Entrevista a TAHÚRES ZURDOS: “La ilusión la seguimos manteniendo intacta como el primer día”

TAHÚRES ZURDOS se disolvió en 2004, tras editar ocho discos, más un doble en directo, entre 1987 y 2004. Posteriormente, regresaron por una buena causa: dar un concierto benéfico a favor de la «Asociación Síndrome de Dravet», con el que llenaron el Kafe Zentral de Iruña. La pandemia fastidió la posterior gira, pero Aurora Beltrán (voz y guitarras), Lolo Beltrán (guitarras), Juanma Ugarte (bajista) y Javier Lizarazu Aramayo (batería), siguen con ganas de escenario. Vamos a ver qué le cuentan a Joss Metalcry en esta entrevista.
La primera pregunta es obligada: ¿Por qué habéis decidido volver?
AURORA BELTRÁN: Volvimos en el 2019, en el 2018 no estaba yo en condiciones (risas). Decidimos volver porque en teoría era un regalo para nuestro mánager Luis Cadenas «Punky», que se casaba ese año, en agosto. Como salió bien, Luis pensó que podría ser una buena opción hacer un concierto en toda regla y que la recaudación fuera para la “Asociación Síndrome de Dravet”, que es una enfermedad rara y salió muy bien, pues en unos días, con el boca a boca, metimos 1000 personas en la Sala Zentral de Pamplona. Entonces empezaron a llamarnos y dijimos: ¿Por qué no? ¡Vale! (risas). Con nuestras condiciones, decidimos volver, y nos pillo la pandemia por medio, eso sí.
Al contrario que otros muchos grupos legendarios, en vuestro caso, el retorno no ha ido acompañado de un disco. ¿Cómo os ha recibido hasta el momento el público?
AURORA BELTRÁN: Hasta ahora, los conciertos que hicimos muy bien. La verdad es que si cuentas los «no hay entradas» en los carteles, pues muy bien (risas). Luego, con mucho cariño del público, y la verdad es que la gente que nos ha seguido ha sido siempre muy fiel y muy inteligente (risas). La última cosa que hicimos fue en agosto o septiembre del año pasado, porque ya sabes que con la pandemia no se podían hacer muchas cosas, y ese año hicimos muy pocos conciertos. El último fue gracias al gobierno de Navarra, que planteó una serie de conciertos en el baluarte, con todas las medidas de seguridad, y ese fue el último. O sea que han sido catorce meses sin nada.
¿Qué lugar creéis que ocupáis en el rock español?
LOLO BELTRÁN: No tengo ni idea. Eso es tan relativo y tan subjetivo como la opinión de cualquiera que conteste esta pregunta. En mi caso no me lo he planteado nunca.
Con todo lo que ha cambiado el negocio discográfico con las redes sociales y demás plataformas de comunicación en estos tiempos. ¿Habéis sentido cierta presión en este reencuentro?
AURORA BELTRÁN: Pues sinceramente, hablo por mí, ya que no sé qué pensarán mis compañeros en ese aspecto, es que ni nos lo hemos planteado. Nosotros nos sepamos hace quince años, bueno más, porque ya llevamos juntos desde el 2019, con la pandemia de por medio. Por mi parte, no siento presión, entre otras cosas no estamos fichados por ninguna plataforma ni ninguna compañía ni nada de esto, así que vamos a nuestra bola. Juntarnos el primer día fue una maravilla, pues después de quince años sin tocar salían todas las canciones como si las hubiéramos tocado el día anterior, o sea que es algo que tenemos en el cerebro, el disco duro este que parece que los archivos los pierde y no, están ahí. Somos muy conscientes de las cosas que han cambiado en el negocio, pero bueno, nosotros somos de la vieja escuela y que pase lo que tenga que pasar, o ¿no?
¿Tenéis algún tipo de ritual antes de salir a las tablas?
JUANMA UGARTE: Instituimos un rito medio satánico antes de salir a tocar, desde el principio, y consistía en agarrarse de las manos y decir todo tipos de cosas cada uno, lo que le daba la gana, hasta que decidimos que el grito de guerra era “Manitou”. ¿Por qué? Pues no tengo ni idea, pero es lo que es. Luego, también probamos hacer el corro de la patata, a lo que unos nos negábamos y otros no. Bueno, un lío… y el caso es que sí, sí que tenemos un rito y lo hacemos.
He leído en la biografía de la banda que, con poco menos de 50.000 pesetas (300 Euros), grabasteis vuestra primera maqueta, que luego sería vuestro primer álbum homónimo allá en el 1988. ¿Qué queda de aquella ilusión del principio?
JAVIER LIZARAZU ARAMAYO: En realidad, cuando el grupo estaba haciendo la maqueta, todavía no formaba parte de él. Entré como un año y medio después o así… La ilusión la seguimos manteniendo intacta como el primer día y además con intención de hacer cosas nuevas.
