HORA ZULU + COBRA – APOLO II, BARCELONA – 19/11/2012
Los andaluces pusieron el salero, los euskaldunas la agresividad
Uno de los últimos conciertos que la barcelonesa Apolo acogería, antes de cesar su actividad para someterse a un obligado proceso de reformas, iba a ser el que traía de nuevo a HORA ZULU a la capital. Tras actuar en Barcelona el pasado mes de abril, ahora regresaban dentro de su gira de invierno, dispuestos a dejarse la piel una vez más con su desparpajo y buen hacer andaluz. No iban a estar solos, ya que COHEN y COBRA tendrían el placer de caldear el ambiente un par de horas antes.
Haritz Lete con su otro micrófono
Me adentraba en la sala, justamente, cuando COBRA comenzaba a dar pinceladas de su “Thriller Rock”: término acuñado a raíz de la influenciada del cine y las teleseries en la temática de sus letras. La banda de Euskadi resultó la gran sorpresa de la noche, mucho me recordaron a los DOWN de Phil Anselmo o a PANTERA, si miramos más atrás, con esos armónicos tan de la escuela Zakk Wylde, que le dan un sello indudablemente americano y tan southern a esta banda formada en 2006 por el bajista de BERRI TXARRAK, David González, y el guitarra Josu Luengo.
Josu Luengo dándole al pedal de wah en el solo
Completaban la formación un grandísimo frontman, Haritz Lete, y el batería Ekain Elorza, dejando en el recuerdo una grata actuación, de prácticamente una hora, donde no faltaron cortes de su reciente “Covered (a selection of film scores)”, que se ponía a la venta exclusivamente en la misma sala Apolo II, en el que versionean bandas sonoras clásicas de la historia del cine. Así pues, pudimos disfrutar de cortes como “Escape From N.Y”, basado en la película de John Carpenter, o “Touch Of Evil” de Orson Welles, sin dejar de lado la reconocida melodía de “El Padrino”, que Haritz reprodujo de una pequeña caja de música a la que daba cuerda frente al micro.
Aitor Velázquez recitando con su inseparable sombrero
Otros temas a destacar serían “Life Is Too Short”, con el que ponían fin al show, “Rebel Scum” o “Ground Zero”, dejando el listón bien alto a unos HORA ZULU que a su salida reconocían que su propuesta parecería pop al lado de la de COBRA. Nada más lejos de la realidad, y es que ya sabemos como se las gastan los de Granada. Solo arrancar, “Nueva Babel” y “Mis Barranqueras”, lo ponían todo patas arriba. La sala Apolo II gozó de una buena entrada y todos disfrutamos con los chistes del gran poeta-rapero Aitor Velázquez, que pedía un wiski para “curarse una herida en el dedo”, y su gracia andaluza que tan original hace la propuesta de este quinteto.
Paco Luque, con la mirada perdida durante todo el concierto
A diferencia de su anterior visita, esta vez, el set-list no estuvo tan apoyado en su último redondo “Siempre Soñé Saber Sobre Nadie Negó Nunca Nada”, convirtiendo el espectáculo en una especie de revival. “Gabinas De Cochero”, “Nuestro Entonces”, “Y No Protesto” hacían alusión al comentado nuevo trabajo, mientras que el resto de temas como “Tanto Que Perdí”, “Tientos”, “Toma y Obliga”, “Agua De Mayo”, “Golpes De Pecho” o “Reinvención” repasaban gran parte de su exitosa discografía. El nuevo guitarra Quini Valdivia, con sus largas rastas, casi saca el ojo a alguno de las primeras filas, a la vez que el bajista Alex Bedmar no paraba de moverse, contrastando al lado del estático Paco Luque. Con tanta entrega y buen hacer, llegábamos al final con la gran “Andaluz De Nacimiento” y “A Ver Si Me Entiendes”.
El bajista Alex Bedmar luciendo cresta
La velada había valido la pena, el sonido algo excesivo, que ofrece la segunda sala de las Apolo, pudo hacer desmerecer la actuación de los grupos pero, en definitiva, nos pudimos quitar el sombrero ante bandas de tanto nivel y originalidad.






























