RIPOLLET ROCK 2013 – PARC DELS PINETONS DE RIPOLLET (BARCELONA) – 23/08/2013
¡Otro éxito rotundo para el festival catalán Ripollet Rock!
Este año tocaba la edición número veintiuno, la cual cosa se dice rápido, y como no podía ser de otra manera, el Festival Ripollet Rock volvió a triunfar de nuevo. En las dos pasadas entregas, la organización se decantó por un cartel formado íntegramente por bandas de nuestra tierra, pero este año volvían a apostar por incluir en él a una banda foránea del nivel de MASTERPLAN. Otra de las novedades recayó en el stand de Quarentena Ediciones, así como en la carpa que se habilitó para que las bandas pudieran firmar y hacerse fotos con sus respectivos fans. Una vez más, el Parc dels Pinetons de Ripollet se tiñó de heavy metal (me atrevo a decir que se vio a más gente que el año pasado) para albergar en su interior a este festival tan carismático como imprescindible en estas fechas veraniegas.
Pol Luengo de AGRESSION Pol Luengo y Nico Hernández de AGRESSION
EL REY DE ESPALDAS acabaría su actuación algo antes de lo previsto, con lo cual se nos hizo imposible poder disfrutar de su directo. Sí lo haríamos con el de los barceloneses AGRESSION, quienes deleitarían al personal a base de thrash metal puro y duro. Acompañados por el bajista Vic “Moonland” (MOONLOOP, NORTHLAND), Pol Luengo, José Rosendo y Nico Hernández, ofrecieron una propuesta convincente dentro de sus posibilidades. El sonido de guitarras resultó algo sucio y quizás echamos en falta una presencia más agresiva, como el nombre de la banda indica. Actualmente, el nivel del thrash español es altísimo, por lo cual, comparados con bandas como ANGELUS APATRIDA o CRISIX, vemos en AGRESSION ciertas carencias que de bien seguro se irán puliendo con el tiempo.
Jorge Berceo de ZENOBIA
Por su parte, los riojanos ZENOBIA, salían a las tablas cercana ya la medianoche. Con un directo muy resultón, a base de temas como “Ícaro” o “Unidos Por El Metal”, ZENOBIA dejó muy claro de quién bebe su arte: nada más y nada menos que de TIERRA SANTA. Viniendo de la Rioja, no cabe duda de que habrán mamado “Legendario”, “Tierras De Leyenda” o “Indomable” desde bien pequeñitos, así que Jorge Berceo se puso en la piel de Ángel San Juan, Luis Vaquero haría de Arturo, Jonathan Blanco, guitarrista del grupo vitoriano LARAMIE, que sustituyó al habitual Dan Diez, de Roberto, y Javi Herrero repetiría algunos de los patrones con los que Iñaqui hizo características las baterías de TIERRA SANTA. Al margen del parecido, hay que admitir que Jorge Berceo le da un toque más glam al grupo, con el sombrero vaquero y las botas camperas por encima de las mallas, y recurre más a los agudos que Ángel, factor que ayuda a darle personalidad propia a ZENOBIA.
Jorge Berceo y Luis Vaquero de ZENOBIA
Tras una de las primeras sorpresas agradables del Ripollet Rock 2013, llegaba el turno del cabeza de cartel, los chicos de Roland Grapow: MASTERPLAN. Ya sin Jorn Lande, la verdad es que la participación de la banda en la edición de este año se me hacía menos atractiva. El actual cantante del grupo es Rick Altzi, conocido por estar en formaciones como AT VANCE o SANDALINAS, el grupo de nuestro guitar-hero catalán: Jordi Sandalinas, cuya voz respeta con creces el legado de Lande. Ahora bien, donde flaquea el vocalista es en las tareas de frontman. No es que la gracia para lidiar con el público sea uno de sus dones, y si además tiene que estar pendiente de leer las letras por el telepromter que tiene a los pies, poco puede lucirse con las posturitas ante los fans.
Jari Kainulainen y Roland Grapow de MASTERPLAN
Sea como fuere, la banda cumplió para bien. A parte de disfrutar con el don que Roland posee para tocar las seis cuerdas, también alucinamos con el gigante Jari Kainulainen, el que fuera bajista de STRATOVARIUS. Gigante no sólo por lo bien que toca, sino también por su inmensa envergadura. Tampoco está ya Mike Terrana a los parches, pero su ausencia fue bien suplida por Martin Škaroupka. Por último, el único superviviente de la etapa más gloriosa de MASTERPLAN, el teclista Axel Mackenrott, se movía como loco y ayudaba en los coros cuando no tocaba las teclas. Precisamente en esa etapa más gloriosa del combo, la que tiene en su haber los dos primeros lanzamientos “Masterplan” y “Aeronautics”, se apoyó gran parte del set-list de su actuación. Canciones como “Spirit Never Die”, “Enlighten Me”, “Heroes”, “Crimson Rider”, “Headbanger’s Ballroom”, o la tremenda “Back For My Life”, fueron muy bien interpretadas por la actual formación, aunque, para mi gusto, el volumen del equipo era demasiado excesivo para disfrutarlas como es debido.
Rick Altzi y Axel Mackenrott de MASTERPLAN
La cosa mejoró con la última banda. Los señores de RISING vinieron dispuestos a cerrar el festival rindiendo tributo a los grandiosos RAINBOW. En sus filas, musicazos de la talla de Gorka Alegre y Armando de Castro, de BARÓN ROJO, del batería de SARATOGA Andy C, o de Giovanni Tradardi, director de los mejores musicales de la Gran Vía madrileña y enamorado de DEEP PURPLE. Todos ellos se acompañan de una de las mejores voces del rock nacional, Ronnie Romero, cantante de Jose Rubio’s NOVA ERA, y en su día vocalista de SANTELMO. Si el año pasado, TRAMA, la banda de versiones encargada de cerrar, no gozó de demasiada expectación, hay que decir que con RISING todo lo contrario. Ya eran cerca de las cuatro de la madrugada, y la explanada del Parc dels Pinetons lucía un aspecto envidiable. No era para menos, ya que era cerrar los ojos y estar escuchando al mismísimo DIO en Ripollet.
Ronnie Romero y Armando de Castro de RISING
Sí señores, RISING fue la otra gran sorpresa de este año! Romero va sobradísimo a las voces y, lo más importante, clava cada uno de los dejes de DIO, es simplemente sensacional! Con ese elenco de figuras en su seno, clásicos como el “Eyes Of The World”, con el que empezaron, “Man On The Silver Mountain”, “Starstruck”, “Death Alley Driver”, o el “Do You Close Your Eyes”, resultaron una manera perfecta de calendar al público. La actuación de RISING se nos hizo corta pero intensa. Si EL REY DE ESPALDAS había empezado con antelación, ahora, el retraso acumulado obligaba al grupo a acortar el concierto y a terminar puntualmente a las cuatro y media. En el segundo tramo, canciones como las imprescindibles “Gates Of Babylon”, “I Surrender”, “Tarot Woman”, “Spotlight Kit”, “Long Live R’n’R”, o el “Kill The King”, con el que dieron por concluido el Ripollet Rock 2013, volvieron a dejarnos a todos con la boca abierta.
La bajada de las temperaturas acompañó gratamente, el emplazamiento es ideal, aunque seguramente habrá vecinos que se quejen por el “ruido”, y los grupos dieron la talla un año más. La celebración del festival, como ya he dicho, fue otro rotundo éxito, y gratuito, que todavía no lo había mencionado! Enhorabuena!