¿Qué estuvisteis haciendo en estos años de silencio?
AURORA BELTRÁN: Lo que hice, nada más terminar, fue seguir con acústicos. Incluso antes, con Tahúres Zurdos, lo hacía. Me gusta mucho el formato y me parece muy intenso y muy guapo tener a la gente tan cerquita. Les ves respirar, les ves la cara… aunque a veces sea un poco difícil con la mascarilla, pero esperemos que esto pase. No he parado de tocar desde entonces, sigo viviendo de la música y ahora estoy compaginando los dos formatos. También he grabado tres discos en solitario, y nada… tocar, tocar y tocar hasta que mis dedos sangren (risas).
JAVIER LIZARAZU ARAMAYO: Yo, principalmente durante el tiempo que estuvimos separados, estuve trabajando con una orquesta durante varios años y luego aquí en Pamplona con grupos locales; como por ejemplo Leña al Mono, Woodstock Blues Band… Siempre en contacto con la música.
LOLO BELTRÁN: Trabajar, mudarme a un pueblecito, criar a dos niñas y arreglar una casa vieja. Y sigo haciéndolo. También intentar tocar un poquito mejor la guitarra.
JUANMA UGARTE: A partir del 2004, que es cuando cesa nuestra actividad, después de realizar unos trabajos de lo más variados, hice un curso de biblio-economía, me presenté a las oposiciones y, aunque no saqué plaza, la mayoría de este tiempo he estado trabajando como bibliotecario.
Tanto Lolo como Aurora, es normal que mantuvieran contacto entre ellos, porque son hermanos, pero a los otros dos miembros no os une ningún vínculo familiar. ¿Habéis tenido algún contacto desde que se separó la banda hasta que os volvisteis a unir?
JUANMA UGARTE: Al principio de la disolución, la verdad es que lo perdimos bastante, pero, claro, semejante hermandad que tenemos, como puedes comprobar, no se pierde así como así. O sea, que más o menos siempre sabíamos lo que cada uno hacía y esas cosas, pero sí, hubo un tiempo en el que no nos comunicábamos. Esa hermandad que te digo siempre continúa y ha desembocado en lo que ha desembocado, que nos hemos vuelto a juntar y estamos con las ganas intactas.
JAVIER LIZARAZU ARAMAYO: Pues a Aurora la tengo hace años en Facebook y hemos tenido cierta relación a través de este medio y con Lolo apenas nada. Ya sabes, cosas de la vida. En quince años cada uno a estado un poco a lo suyo… y, por último, con Juanma Ugarte he tenido un poco más de comunicación, porque coincidió que estuve viviendo en Tafalla un tiempo, que queda de paso entre Tudela y Pamplona, y allí trabajaba nuestro bajista, en la biblioteca, y coincidimos durante una temporada a diario.
Pues hasta ahora no he tenido la ocasión de poder ir a ver un concierto, desde el regreso de TAHÚRES ZURDOS en el 2018, y espero que no tarde mucho en veros de cuando caiga alguna fecha por aquí en Barcelona. ¿Suenan como antes las canciones o es un sonido más actual?.
LOLO BELTRÁN: Sí que hay arreglos nuevos, pero el espíritu de las canciones es el mismo y la fuerza con las que la tocamos también. Eso creo que es lo más importante.
¿Todo está saliendo como esperabais?
AURORA BELTRÁN: A estas alturas de mi vida, no tengo expectativas de nada, lo digo de buen rollo. No pensamos: ¿Si ahora nos juntamos va a pasar esto o lo otro? Pues no, sinceramente. Nosotros nos dejamos llevar por las circunstancias, por las cosas que pasen y si nos llaman vamos, tocamos y todo esto, pero vuelvo a repetir que no me hago expectativas en la vida prácticamente con nada, porque no te puedes hacer ilusiones con nada y parece que suene pesimista pero no lo es, realmente es realista. Yo creo que en el mundo ahora mismo es difícil crearse expectativas, ¿no? Así que yo sigo en mi vida como siempre: hoy ensayo con Tahúres Zurdos y lo que haga falta, pero no, no creo que ninguno de nosotros nos hayamos creado expectativas de lo que puede pasar en la vuelta. Hacemos lo que hacíamos siempre, tocar, y si nos llaman tocamos, esa es la historia.
JUANMA UGARTE: Tuvimos muy mala suerte de juntarnos, presentar el proyecto y empezamos a tener fechas para hacer un montón de bolos y lo terrible fue que vino la pandemia y se fue todo al traste. Pero también se le fue a todo el mundo al traste y, a pesar de que fue doloroso, era lo que había y no había manera de luchar contra ello. Ha sido muy triste, pues para todo el mundo, no solo para nosotros. A ver qué pasa ahora, si hemos salido mejores de la pandemia, como decían algunos, o qué es esto.
