MUSTASCH + LA HOSTIA – SALA BOITE LIVE, MADRID – 21/03/2013
Nunca es tarde para lo bueno
Noche fría y complicada en Madrid la del pasado 21 de Marzo. Complicada porque en otra sala teníamos esa misma noche al mítico Eric Martin en Madrid para presentar una dura competencia a la visita que nos tenían preparada los suecos MUSTASCH en la gira de presentación de su último disco “Looks like hell, sounds like heaven”, un disco con el que, más de 10 años después de su primer lanzamiento y siendo ya toda una referencia en muchos festivales europeos, comienzan a ver la luz del reconocimiento en nuestro país.
LA HOSTIA
La asistencia a la Sala Boite parecía abocada al fracaso durante los minutos cercanos a la apertura de las puertas, pero lo cierto es que la afluencia final acabaría registrando una aceptable entrada que se iría nutriendo poco a poco durante la actuación de los teloneros de la noche, los madrileños LA HOSTIA.
LA HOSTIA tenían una papeleta difícil que en los primeros compases del concierto se hizo relativamente con ellos. La frialdad de los espectadores que venían exclusivamente a presenciar a los suecos y la timidez de una audiencia que iba entrando y parándose lejos de las primeras filas hizo que durante los primeros temas el cuarteto formado por Satanis a la voz y guitarra, Efra a la guitarra, Tweety a la batería y Alan al bajo, estuviera algo más pendiente de ellos mismos que del propio desarrollo del concierto.
Posteriormente sabríamos que su nuevo bajista había tenido prácticamente unos días para aprenderse todo el repertorio, con lo que lo comentado más arriba de pronto empezaba a cuadrar, sobre todo teniendo en cuenta que fue precisamente a partir del cuarto tema de la noche, uno titulado “Me da igual”, cuando LA HOSTIA comenzaron a calentar de verdad motores y empezar a calar entre los espectadores cada vez más atentos a sus movimientos y a su sonido.
Poco a poco, con buen sentido del humor, y un rock directo, simple y sucio los madrileños empezaron a estar en su salsa y temas como “Otro Yo” o “Feliz” sonaron realmente intensos y destacables, sobre todo en lo que respecta a una batería con una pegada inmensa y un combo de guitarras que sonaban descaradas y poco amigas de las florituras sin razón, sino devotas del ataque directo y frontal con el que acabaron un concierto protagonizado por “Tiempo que perder”, con Satanis despidiéndose y poniéndole voz a las ganas del público de ver a MUSTASCH, y la definitiva “España Es Cutre”, con la que pusieron los puntos sobre las ies a todos los políticos corruptos que nos gobiernan y con la que dejaron el escenario habiéndose mostrado como una banda de directo, que disfruta y se desenvuelve con buenas tablas sobre el escenario.
MUSTASCH
Un rato después le llegaría el turno al momento más esperado de la noche en la Boite Live. Comandados por el bigote y la mirada altiva e incisiva de Ralf Gyllenhammar los suecos MUSTASCH salieron al pequeño escenario madrileño con toda la solemnidad de una banda grande como son, sabiéndose mirados por todos y sabedores de que se encuentran plantando ahora la semilla del futuro de su explosivo stoner en nuestro país donde se les comienza a disfrutar de verdad.
Primera nota de “Heresy” y la sala era propiedad de los suecos. El brazo de Ralf señalaba al público, señalaba a su guitarra y cerraba el puño en los momentos más intensos de la canción para decirnos que estaban en Madrid para apoderarse de nuestras ganas de rock y de un stoner que, lejos de ser árido o extenso, en directo y en su caso se muestra urgente, intenso y explosivo.
“Down in black” fue rápida y matadora mientras que con “It’s never too late” y su inicio hipnótico dejaron boquiabiertos a más de uno mientras que su endiablaba batería, a mandos de un auténtico reloj como Jejo Perkovic, comenzó a generar las primeras reacciones de entrega por parte de determinadas personas del público.
Por su parte las guitarras de David Johannesson venían acompañadas en todo momento por el sentimiento y disfrute de un guitarrista que nos entregó continuamente su sonrisa para compensar la solemnidad y presencia de los casi 2 metros de bajista que la banda tiene en Stam Johansson.
“I don’t hate you”, “Deep in the Woods”, “Falling down”… todas ellas fueron cayendo como auténticas bombas de directo con las que el imparable Ralf era capaz de comandar las reacciones de toda una sala embobada ante cada uno de sus movimientos o incisivas miradas, con tal descaro que incluso en uno de los momentos no se cortó un pelo a la hora de ofrecerse a que las fans de las primeras filas le dieran un beso que no acabó por llegar.
“Bring me everyone” o la más punk “Parasite” prepararon nuestras cabezas para la descarga de temazos que los suecos tendrían prepardos para el final de su concierto. Con “Speed Metal”, más de uno, entre los que se incluye un servidor, se volvió totalmente loco, de la misma forma en que “Doble Nature” nos trajo una intepretación soberbia que incluyó un viaje de Ralf desde el escenario hasta la barra para tomarse un chupito y hacerse algunas fotos con el público mientras tocaba y volvía a su puesto ante el micro.
Finalmente la banda nos invitó a montar en su coche para recorrer la “Black city” e irnos de caza con “I Hunt alone” y acabar así una actuación que solo puedo definir como soberbia y tremendamente prometedora para el futuro de la reputación de esta ya veterana banda en un país como el nuestro que por fin visitaban por primera vez.





























