Qué comer en un festival sin echar de menos la cocina de tu casa
CINCO DELICATESSEN DE LA GASTRONOMIA FESTIVALERA
En estos pandémicos días en los que echamos tanto de menos nuestros queridos festivales, también nos acordamos de otros aspectos extra musicales que tanto nos hacían feliz, como puede ser el buen comer. Porque no nos engañemos eso de mover el bigote con lo que te dé la gana, en cualquier momento y en cualquier lugar mientras ves un concierto, también es un aliciente. Además, lo de zampar con las manos comida rica en grasas saturadas y carbohidratos a tutiplén mola mogollón. En este pequeño artículo, os comentaré mis platos favoritos en distintos festivales en los que he asistido.
Número cinco. El pollo asado del Brutal Assault. No sé si será por la salsa especial checa o porque a lo mejor el día que lo comí, el hambre fue la mejor cocinera, pero me pareció una auténtica delicia. Te lo sirven directamente del horno, y tienes que esperar un poco a que se enfríe porque te lo tienes que comer con las manos, te pones hecho un cristo, pero el ensuciarte es parte del disfrute culinario.

Número cuatro. Mejillones con salsa roquefort y patatas fritas del Hellfest. El más exótico de la lista, al parecer es un plato típico de Bélgica y aunque nos pueda parecer extraño de primeras, la combinación de estas dos cosas tan diferentes entre sí lo convierte en algo exquisito. Además, que comer tranquilamente en el suelo, debajo de una estatua gigantesca de Lemmy Kilmister le dá un puntito muy guay.
Número tres. Parrillada argentina, Resurrection Fest. Este puesto se mueve de manera itinerante por los diferentes festivales europeos ya que yo los he visto en varios países. Es una barbacoa con todo tipo de carnes, yo recomiendo la de ternera con salsa chumichurri que está muy rica. Como inconveniente diría que es un poco caro, pero la calidad del producto, lo merece. Para a la gente que le guste mucho la carne, este es su lugar.

Número dos. El bocata de panceta del Leyendas (y otros festivales). Puesto de honor para uno de los platos estrella de nuestra gastronomía. Esa carnaca hecha en una plancha llena de grasa y el olorcillo tan característico, es todo un clásico de los festivales patrios. ¿Quién no se ha comido uno de estos bocatas, mientras se bebía un mini de cerveza y escuchaba un concierto?
Número uno. El Wacken Nacken del Wacken. Para quien no lo conozca es un montado de pan y una chuleta de cerdo con especias hecha en un grill. Junto con las salchichas, es posiblemente lo más típico del festival alemán. A mí personalmente me encantan y siempre que voy, prácticamente lo como a diario. Como inconveniente diré que se hace un poco escaso y para quedarte bien tienes que comer dos, y esto lo dice una persona que no es que coma mucho. Una auténtica delicia que merece estar en mi puesto número uno. Sin duda, mi comida favorita festivalera.

Mención especial para los tallarines, pizzas y hamburguesas que tantas veces nos han dado energía para seguir a tope y nos han librado de alguna que otra resaca. También comentar que, para la gente vegana, hay puestos donde no hay carne e incluso he visto sitios de frutas tropicales, golosinas etc…
En resumidas cuentas, no solo de metal vive el hombre y lo de comer también es una parte divertida de la experiencia festivalera. Espero que os haya gustado mi ranking, si tienes algún plato que te encante, nos lo puedes dejar en comentarios, ¡así cuando volvamos a los conciertos podremos probar cosas nuevas!
Autor: Norber Cenobita

























