MANÁ: Siguen «Rayando el Sol»//Plaza de Toros de Granada, 19-06-24
La Plaza de Toros de Granada fue testigo de un espectacular concierto de MANÁ, parte de su gira «México Lindo y Querido». Con un repertorio que abarcó más de dos horas y media, la banda mexicana deleitó a más de 14.000 fans presentes en el recinto granadino, con una emotiva selección de sus mayores éxitos.
El setlist incluyó clásicos como «Rayando el Sol«, «Labios Compartidos», «Vivir sin Aire», y «Mariposa Traicionera», además de temas más conocidos por el gran público como «Clavado en un Bar» y «Oye Mi Amor».
La velada comenzó con «Manda una Señal«, encendiendo la chispa de una noche llena de música y emoción, a la que siguió «De pies a cabeza» y uno de los temas que más se les conoce, como es «Corazón espinado«, que les hiciera famosos por cantarlo junto al gran Carlos Santana.

Fher Olvera, el carismático vocalista de la banda, no dejó de interactuar con el público, creando una atmósfera íntima y cercana gracias a la pasarela que pusieron, que le acercaba a una zona central mucho más visible para todos. La dedicación de canciones y las anécdotas compartidas entre canciones resonaron profundamente entre los asistentes, fortaleciendo el vínculo entre la banda y sus fans.
El solo de batería de Álex González también fue un punto culminante, demostrando su virtuosismo y energía, y arrancando ovaciones del público. Y a lo que yo a veces me pregunto, ¿en qué grupo de metal hubiera estado, de no ser miembro de MANÁ? Y de paso también cantó el tema “Me vale”, justo antes del tramo final.

MANÁ no solo se lució musicalmente, sino que también hizo gala de su compromiso con sus raíces mexicanas. La inclusión de temas como «El Rey» rindió homenaje a su herencia añadiendo un toque especial a la noche, además de nombrar a su tierra Jalisco, expresiones y otras cosas de su tierra materna.
También pudimos escuchar temas como “Te lloré un río”, “El reloj cucú”, dedicada a todos aquellos «que se han ido a las estrellas», especialmente a su padre y con una fuerte carga emotiva.

La improvisada “No ha parado de llover” y “Eres mi religión”, con una chica del público como invitada sobre el escenario,muy emocionada ella desde Canarias, también sonaron con la complicidad de la invitada y del público.
Momento especial también, cuando se apagaron todas las luces del escenario, siendo iluminados con fuerza por las linternas de los móviles de los presentes, creando un efecto y un clímax muy interesante.
Para la parte final del concierto, la banda mexicana regresó al escenario para deleitar al público granadino con, quizá, sus tres canciones más icónicas: la romántica “En el muelle de San Blas” con un atrezzo en la parte frontal del escenario y unas proyecciones en las pantallas acorde a lo que sonaba; la siempre trágicamente cantada “Clavado en un bar” (durante la que ha caído algún que otro sujetador al escenario y algunas banderas) y la esperadísima “Rayando el sol”.

La banda estuvo acompañada por el teclista sevillano Juan Calleros, cuya presencia añadió un elemento local que fue muy apreciado por la audiencia, especialmente por ser andaluz, tal como pudimos comprobar cuando se presentó a todos los presentes en el escenario, a MANÁ en sí y a los músicos que van con ellos.
La asistencia al concierto fue masiva, con la Plaza de Toros casi llena en su capacidad máxima. La energía del público, que cantó y bailó junto con cada canción, creó un ambiente electrizante que se mantuvo durante toda la noche.

La actuación de MANÁ en Granada fue un gran despliegue de producción, pasión y conexión con el público. La banda demostró una vez más por qué sigue siendo uno de los grupos más queridos del rock en español, ofreciendo una experiencia musical que dejó una marca indeleble en todos los presentes, como pudimos comprobar.
Agradecer a Live Nation las facilidades y a los compañeros Ramón y Laura por los momentos departidos.


























