LORD BISHOP ROCKS + CHAMÁN – SALA CARAVAN, MADRID – 12/06/2015
Noche de Rock
Un viernes por la noche en Madrid se pueden hacer muchas cosas. Uno puede salir de bares y encadenar un local tras otro hasta el domingo de madrugada. Puede asistir a espectáculos nocturnos de teatro, ir a cenar y hacer sobremesa en una notable elección de restaurantes que no cierran hasta bien entrada la madrugada, participar en actividades deportivas nocturnas especialmente diseñadas para alejar a los más jóvenes del alcohol y las drogas o, por ejemplo, ir al cine. Esta última opción parecía muy jugosa este pasado viernes 12 de Julio, con el estreno de la esperadísima “Jurassic World”. Pero hay otra opción, una que nos encanta: y es que un viernes por la noche en Madrid, es noche de Rock.
En esta ocasión la cita era en la Sala Caravan, dónde nos esperaba LORD BISHOP ROCKS presentando su último trabajo “Motorfunk”. El trío se ha convertido en uno de los combinados más excitantes de la escena rockera del siglo 21, con un estilo que fusiona el hard rock setentero con influencias y tendencias funk, soul, jazz, blues o reggae, dando forma a un sonido bastante personal con el que este trío ha cautivado ya a una buena base de seguidores y que ellos han bautizado como “sex rock”.
Pero antes de disfrutar de los neoyorkinos todos los asistentes a la Caravan tendríamos el placer de disfrutar de la actuación de CHAMÁN, banda tributo a AC/DC, que se subió al escenario para calentar el ambiente y vaya si lo hizo. El quinteto derrochó energía y buen royo sobre las tablas, desgranando un setlist en el que sonaron algunos de los mayores clásicos de los australianos para deleite de los asistentes, que se mostraron participativos y totalmente entregados a la fiesta que CHAMÁN estaban desplegando sobre el escenario.
Temas como “Riff Raff”, “Dirty Deeds”, “Bad Boy Boogie” o “TNT” fueron animando al público y preparando el terreno para un fantástico final en el que la banda nos regaló potentes y realmente “auténticas” interpretaciones de “Let There Be Rock”, “Highway To Hell” y “Whole Lotta Rosie”, que puso el punto final a la actuación de CHAMÁN.
Tras el fin de esta actuación y el tiempo de espera habitual le llegó el turno de ocupar el escenario a LORD BISHOP ROCKS. El trío neoyorkino subió a las tablas y comenzó la interpretación de su tema “Preacher Man”, en una versión más enérgica que la de estudio. Desde el comienzo se pudo ver que no solo el guitarrista y cantante Lord Bishop es la estrella del espectáculo, sino que su bajista Gabriel Velazquez es una parte crucial del show. A lo largo de la noche “Velä” dio una lección magistral de cómo tocar el bajo en todas las posiciones y formas posibles: pudimos verle con el instrumento tumbado en el suelo,
tocándolo casi como si de un piano se tratase; con él en vertical, a mano cambiada… un auténtico espectáculo que llamó la atención de todos los presentes, no solo por su particularidad sino también por la intensa y virtuosa interpretación.
“Rock N Roll Revolution”, “Wrong Side” y la protagonista de su nuevo video “My Song” continuaron con una actuación que fue creciendo en fuerza e intensidad con cada nuevo tema. La gente se fue entregando al rock de LORD BISHOP ROCKS, acompañando cada solo y cada estribillo y celebrando la energía que envolvió la sala. Con una botella de Jack Daniels siempre a mano (y que compartió en una ocasión con dos de los fans en primera fila) Lord Bishop fue desgranando un setlist lleno de variedad y estilo propio, gracias a cortes como “Driving While Black”, “Rock City Blues”, la fantástica “What Are We Figthing For”, “Poor Boy” o “Senator Groove”.
La banda también tuvo espacio para improvisar al más puro estilo “jam”, con el bajo y la batería como principales protagonistas (¡excelente solo de bajo!). Como todos los grandes actos la banda se fue guardando lo mejor para el final y así nos regalaron temas del calibre de “Mama Said”, “Jam Of Love”, “Machine Gun” o “Hey Joe”, dejando el terreno bien preparado para un final apoteósico con sendas versiones de “Whole Lotta Love” y “Paranoid”, que fueron recibidas con la pasión esperada, cerrando así un gran concierto.


























