La noche prometía ser interesante en la madrileña Sala Caracol. Desde una hora antes de la prefijada para la apertura de puertas la gente esperaba, deseosa de descubrir como sonaban los nuevos temas de Rage en directo. Pero antes de que el trío alemán saliese a escena habrían de hacerlo otros dos grupos.
El primero, unos rusos llamados Freakozaks a los que muy pocos (por no decir ninguno) de los asistentes conocíamos. Sin embargo, el grupo le puso mucha energía y muchas ganas, consiguiendo levantar en el público una respuesta tímida, aunque positiva.
Unos riffs potentes, un buen trabajo a la batería y algunas canciones interesantes fueron suficiente para comenzar a calentar al público. El sonido del grupo, con influencias muy variadas dentro de la escena Heavy, Power e incluso algo de Thrash y Progresivo, fue un aperitivo interesante.
Especialmente positiva fue la sensación que me dejó su vocalista Andrey Dolzhnikov, que hizo gala de un registro notablemente amplio, además de unas buenas dotes como frontman. Durante toda la actuación de Freakozaks, el vocalista no cesó de pedir al público que interactuara y gritase, lo cual contribuyó positivamente a que el respetable se preparase para lo que estaba por venir.
A Freakozaks les siguieron Edenbridge. Los austriacos tenían ganas de dar caña y lo dejaron claro con un comienzo rápido y pegadizo. Su estilo de power sinfónico, que tanto abundó (y abunda) no es que sea el estilo más original del mundo, pero tiene buenos argumentos para el directo.
Con su tercer tema de la noche “One Chance” el grupo hizo evidente que Rage no iban a ser los únicos que arrancasen verdaderos vítores del público. La actividad constante de los dos guitarristas y el bajista, que no pararon de moverse de un lado a otro del escenario y de hacer poses y filigranas con sus instrumentos, hizo que el público se metiese de lleno en el concierto.
“Shine”, “Evermore”, “Undiscovered Land”, clásicos de la banda que se fueron sucediendo en una descarga continua de adrenalina, riffs y solos. Para presentar su nuevo disco “My Earth Dream” el grupo nos dejó dos temas “Fallen From Grace”, que según tengo entendido será el primer single, y el homónimo “My Earth Dream”.
En especial me gustaría destacar la labor de la vocalista Sabine y el bajista Frank, que bajo mi punto de vista fueron los miembros más acertados del grupo.
Y, tras una espera algo más larga de lo deseado, por fin llegó el momento de la verdad. Peavy, Víctor y Anders salían al escenario para dar una lección de cómo debe ser un concierto de Heavy Metal.
El concierto comenzó con “Carved In Stone”, tema que da título a su nuevo disco. Este tema fue suficiente para comprobar que el público se sabía de memoria el último esfuerzo discográfico del trío alemán, así que no fue sorprendente que “Drop Dead” fuese coreado por todo el público.
Sin embargo, Rage no querían centrarse solo en presentar su nuevo trabajo sino que nos tenían preparada una lista de temas para pegarle un repaso rápido a su discografía. Sí pues comenzó a sonar “Under Control” a la que siguió “Soundchaser”.
Para mirar un poco más atrás los alemanes nos ofrecieron una impresionante “Days Of December” que consiguió que los más fríos del público comenzasen a menear la melena sin tapujos. He de decir que, aunque en general el público respondió bien, me dio la sensación de que en algunos sectores la cosa estaba un poco fría. Es sorprendente como un grupo como Rage a duras penas llenó una sala como Caracol y como, ante el impresionante concierto que dieron, hubo gente que no pegó ni un vote.
Siguiendo con el show, la siguiente en caer fue “Refuge” de su disco “The Missing Link”. Después de esta serie de temas llegó el momento de continuar presentando su nuevo trabajo y en esta ocasión el grupo eligió el tema “rarito” de “Carved In Stone”, y personalmente uno de mis preferidos, “Lord Of The Flies”.
Para esta interpretación Rage contaron con la ayuda de una vocalista femenina, lo que fue una sorpresa interesante para el público. La vocalista se hizo cargo también de la interpretación de “Dies Irae”.
De momento el grupo estaba cumpliendo con las expectativas. Rage estaban ofreciendo un concierto de Heavy metal “con dos cojones” y tas bombardearnos con un par de clásicos más Peavy nos informó de que la próxima en sonar iba a ser “Lost In The Void”, de su nuevo disco. Este fue uno de los temas más coreados del concierto, un éxito rotundo.
Pero lo mejor aún estaba por llegar. Sonó “No Regrets” y con el público en pleno éxtasis llegó el momento para que Víctor Smolski se luciera.
Su solo desembocó en una pieza instrumental de la que participó el trío completo y que fue bastante bien recibida por todos. El siguiente tema supuso un increíble “subidón” en el ambiente. No se trató ni mas ni menos que del que para mí es el mejor tema de su disco “Unity”, “Down”.
Con la adrenalina corriendo por mis venas me faltó muy poco para romperme el cuello con “Down”, y hubiera sido una pena porque me hubiese perdido lo siguiente: “Set This World On Fire” sonó de forma brutal. A continuación el grupo se despachó un interesante meadly en el que incluyeron otro tema de su nuevo disco, en este caso la elegida fue “Long Hard Road”.
Y con el meadley Rage dejarón el escenario, solo para volver a subir y regalarnos un par de temas más. Los elegidos fueron “Open My Grave”, quizás el tema que más me gusta de su nuevo disco, y “Straight To Hell”. Un final apoteósico para un concierto absolutamente genial.

Autor: David Rodrigo (Coon)