MICHAEL SCHENKER GROUP + RADIO Z – SALA ARENA, MADRID – 02/06/2013
‘Un gran Guitarrista, con una banda de Altura’
Si quedaba alguno que no había tenido suficiente con la venida de los IRON MAIDEN y compañía el día anterior en Rivas con motivo de la celebración del SONISPHERE, la mejor alternativa tenía lugar en la sala Arena de Madrid de la mano del MICHAEL SCHENKER GROUP, quienes volvían a nuestro país inmersos en una nueva gira llamada Temple of Rock-Lovedrive Reunion, que no dejó a nadie indiferente desde el primer riff de guitarra. Además el mítico guitarrista germano lleva una banda digna de llenar estadios, no solamente por contar con sus ex-compañeros de SCORPIONS; Herman Rarebell a la batería y Francis Buchholtz al bajo, sino por presentar en esta gira al fenomenal ex-RAINBOW, Doogie White a las voces (siempre es grato encontrarse con este genial cantante, independientemente de la banda que se trate) y de la labor de su «nuevo» guitarrista Wayne Findley, quizás menos conocido pero con una presencia escénica suprema, y una colaboración estelar no solo a la hora de apoyar la guitarra de Michael, sino con los fenomenales toques de teclado que nos dejó en más de un momento.
El ambiente que la sala presentaba, era totalmente lo que podíamos esperar y desear para Michael y sus chicos, sobre todo entendiendo que era domingo y que la resaca del festival previo probablemente haría que más de uno se pensara lo de asistir al evento, y afortunadamente la sala se vio repleta de todo tipo de caras, muy especialmente de esos fans de los SCORPIONS más clásicos que se enfundaron camisetas de 30 (y algunos más), años atrás para acoger al guitarrista y su grupo.
La banda elegida para calentar al personal serían los alicantinos RADIO Z, de los cuales nunca había escuchado hablar y tras ver el concierto me pregunté muy seriamente el motivo por el que habían sido elegidos para abrir este tipo de espectáculo, ya que no me pegaban nada en escena, sobre todo teniendo en cuenta el formalismo de sus canciones, que hizo que su corto concierto no luciera algo interesante hasta casi el final del mismo.
Quizás se ven fuertes a la hora de corear los estribillos, pero el sonar con una guitarra acústica a mi entender les hace perder bastantes enteros, aunque el conjunto de la banda tenga bastante clara su apuesta y lo sepan defender con uñas y dientes, que nadie se piense que me puedo estar metiendo con ellos ya que presentaron canciones de bastante calidad como «Perdido», o «No Es Para Ti», incluso temas como «Muertos» en el que disfruté bastante de su mensaje, pero sinceramente no creo que llegaran a calar entre un público que esperaba otra cosa y que tan solo pudo satisfacerse con «Angeles» (también hablo en mi nombre al asegurar que fue su mejor apuesta para el periplo).
Me gustaría enormemente poder decir algo distinto de una banda a la que sentí bastante fuera del agua durante su corta actuación, espero que en la próxima ocasión que tenga oportunidad de verlos sea un concierto propio en el que no me eclipse la idea de a quienes están abriendo la actuación, y centrarme mucho más en exprimir el jugo de todas y cada una de sus canciones.
Un rápido cambio de escenario para que sacaran la batería de Herman y prepararan las pantallas posteriores para ir emitiendo imágenes sobre la banda como algunas portadas y logos, fue suficiente para saciar la sed y re-dirigirnos a las primeras filas de la sala Arena para disfrutar de un concierto que tenía todas las papeletas para convertirse en «bolazo», incluso desde antes de empezar.
Personalmente me daba muy igual que la banda decidiera o no tocar los temas más clásicos de los escorpiones o UFO, ya que el propio proyecto tiene cortes míticos capaces de poner los pelos como escarpias a cualquier amante del guitarrista sin que tengamos que acudir a la nostalgia de las archi-conocidas canciones de sus ex-bandas, lo cual sumado al elenco de maestros que se juntaron sobre el escenario, en el que incluso el joven Wayne tenía un sitio de excepción para hacernos gozar con su magia instrumental, ya me hicieron conocer su victoria en tierras madrileñas un año más.
Me resulta muy complejo hablar de este concierto ya que lo mire por donde lo mire, todo me recuerda a grandes momentos de la velada, desde que la banda salió a escena realizando un simple pero efectivo instrumental y de repente Michael les siguió con su Flying V «atada» al cuello y su ya mítico gorrito negro tapándole la cabeza, como siempre sin quitarse las gafas de sol según sale a las tablas, comenzó calentando a un respetable que sabía por donde iban a comenzar los tiros y efectivamente; la elección llegó con «Lovedrive» completamente sobresaliente en el que Doogie cumplió su cometido con una solvencia digna de admirar, dentro de una banda tremendamente dinámica en la que su líder aparecía estratosférico en un papel principal paralelo a la banda, aunque no parara de realizar numerosos guiños a todos sus compañeros (y al público obviamente) en todo el recital.
Además el carismático vocalista no para de bromear una y otra vez para hacer el concierto mucho más ameno e ir presentándonos los cortes que van desgranando, como el siguiente «Another Piece Of Meat» (también de SCORPIONS como el anterior para asegurarse al público nada más comenzar a tocar), que sonó totalmente rockera y muy segura, un tema que están cansados hasta la saciedad de interpretar y que ya ha perdido total dificultad para ellos y a partir de este punto comenzó a desgranar sus temas propios hasta un total de siete tras los que cerraron la primera parte del concierto.
