieron durante todo el concierto. Continúan con “We are one” y “Age of the phoenix”.
Chris nos pide que levantemos las manos justo antes de tocar una “Hero nation” que fue muy coreada. Después de “Tears of Taragon” nos pregunta, bromista, si no tenemos que madrugar al día siguiente. Siguen con “Farewell” y, después de esta, Chris se pone detrás del teclado para tocar el tema que da título a su nuevo álbum. Y me sorprendió el hecho de que, al diferencia de lo que pasa en el disco, esta canción gana mucho en directo, ya que los cambios de ritmo le imprimen una viveza que le falta en la versión del álbum.
Con un público cada vez más entregado suenan canciones como “The quest” o “Warrior of light”. Después de “Heart of a warrior” Chris presenta al resto de la banda y nos pide ayuda para cantar la siguiente, una “Power & glory” que fue de lo mejor de la noche, no solo por el tono festivo que tiene el tema, sino también por la participación del público. Siguen con “Come on home” y “Tears of Babylon”, para despedirse con la propia “Freedom call”.
Pero muy pronto volvieron a subirse al escenario para tocar una “Paladin” que sonó genial, y después de la cual Chris bromeó con una pareja de las primeras filas. Siguieron con “Warriors”, pidiéndonos que gritáramos cuando terminara. Y ese final lo repitieron tres veces, hasta que consideraron que habíamos gritado lo bastante. Ese tema se empalmó con una “Land of light” que fue la elegida para finalizar el concierto. Chris también tuvo un momento para recordar a uno de sus técnicos, que había tenido que volver a casa porque se había puesto enfermo, y para agradecer a los técnicos locales que esa noche se habían encargado de que el sonido y las luces fueran de los mejores que habíamos tenido oportunidad de disfrutar en mucho tiempo.
En definitiva, FREEDOM CALL habían sido los responsables de uno de los mejores conciertos que hemos podido disfrutar en Asturias en lo que va de año, poniendo todo de su parte para que un público no muy numeroso pero sí muy entregado se lo pasara genial esa noche.

































