MEDINA AZAHARA + ZAGUÁN – SALA CARACOL, MADRID – 30/11/2011
Concierto especial el que nos tocó vivir el pasado miércoles 30 de Noviembre de 2011. Fiesta organizada por la popular radio Rock & Gol como final a una serie de conciertos en los que se había homenajeado al rock español y que en esta ocasión brindaba su particular tributo al rock andaluz, estilo quizás ahora en horas más bajas, pero que siempre nos ha traído importantes bandas y curiosas fusiones de rock progresivo y ritmos andalusíes…
Para la ocasión Rock & Gol contarían con los técnicos ZAGUÁN y, como representantes absolutos del rock andaluz tanto en España como en el resto del mundo, los incansablesMEDINA AZAHARA, que 31 años después de su primer lanzamiento siguen al pie del cañón con más energía que nunca y, tal y como dice su último trabajo, dispuestos a que la historia continúe aleccionando y demostrando lo que es una vida íntegra dedicada a la música y al espectáculo.
Así pues, allí estábamos en la sala Caracol, rodeados por una variopinta audiencia que venía gratuitamente al concierto previa obtención de invitación a través de Rock & Gol y que, por tanto, estaría compuesta por una curiosa mezcla de fanáticos de los cordobeses junto a curiosos invitados y un amplio elenco de personajes famosos que, en un caso puntual, cobrarían un punto de protagonismo durante la actuación de MEDINA AZAHARA.

La velada se abrió con la noticia exclusiva del cambio de nombre de la emisora. A partir del pasado 1 de Diciembre Rock & Gol ha dejado de lado su referencia deportiva para convertirse en una radio de referencia en lo que a rock se refiere, adaptando su denominación a la de ROCK FM, (y como tal la llamaremos de aquí en adelante).
Tras ello vendría la actuación de ZAGUÁN como aperitivo a lo que todos habían venido a presenciar, lo cual hizo complicada la rotura del hielo por parte de los sevillanos, que se fueron haciendo poco a poco con un pequeño porcentaje de los asistentes gracias a su depurada técnica y su perfeccionismo en lo que a rock progresivo y andaluz se refiere.

Con una larga trayectoria a sus espaldas en lo que a tiempo se refiere los sevillanos ZAGUÁNdemostraron con temas como “Sólo una niña”, su versión del clásico de Camarón “La leyenda del tiempo” o el más tranquilo “Tu reflejo” que cada uno de los miembros domina a la perfección su instrumento, aportando extrañas dosis de personalidad en cada uno de ellos, desde la virtuosa guitarra de Rafa Carrique, la perfecta combinación de voz y teclado de Miguel Ángel Gómez o las raíces flamencas aportadas por la guitarra de José A. Mazo hasta el buen empaque rítmico proporcionado por las bases de bajo y batería de Armando Gómez y Alfonso Vidal.
Todo en ZAGUÁN sonó realmente bien, absolutamente profesional, medido y calculado, casi demasiado diría yo. Las raíces flamencas estuvieron presentes en la música de los sevillanos en versiones como el clásico “El Lago” de TRIANA o la más folclórica “Noche abierta” de CAI, aunque lo cierto es que si tuviera que ponerle alguna pega a la banda sería la de cierta falta de comunicación con el público, de interacción entre ellos o de una postura menos estática o sobria.

ZAGUÁN estuvieron correctos hasta el punto de la perfección, sonaron de lujo y se llevaron un buen número de aplausos cuando se arrancaron a mostrarse más dinámicos en el corte final “Cuando tenga tiempo”, y sin embargo uno se quedó con la sensación de que había faltado algo, probablemente una postura más abierta y receptiva de su vocalista y teclista Miguel Ángel, que se mostró muy serio y parado durante todos los temas, cumpliendo con su cometido instrumental y olvidándose de su posición de frontman, esa figura que tiene la llave de llevarse al público a su terreno y dejarle al final con una sensación de cercanía que cree un vínculo con una banda que hasta entonces te era desconocida. Mi recomendación va a que trabajen más este aspecto, puesto que la base musical la tienen ganada de antemano dada su sobrada calidad.

Un rato después de la actuación de ZAGUÁN y ya con una ansiosa sala Caracol, expectante por ver la aparición de sus ídolos cordobeses, de pronto se abrió de nuevo el telón y nos mostró a unos apaciguados MEDINA AZAHARA, con la voz cantante de Manuel Martínez sentado en una banqueta, que comenzaron con los primeros acordes de la tranquila “Que te quiero”, una mágica intro que sirvió de aperitivo para lo que sería un concierto absolutamente brillante, magistral, lleno de historia y, sobre todo, de futuro para una banda que personalmente no me canso de ver sobre un escenario.

Más allá de lo que mucha gente puede pensar cuando habla de MEDINA AZAHARA desde la lejanía, el treintañero combo de rock andaluz dio una auténtica lección de fuerza, garra, velocidad y energía sobre un escenario el pasado 30 de Noviembre de 2011 en Madrid. Supieron adaptar su setlist a las circunstancias, haciendo una interpretación mucho más populista de lo habitual, pero sin perder en ningún momento su poderío, su lado más heavy y salvaje, ese lado que derrochan por doquier Paco Ventura y su mágica guitarra, Charly Rivera al bajo, Manuel Reyes a la batería y Manuel Escudero a los coros, mientras que siempre está al quite Manuel Ibáñez a los teclados para aportar la nota de color andalusí.

De esa forma la fiesta comenzó en seguida con el popular tema “Necesito Respirar” (no sería la primera vez) y continuó con otros menos seguidos por la gente como “Hay un lugar” o “Favorita de un sultán”, mientras que la fiesta volvió a hacerse sonada con la versión de TRIANA de “Abre la puerta” (nunca se cansa uno de escuchar temas como este) o la veloz “Tierra de libertad”, probablemente uno de los momentos más potentes y destacados de todo el concierto.
Con aires festivos continuó el concierto a través de “Se me olvidó”, con un Manuel Martínez constantemente dispuesto a interaccionar con los asistentes, a preguntar, a transmitir simpatía y cercanía, a dedicar temas como “La luz de mi camino” (dedicado en esta ocasión a las chicas de la sala) o a rendir culto a sus raíces con la veloz versión de “El lago”, que ya era la segunda vez que escuchábamos esa noche.

El último single de la banda “La música suena” cayó tras las bromas de Manuel sobre la asistencia gratuita y curiosa de la gente al concierto, y tras ello todo fue coser y cantar. Con todo el público en el bolsillo temas como “Origen y Leyenda”, “Velocidad” o “Palabras de libertad” se deslizaron fácilmente por los cuatro costados de la sala Caracol como antesala del emotivo final con la preciosa “Córdoba” y las populares “Todo tiene su fin”, “Paseando por la mezquita” y, de nuevo y una vez más, el eterno “Necesito respirar” donde la banda incluso contó con la improvisada y escasa ayuda del primer ganador del programa televisivo Gran Hermano, de nombre Ismael. Todos en comuna y disfrutando de la fiesta como el que más dieron por finalizado un gran concierto a ritmo del himno de la alegría como despedida y bajo el caluroso aplauso de una entregada audiencia que, si bien habían venido por mera curiosidad invitados por la radio, salieron de la sala Caracol reconociéndole el mérito a una banda que ya se ha ganado de calle el halo de leyenda de nuestra música.
Autor: Daniel Velasco

























