GAMMA RAY + RHAPSODY OF FIRE – SALA SHOKO, MADRID – 04/04/2014
Una gira irresistible
Enmarcada en lo que probablemente será uno de los fines de semana más powermetaleros del año, dado que esta gira que nos ocupa ha coincidido en el tiempo con la de los germanos FREEDOM CALL, la visita española y conjunta de GAMMA RAY y RHAPSODY OF FIRE hacía parada el pasado viernes 4 de abril en la capital del reino, y sería una de esas citas a la que no faltaría ni un solo amante del que hace una década fuera uno de los estilos más populares del heavy metal y que, hoy en día, se mantiene aún con fuerza aferrándose al tesón de sus grandes nombres.
Con largas colas antes de la apertura de las puertas, a eso de las 19:30 horas, la Sala Shoko se preparaba para recibir a las hordas del power metal dispuestas a vivir una fiesta que no solo abarrotaría hasta el último rincón de la sala, sino que presentaría lo que, a mi parecer, es uno de esos aforos sobrepasados, incómodos y peligrosos para la seguridad de los asistentes al show.
Dicho esto último, que resulta sintomático de los tiempos que vivimos en los que cuesta arriesgar y apostar por un emplazamiento más grande por miedo a sufrir pérdidas económicas, lo que no podemos negar es que sobre las tablas de la Sala Shoko se vivieron dos auténticos conciertazos protagonizados por dos bandas referentes del estilo pero con personalidades totalmente diferentes.
Los primeros en salir a escena fueron los italianos RHAPSODY OF FIRE. Puntuales y sin grandes parafernalias, sino asumiendo su rol de teloneros de lujo, Fabio Lione y los suyos salieron a defender su postura de permanecer en pie tras la salida de la banda de quien fuera uno de sus creadores y principales compositores, Luca Turilli. A lo largo de todos estos años el vocalista italiano ha ido creciendo más y más en respeto entre la comunidad metalera internacional, cosa que pareció ser motivo más que suficiente para que el respetable apoyara a la banda al 100%, sobre todo gracias a un setlist idóneo en el que presentaron algunos de sus nuevos temas junto con clásicos de su discografía que permanecen vivos en la retina de todos los seguidores del estilo por muchos años que pasen.
Junto a la presentación de su último trabajo “Dark Wings of Steel”, del que interpretarían el tema del mismo nombre, disfrutaríamos de otros como el también reciente “Reign of Terror” o trallazos mucho más clásicos como los veloces e intensos “Holy Thunderforce”, “Dawn of Victory” o el indiscutible “Emeral Sword” que fueron recibidos con grandes dosis de entusiasmo por todos los asistentes a la sala Shoko de Madrid.

Entre medias también tendríamos momentos épicos como “The Marcho of the Swordmaster” o la emocionante “Lamento Eroico” que Fabio Lione presentó, como en muchos otros momentos del show, en un entregado intento de español que fue tan valorado como reconocida su posición dentro de la que, para un servidor, es la élite de los vocalistas mundiales del power y el heavy metal más clásicos.
Un Fabio Lione que está en plena forma y que se ha convertido en el absoluto líder de una formación, con permiso de Alex Staropoli, a la que solo puede achacársele el ser ciertamente estática sobre las tablas, pero tremendamente solvente y bien engrasada tras la incorporación a las seis cuerdas de Roby de Micheli.

Una actuación corta pero muy celebrada que pronto sería continuada con la aparición en escena de los auténticos protagonistas de la velada. Los germanos GAMMA RAY aparecerían de forma pausada y progresiva sobre las tablas tras la clásica introducción de la banda, un “Welcome” al que le continuaría el primer tema de su recién editado nuevo álbum. “Avalon” iría poco a poco creciendo en intensidad y sería estupendamente bien recibido por los seguidores de los alemanes, no solo por ser el primero de la noche, sino porque parece ser que, con su nuevo disco, Kai Hansen y los suyos han convencido a la gran mayoría de su cohorte de fans.

“Heaven can wait” sería la siguiente en caer denotando lo que, desgraciadamente, sería uno de las únicas pegas que a la postre se le podría poner a la actuación de los germanos, que no es otra cosa que el catarro con el que Kai Hansen tuvo que lidiar durante todo el concierto para salir a flote de la interpretación de todos y cada uno de los temas del setlist.
Aún así la energía de GAMMA RAY en directo es una de las notas más significativas de los conciertos de la banda, cosa que se mantuvo intacta de principio a fin e incluso durante todos y cada uno de los temas que interpretaron de su nuevo disco, cosas como un celebrado “Hellbent for Metal”, “Pale Rider”, un más discreto “Time for Deliverance” al que le seguiría un extensísimo solo de batería del entregado Michael Ehré, un muy bien recibido y coreado “Master of Confussion” y otro menos aplaudido, por el momento, “Empire of the Undead”.

Sin duda una extensa defensa de su nuevo disco que, obviamente, dejaría menos espacio para los clásicos de la banda, clásicos que vendrían representados por “Tribute to the Past”, un tempranero “I want out” con el que la banda se quitó pronto de encima su obligada visita al pasado de Kai en HELLOWEEN, “Blood Religion”, con el que los alemanes jugaron largo tiempo con la audiencia a la hora de repetir su estribillo, y un trío final en el que la sala se volvería auténticamente loca, cosa que es lo más lógico que puede ocurrir cuando juntas, sin tiempo para respirar, tres temas como “Rebellion in Dreamland”, “Land of the Free” y el veloz “Man on a mission” con los que GAMMA RAY se despedirían por primera vez de la audiencia madrileña.
Acompañados por un gran sonido durante toda la noche, pero con la voz cada vez más rota y débil de Kai, el cuarteto alemán regresó a escena para rendir tributo al estilo que les ha encumbrado con “To the Metal” y un extendido “Send me a sign” con la que se despedirían, entre grandes vítores, de sus fans madrileños.



























