MARDUK, VALKYRJA, ATTIC – Sala Totem, Villava (Navarra), 4/5/2019
A la tercera fue la vencida, y esta vez en la tercera parte de su Viktoria Europa, Marduk se dignaron a visitar la península para arrasar hasta los cimientos, según dicen, cada sala por donde pasaron. Marduk son puro black metal, sin florituras ni medias tintas, no hacen prisioneros y no han venido a hacer amigos, han venido directamente a volarte la cabeza y demostrar porque son una de las mayores leyendas del género y que siguen en un estado de forma absolutamente envidiable.
Un penetrante olor a incienso y una especie de altar satánico era con lo que nos recibió la sala, con una muy buena entrada esta vez, por cierto, ese era el atrezzo que Attic nos tenían preparado para empezar esa memorable noche. Previamente había abierto la velada el dúo catalán Survival Is Suicide, pero lamentablemente no llegamos a tiempo para presenciar su actuación, de la que se escucharon muy buenas impresiones, y así con puntualidad inglesa Attic daba comienzo a su espectáculo. Seamos sinceros por otra parte, Attic no es más que un tributo encubierto a Mercyful Fate, suenan descaradamente a ellos y tampoco lo intentan disimular, de hecho hasta su cantante, Meister Cagliostro, lleva un maquillaje que puede recordar al Rey Diamante, pero está claro que lo que hacen lo hacen muy bien y son tremendamente competentes sobre un escenario. En la poco más de media hora que tocaron nos repasaron temas de sus dos discos, canciones como Sanctimonious, la maravillosa The Hound Of Heaven o The Headless Horseman, con esas pedazo de melodías a doble guitarra sonaron de lujo. Una excelente actuación para ir calentando motores.

Envueltos en una perpetua maraña de humo en el que solo se distinguían sus siluetas y que no cejó en toda su actuación, los blackers Valkyrja daban comienzo a su peculiar rito. Valkyrja es una banda sueca que practican un black metal de manual, agresivo, contundente, frío y crudo como fue la tónica del sonido durante su show. Venían presentando su reciente obra, Throne Ablaze, editada a finales del año pasado y de ese trabajo sonaron furiosamente temas como la inicial Crowned Terror, esa pequeña joya de marcado ritmo e ideal para el headbanging como es Oposser of Light o la homónima Throne Ablaze que eligieron para terminar su actuación. Pero no sólo se quedaron en temas de su último disco, también dieron un contundente repaso a sus tres álbumes anteriores y castigaron nuestros pabellones auditivos con temas como The Cremating Fire, Frostland, de su primer trabajo, u Oceans To Dust, en los que demostraron porqué ellos fueron los elegidos para telonear a Marduk. En definitiva una gran actuación que seguro les granjeó nuevos adeptos y que nos puso a tono para recibir el impacto que vendría después, pero claro, no estábamos preparados para la destrucción que se nos avecinaba….

Marduk llegaron, tocaron y arrasaron, así de simple. Los suecos no necesitan grandes despliegues de medios ni pomposos escenarios para pulverizarte en vivo, solo un escenario ataviado con unas redes militares de camuflaje es suficiente para ambientar su masacre, masacre que comenzó con los cañonazos iniciales de Panzer Division Marduk seguida de una descomunal y celebrada Baptism By Fire para desatar el infierno. El sonido simplemente era espectacular, potente y nítido como pocas veces ha visto un servidor en un banda de black metal. Tras el orgásmico inicio, Marduk nos presentaban Werwolf, tema que abre su última obra, Viktoria y que sonó realmente bien. Era el tiempo de volver a los viejos tiempos con una brutal Of Hell’s Fire celebrada a limpio pogo en las primeras filas y es que a esas alturas del concierto la banda ya se había metido a la audiencia en el bolsillo. Sin apenas interacción con el público la banda nos daba un pequeño”respiro” con The Levelling Dust, un tema no tan salvaje como Cloven Hoof, donde Simon “Bloodhammer”, el batería que habían reclutado Marduk para la ocasión tras la reciente salida de Fredrik Widigs nos disipó todas las dudas que pudiésemos tener al respecto, menudo animalazo!!!. Tras la intro Deathmarch, volvían a la carga con Throne of Rats y ese guiño a sus primeros tiempos con Burn My Coffin. Con la sala rendida a sus pies era el tiempo de volver a sus últimos trabajos y la genial Equestrian Bloodlust servía de magnifica antesala para ese nuevo clásico del black metal en el que se ha convertido The Blonde Beast, sin duda una de las canciones mas celebradas por la audiencia. El infierno Marduk iba llegando a su fin, no sin antes brindarnos Into Utter Madness y castigarnos severamente las cervicales con Wolves, otro de los viejos temas rescatados para la ocasión, pero aún hubo tiempo para que los suecos nos bombardeasen una última vez con The Black… para dejar claro que los chicos de Morgan no hacen prisioneros. Marduk desató en Iruña toda su artillería en una noche que los amantes del metal extremos guardaran en su recuerdo durante mucho tiempo. Impresionantes!!!

Texto y Fotos: Txiki

