Comenzaron con «Assault Attack» perfectamente secundada por las líneas rítmicas, siendo un tema mítico con la recibida que merecía y enlazando eficazmente con un «Armed And Ready» totalmente rockero, que volvió a recordarnos esos tiempos pasados en los que todo era posible, pura energía sin grandes florituras. «Into The Arena» mostró un grupo mucho más fiero con unas guitarras más agresivas que se apoyaban en la dura batería y daban un pequeño respiro al señor White a la voz (es un tema instrumental para aquel que no lo sepa), y la guerra volvía con los toques de teclado inicial de «Rock My Nights Away», otra canción que nos hacía retrodecer muchos años y que casaba perfectamente con «Attack of the Mad Axeman», una canción más mágica de elegantes riffs que nos hicieron vibrar, sobre todo cuando se puso en marcha esa segunda parte de la canción que se rompe gracias al solo de guitarra; una verdadera delicia.
La mayor sorpresa de la noche llegó a continuación al descubrir lo tremendamente eficaces que siguen siendo con sus nuevas apuestas, al interpretar la nueva «Horizons» de buen estribillo, una canción que incita a cantar con una gran aportación además de batería y unas alocadas guitarras que se doblan ofreciendo un resultado ante todo divertido. Y después de esto, para cerrar la faceta más personal del guitarrista interpretaron «Before the Devil Knows You’re Dead» (dedicado a Dio) de su «Temple Of Rock» (que para eso estamos en parte de la gira que le da nombre), con esa aportación de teclado inicial que hacen al tema crecer en melodía sin perder en ningún momento el trasfondo, es un tema muy intenso vocalmente hablando en el que la guitarra pasa a un plano secundario.
Y a partir de este punto comenzó el festival del recuerdo con un montón de variadas canciones sobre los nombres que hicieron grandes a este genial guitarrista, como el «Coast Of Coast» que daba el pistoletazo de salida con sus profundos riffs y volvían a subir en una nube a toda la sala, un instrumental que presentaba perfectamente las intenciones de la banda y lo que podíamos esperar a partir de este punto ya que aunque no sea un corte para nada interesante (aunque si conocido), la cosa iba a seguir con el «Shoot Shoot» de los UFO, alentando esa guitarra más picante y esa lírica que nos hizo cantar hasta el último estribillo.
Y para no perder de vista a los UFO, siguieron con un brutal como a través de la rockera «Only You Can Rock Me», la rápida «Let It Roll» y «Too Hot to Handle», rápidamente conocida por todos los asistentes en la que Doogie hizo particularmente una gran interpretación mientras todos bailábamos al son que habían marcado Michael y sus muchachos. Otro de los puntos estelares del concierto que cerrarían la segunda parte vino cuando hicieron el ademán de comenzar «Lights Out»; una de las canciones más míticas y bonitas de los UFO, en el que el público se dejó la garganta y el cantante no tengo ni idea de lo que se dejó, pero lo hizo y muy satisfactoriamente, jaleando al personal con su simpatía sin hacernos olvidar al gran guitarrista que teníamos delante y el impresionante concierto que nos estaban ofreciendo.
Llegado este punto, con una sala mucho más que totalmente satisfecha alguno pensaría que era hora de recoger los bártulos y regresar a casa con una sonrisa de oreja a oreja, sobre todo viendo como el guitarra alemán se apresuraba a abandonar la escena seguido por sus compañeros, pero nada más lejos de la realidad; nos ofrecieron dos bandejas de bises tremendos que hicieron que la alegría del concierto se multiplicara exponencialmente, al comenzar con el «Holidays» de SCORPIONS, en el que Doogie cumplió perfectamente la labor de Meine con percusión incluida, unos primeros acordes de «Rock You Like a Hurricane» que dinamitaron la sala al completo, ya que todos esperaban esta canción y sonó tremenda de principio a fin con esa mágica y chirriante guitarra que hasta parece logra cambiarnos a un mundo paralelo, y para terminar la primera parte; «Rock Bottom», que aunque puede parecer algo fuera de lugar en un primer instante, su agitado ritmo la hace impresionante para perder el control entre sus guitarras y corear su estribillo una y otra vez hasta la saciedad.
Para terminar la actuación, nos dejaron en la sala Arena otros dos bises, el primero de ellos el enérgico «Blackout» de SCORPIONS al que tanto ímpetu le ponen los germanos en directo y que Michael supo sacar adelante sin ninguna dificultad, con ese genial estribillo que hace brillar la canción con luz propia y para despedirse, nada más y nada menos que el «Doctor, Doctor» de los UFO, posiblemente uno de los temas de los que mas covers se han hecho en nuestro rollo, y que obviamente es la mejor elección para despedir un evento de estas características, todo el mundo dando botes coreando el simple pero eficaz estribillo, en lo que verdaderamente fue una fiesta de altura.
Se me hace complicado vislumbrar cualquiera otra opción de haber salido más contento tras disfrutar de una actuación como la que vimos el pasado domingo en la sala Arena, una banda entregada en cuerpo y alma, con un guitarrista fuera de rango, no se puede catalogar la manera con la que este tipo de genios hacen sonar a su instrumento, sinceramente espero volver a verlos lo antes posible y que el concierto sea la mitad de bueno de lo que vimos en Madrid.




























