Noche hardcoriana con TERROR, NASTY y COMBUST en Jimmy Jazz
La noche prometía ser un homenaje al hardcore más visceral, y la Jimmy Jazz de Gasteiz no decepcionó. Con un aforo que rozaba el completo, el público demostró desde el principio que estaba dispuesto a darlo todo, confirmando que la conexión entre bandas y audiencia sigue siendo el motor del hardcore.
Lamentablemente debido a problemas logísticos no pudimos llegar a tiempo para la actuación de los franceses Headbussa y nos quedamos sin contemplar la actuación de una de las bandas mas poderosas de la escena parisina de la que nos contaron que estuvieron demoledores, una pena.
Combust, fueron los siguientes en saltar al escenario y de estos si que pudimos dar buena cuenta. Con un sonido que bebe de la vieja escuela neoyorquina pero con la energía de la nueva generación, encendieron la chispa desde el primer acorde. Temas como Prison Time o The Knife retumbaron en la sala, y aunque al principio el público estaba calentando motores, pronto comenzaron los primeros pogos. Combust demostró que tienen un futuro brillante y dejaron claro por qué son una de las promesas actuales del hardcore.

A continuación llegó el turno de Nasty, quienes llevaron la intensidad a otro nivel con su mezcla de beatdown hardcore y actitud agresiva. Temas como Reality Check, At War with Love o Don´t Play With Fire desencadenaron un auténtico caos en la pista. Los breakdowns parecían diseñados para partir en dos la sala, y el público respondió con circle pits frenéticos y golpes secos al ritmo que marcaba el beatdown de los belgas. Aunque hubo momentos en que el sonido de las guitarras se perdió un poco, la fuerza de la banda y la brutalidad de su directo fueron suficientes para mantener la energía en el aire.

Con el público ya totalmente encendido, Terror tomó el escenario y desató la locura. Desde el primer acorde de «One With The Underdogs», la sala se convirtió en un hervidero de stagedivings y pogos. Scott Vogel, siempre carismático, no dejó de animar a los asistentes a participar, convirtiendo el concierto en una auténtica celebración del hardcore.

El setlist fue una bomba de relojería, mezclando clásicos como «Stick Tight» y «Hard Lessons» con temas de su último álbum, «Pain Into Power», como la explosiva «Can’t Help but Hate». La conexión entre banda y público fue total, con un sonido impecable que permitía disfrutar de cada riff y cada breakdown al máximo.

Momentos como «Life and Death» y «Keep Your Mouth Shut» destacaron por la intensidad y la pasión con que fueron coreados por los asistentes. Pero fue con «Keepers of the Faith» cuando la sala literalmente explotó, cerrando la noche con un último estallido de energía colectiva desatada.

El concierto en la Jimmy Jazz fue mucho más que música: fue una demostración de la fuerza y la comunidad que el hardcore puede generar. Terror, Nasty, Combust y Headbussa no solo cumplieron con las expectativas, sino que las superaron, dejando claro por qué son nombres imprescindibles en la escena actual. Una noche perfecta para los amantes del género, en una sala que vibró en toda su extensión.
Txiki

