Como decís, os pilló por en medio la dichosa pandemia del COVID-19 y ahora estáis de nuevo aquí de nuevo con la misma ilusión. ¿Cómo se han vivido en el seno estos duros meses?
AURORA BELTRÁN: En mi caso, lo de la pandemia lo viví bastante bien. Aunque parezca increíble, ya estuve confinada anteriormente por mi problema renal, ya que estuve haciendo diálisis con un trasplante en el año 2018 y estaba entrenada a estar constantemente en casa y tal (risas). Es más, incluso tenía componentes que en ese momento escaseaban; tipo guantes, mascarillas, gel, etc. Porque eso me lo hacían llegar para que yo me hiciera la diálisis en mi casa… me enchufaba nueve horas todas las noches y eso fue durante un año, y luego fue el trasplante y la recuperación. A principios tuve unos problemas de rechazo y tal, por culpa de una negligencia, todo hay que decirlo, pero acabó todo bien. No he compuesto muchas cosas, he estado haciendo lo que haría normalmente y, en mi caso, lo he llevado bien, aunque ha sido una historia muy dura, porque, aparte de mí, estaba todo el mundo confinado y la empatía me podía, obviamente. Me fastidia bastante que la gente haya pasado por esto, aunque en mí caso lo he llevado relativamente bien.
JAVIER LIZARAZU ARAMAYO: Al volver casualmente empezó la pandemia y nos dio bastante fastidio, pues teníamos unos buenos carteles preparados y unas cuantas actuaciones, todo pintaba muy bien pero vino el dichoso covid-19 y nos jodio a todos, pero eso es agua pasada y estamos otra vez arrancando motores
LOLO BELTRÁN: La verdad es que no muy bien. Son tiempos raros y cuesta adaptarse, es más, no me quiero adaptar, he pasado de estar muy preocupado a ignorar casi completamente lo que nos cuentan los medios de comunicación que nos tratan como niños y además les funciona. Aunque no soy negacionista, sé que hay cantidad de manipulación alrededor de esto.
¿Tenéis en mente componer nuevas canciones?
AURORA BELTRÁN: A ver, no es que tenga en mente componer, sino que ya he compuesto unos cuantos temas y estoy deseando enseñárselo a los tahúres. En estos primeros ensayos, lo que estamos haciendo es refrescar las canciones para poder tocar los próximos conciertos que tenemos. Hemos cogido más horas de ensayo para poder enseñarles a mis coleguitas lo que he estado haciendo.
Hace un tiempo, como comentabas, Aurora, tuviste un trasplante de riñón, y te he visto por YouTube bien recuperada. ¿Cómo te encuentras en la actualidad?
AURORA BELTRÁN: Pues sí, estoy bastante recuperada, con mucho esfuerzo. Cuidando este tesoro, que me donó una persona, y muy contenta. Ha cambiado mi vida por completo. No estoy recuperada, porque eso es un día a día, es cuestión de cuidarse a diario: alimentación, ejercicio… esas cosas. Y con mucha responsabilidad, porque la vida es lo más valioso y es lo que tenemos y, sobre todo, por el acto de absolutamente generosidad de cualquier persona que sabe perfectamente que lo que le queda después de morir… su carcasa. Hay cantidad de cosas que pueden servir a otras personas para vivir y en mi caso fue así. Estoy eternamente agradecida a esa familia y a esa persona concretamente que tuvo el bien de donarme su riñón.
La canción «Tocaré» es vuestro gran éxito de todos y han pasado ya treinta años del álbum “Nieve negra dónde estaba”. ¿Cómo la ves con la perspectiva del tiempo?
JUANMA UGARTE: Es la joya de la corona de Tahúres zurdos. Más allá de ser una canción es un himno. La gente, cuando la tocamos, se pone loca perdida y nosotros también. Es una canción con mucha energía y que, por supuesto, no podremos dejar de tocar nunca. Nos la pedirían sí o sí. Es muy chula, da gusto tocarla en directo y ver cómo la gente la interpreta y cómo la canta y todo. Es una auténtica gozada.
¿Cómo veis que han envejecido las canciones?
JAVIER LIZARAZU ARAMAYO: Todos los temas han envejecido bastante bien y pienso que siguen siendo actuales y que tienen su sitio. Esa es la sensación que tuve cuando volvimos después de quince años
Antes había rock por todos lados, tanto en radio como en televisión, y ahora se consume en esta generación otro tipo de música, que no tiene nada que ver. ¿Tienen cabida los grupos como TAHÚRES ZURDOS hoy en día?
