Los «bad boys» del metalcore hacen el mundo arder // FALLING IN REVERSE, St. Jordi Club – Barcelona – 11/11/2024
Muchas ganas teníamos de ver a una de las bandas del momento en el panorama metalero actual, que visitaba por fin nuestro país tras muchos años de espera, haciendo fechas en Madrid y Barcelona. FALLING IN REVERSE llevaban años agitando las redes con su atractiva propuesta audiovisual, dejándonos totalmente alucinados con la calidad de sus vídeos y el exagerado concepto que maneja el “bueno” de Ronnie Radke; mezcla de súper héroe, rapero y “bad boy”… Ahora bien, hemos de advertir que en directo no lanza rayos laser por los ojos, cual “Patriota” en “The Boys”, ni batalla contra ese temible Balrog envuelto en llamas. Tampoco levita, y mira que sería fácil atarte un cable a la cintura y hacerlo volar para el deleite de sus seguidores… ¡Gene Simmons lo hacía con setenta tacos, carai!

Al margen de eso, la verdad es que el espectáculo visual de FALLING IN REVERSE estuvo muy a la altura. Ya de entrada, el frontman vaciló con sus seguidores frente a la cámara, que revelaba en vivo la peregrinación del grupo hasta el escenario, cual reallity show americano, mientras AC/DC sonaba por los altavoces de un St. Jordi Club a reventar. Juraría que es la primera vez que veo ese pabellón tan lleno de metalheads, una muestra más del espectacular momento que está viviendo esta banda de Nevada (Las Vegas), sobre todo entre el público teenager.

La verdad es que el St. Jordi ardió, literalmente, durante la hora y diez minutos que duró aproximadamente la descarga de FALLING IN REVERSE. El olor a propano inundaba el recinto, mientras miles de fans enloquecidos coreaban cada uno de los estribillos y estrofas que salían de la garganta de Radke. A cada tema, el correspondiente videoclip aparecía en la pantalla trasera, quitando protagonismo a un cuarteto que defiende bien los temas sobre un escenario. Ahí recaía precisamente una de mis dudas: ¿Serían capaces FALLING IN REVERSE de defender los temas como en un disco? La verdad es que sí lo hicieron. A pesar de la dificultad que tienen las líneas vocales, sobre todo en las estrofas rapeadas a mil por hora, he de decir que cantante y banda dan la talla en vivo.

A la postre, estos tíos aúnan con maestría el hardcore más potente, las pegadizas melodías pop y la complejidad del hip-hop, de manera que en directo mantienen toda la atención del público, del primer al último minuto. No faltó tampoco el jovial country “All my life”, con un bizarro cowboy entre bambalinas que amenazó a Radke con su pistola para que regresara al escenario y no nos dejara en la estacada. Este fue, sin duda, uno de los momentos más divertidos del concierto, junto a la interpretación del tema “Just like you”. Y en cuanto a caña y mala leche, pues, lógicamente, el respetable celebró cortes como “Zombiefied”, “Watch the world burn”, “Ronald”, “Prequel” o “Popular Monster”. ¡Sencillamente, alucinante!

Cabe añadir que FALLING IN REVERSE venían acompañados de un telonero tan ideal como HOLLYWOOD UNDEAD, que también ofreció una buena puesta en escena para caldear el ambiente, sobre todo al interpretar temas como “Comin’ in hot”, “Chaos” o “Hear me now”. Incluso invitaron a un seguidor a tocar la guitarra con ellos, en uno de esos momentos que no sabes si está preparado o realmente es espontáneo. Y, en primer lugar, unos SLEEP THEORY que, aunque con menos tiempo, también pudieron saludar al público catalán, destacando en temas como “Numb” o “Another way”, en una onda más LINKIN PARK.

Para ser la primera vez que venían a Barcelona, tras trece años de carrera y cinco álbumes de estudio, FALLING IN REVERSE pueden estar más que satisfechos de lo que han logrado en nuestro país. En cuanto a espectador, siempre es un orgullo salirse de la zona de confort y acudir a shows de portentos como BULLET FOR MY VALENTINE, ICE NINE KILLS, SKYND, BABYMETAL o los propios FALLING IN REVERSE. Si os va el heavy metal, digamos, clásico, y no os hacéis en este tipo de eventos, no perdáis la oportunidad de vivir en primeras carnes cómo ruge el respetable por estos lares. Sentir la entrega de miles de chavales y chavalas pone la carne de gallina. La música palpita a mil en esos jóvenes corazones. Llámese hardcore, post hardcore, metalcore, nu-metal, heavy metal moderno… ¡Música, al fin y al cabo!

