LOLO BELTRÁN: El tiempo y la gente lo dirá, pero, por supuesto que nosotros pensamos que sí.
¿Volvéis por dinero o por nostalgia?
AURORA BELTRÁN: Es curioso, porque en una entrevista lo dije y pensé: ¿A que sale de titular? Pues así fue. Volvemos por dinero y por gusto dije yo… y salió realmente. Fue un gran titular, que luego la gente comentó. A estas alturas de nuestras vidas, sigo haciendo acústicos y los otros tienen trabajo y esas cosas. Si no hubiéramos tenido que congelarnos para no comer, no dormir y no vivir (risas). Obviamente, si tu trabajas y esto es un trabajo, señores, pues cobras y está bien el dinero que te dan. A mí, el dinero me supone una tranquilidad, que ya más o menos tengo, pero, cuando vas a tocar, aparte de que nos lo pasamos de puta madre, pues el dinero nos viene bien como a todo el mundo, ¿o no?
Hace un tiempo, mi compañero Iván Allué publicó un ensayo llamado “Mujeres, rock & heavy metal: ¿Quién dijo sexo débil?” (Ed Milenio) y ya que Aurora Beltrán está al frente de la formación, no quiero dejar de formular está pregunta ahora mismo. ¿Os habéis encontrado mucho machismo en el ámbito musical?
AURORA BELTRÁN: Pues claro… ¡claro que sí! ¿Pero en qué ámbito no existe el machismo todavía? Es más, incluso parece que está resurgiendo, porque, increíblemente, con todo lo que hemos hecho y batallado, hay mucha gente joven ahora que sigue padeciendo ese machismo. Creíamos que esto era de generaciones anteriores y con el tiempo se curaría la pandemia del machismo, pero no es así. Las mujeres, en todos los ámbitos, todavía tienen que demostrar que puede hacerlo y hacer el doble, pero eso tiene una ventaja por otro lado.
Siempre hay que sacar una lectura positiva de todo y es que cuando llegas a un sitio eres mil veces mejor que muchas personas, aunque no se te reconozca (risas). Pero esto ha pasado en la historia en toda la vida. Todos sabemos que hay muchas mujeres que han sacrificado su dignidad por publicar sus obras, llámese música, llámese literatura, llámese pintura o cualquier parte de las artes… Hay libros que esto lo cuentan. Ahora tenemos un poquito más de credibilidad y hemos demostrado con creces que la mujer puede hacer muchas cosas. Pero machismo sigue habiendo.
¿Se os ha reconocido como debéis?
AURORA BELTRÁN: ¿Qué quieres que te diga? Hay mucha gente que nos sigue y nos dice; ¡Joder! Si tú hubieras nacido en tal lado. Si tú hubieras ido no sé dónde. Si hubieses sido inglesa o americana… Eso es un titulillo que nos persigue durante toda la vida. ¿Para mí? En estos momentos de mi vida me la sopla bastante, quiero decir que tengo el lomo desgastado de las veces que me han pasado la mano por encima, ¿vale? El que lo quiera captar que lo capte y quien no que siga escuchando otras cosas, a lo mejor mucho más digeribles o menos complicadas según sus mentes, para poder captar el mensaje que nosotros queremos transmitir músical y literalmente, ¿sabes?
Nosotros, nos caracterizamos por ser un grupo serio que ponemos toda la carne en el asador a la hora de crear canciones, en cuanto a música y letra, y lo que nos mola es que hay gente que lo entiende y es lo que es realmente importante. Lo que hay hoy en día es música desechable que pasa muy rápido sin dejar huella y desaparece para salir otra cosa. Entonces, claro que hay cabida. Gente inteligente todavía queda.
JAVIER LIZARAZU ARAMAYO: El reconocimiento que tuvimos, creo que podría haber sido mayor, lo que pasa es que nosotros no hacíamos música para trabajar en las radio fórmulas y eso ya sabes que puede ser un impedimento a la hora de reconocerte y, bueno, también, por otra parte, sé que hay otros grupos y otras bandas que posiblemente también se hayan merecido tener más reconocimiento y no ha sido así, pero esto es “c’est la vie”.
LOLO BELTRÁN: No es algo que me preocupe demasiado. Por supuesto que a todos nos gusta el reconocimiento, pero cuando tú crees que el trabajo está bien hecho, eso debería pasar a un segundo plano.
Pues hasta aquí han llegado mis preguntas. Estoy agradecido por toda la atención. ¿Algo más que añadir que no se haya dicho?
AURORA BELTRÁN: Pues yo quiero añadir algo, claro que sí. Mucha salud y mucho rocanrol y muy buen rollo. Eso es lo que quiero añadir y que nos vemos en los escenarios por supuesto queridos y queridas. Mil besos.

























