ROCK FEST BCN, SANTA COLOMA DE GRAMENET – SÁBADO 16/07/2016
Iron Maiden demuestran por qué siguen mandando, Barón Rojo mancilla un poco más su leyenda, y Doro vuelve a reinar en la segunda jornada
El segundo día del “Rock Fest Barcelona 2016” vino caracterizado por la gran afluencia de público, en comparación con el viernes. Según el propio Bruce Dickinson, en el momento álgido del festival, cuando IRON MAIDEN ofrecía su show, éramos unas 20.000 personas en el recinto de Can Zam. El sol dio algo de tregua, gracias a las nubes, pero el viento hizo la estancia algo incómoda; ya sea porque influyó en el sonido o bien por la polvareda que levantaba.

Seguidamente, BATTLE BEAST, que corrieron igual suerte que ORPHANED LAND y GRAVE DIGGER el día anterior. Eran las 14:25 h, y mucha gente se “sacrificó” por verles. Los finlandeses, con su cantante Loora Nouhimo al frente, no acusaron el calor, ofreciendo un set parecido al de sus últimas visitas. Salían a escena con “Let It Roar”, y suerte que a esa hora el propio escenario hace sombra al grupo, que si no… Loora es un portento, y tenía el público a sus pies. Menuda entrega. Más tarde, caerían “Into The Heart Of Danger”, “Black Ninja”, “Out Of Control” y “Enter The Metal World”. En la pasada edición del “Rock Fest Barcelona” enamoraron, y esta vez lo volvieron a lograr. LEIZE salían a continuación. Rock callejero y combativo para dar el contrapunto a las actuaciones del sábado. Los guipuzcoanos, sacaron adelante un show aceptable. Desde el primer tema, LEIZE dejó claras sus señas de identidad: duras letras reflejando la realidad de la calle, acompañadas de un sonido crudo. Puro heavy rock ochentero. Destacaron temas como “Nuestra Revolución”, “Volveré A Salir”, “Sospechoso”, “Devorando Las Calles” o “Muros”.
ARMORED SAINT, con el ex de ANTHRAX, John Bush, a las voces, llegó a continuación. Los norteamericanos, tocaban en España por primera vez, así que resultaban un buen reclamo para los seguidores del heavy metal clásico. Presentarían temas de su último disco, “Win Hands Down” (2015), en Santa Coloma, con otros de sus himnos, como “Tribal Dance” o “Long Before I Die”. Con un buen sonido y una gran actitud, ARMORED SAINT lograron conectar con su gente. Para el tramo final, guardaron los clásicos más reconocibles, como “Reign Of Fire”, “Can U Deliver” y “Mad House”. No estuvieron nada mal. En cuanto a UNISONIC, geniales como siempre. Michael Kiske, ya recuperado de su lesión de rodilla, se metió a todos en el bolsillo de buenas a primeras. El frontman es todo genio y figura. De bien seguro que debía estar abrasándose bajo esa cazadora motera roja, pero él aguantó hasta el final.
Rebosando naturalidad, Kiske, no paró de bromear con los fans que llevaban camisetas de IRON MAIDEN. El otro estandarte de la banda, Kai Hansen, se mostró más en segundo plano, dedicándose a la guitarra y colaborando en momentos puntuales con los coros. Los temas de UNISONIC siguen funcionando terriblemente bien en directo. “For The Kingdom”, “Exceptional”, “Star Rider” o “King For A Day”, gustaron al personal, dejando para el final el “March Of Time” y el “I Want Out” de HELLOWEEN. Para cerrar, el ya clásico “Unisonic”. Kiske, sigue muy entero en directo. Continúa recurriendo a efectos artificiales para los agudos, pero, en líneas generales, ¡conciertazo de UNISONIC!
OVERKILL salía la palestra, seguidamente. La banda de Bobby Blitz venía a darlo todo, arrancando con “Armorist”, el tema que abre su último disco “White Devil Armory” (2014). Después, iban a tirar de clásicos como “Rotten To The Core”, “Hammerhead” o “Feel The Fire”, que funcionaron más que bien entre sus seguidores. El sol ya iba aflojando, pero aún atizaba, a pesar de eso, la cantidad de público que poblaba la zona del escenario era abundante. Los neoyorkinos dejaron para el final sus temas más conocidos, “Elimination” y “Fuck You”, la versión de SUBHUMANS. OVERKILL, demostraron una vez más ser una apuesta segura para un festival veraniego, no como BARÓN ROJO, que siguen arrastrando su legado por los escenarios de España. Por un lado, fue un placer volver a ver al bajista Ángel Arias con ellos, pero, por otro, el concierto se hizo eterno, más aún mientras esperábamos para ver a IRON MAIDEN.
BARÓN ROJO es el típico ejemplo de que una retirada a tiempo es una victoria, aunque, por otro lado, si los siguen contratando, tienen todo su derecho a vivir de rentas. A pesar de todo, el set-list fue arriesgado, dejando fuera muchos de sus temas emblemáticos. La actuación contó con bastante tema nuevo, y no es que los BARÓN ROJO se caractericen por sacar buenos discos en los últimos veinte años. Los hermanos De Castro rescataron piezas de su última obra, “Tommy Barón” (2012), como “El Rey Del Pinball”, intercalándolos con otros más reconocibles; véase “Resistiré”, “El Malo”, “Hermano Del Rock&Roll” o “Las Flores Del Mal”, pero es que la voz de Carlos no da para más. Es una pena verlo sufrir de ese modo cada vez que entona las estrofas más dificultosas. En fin, supongo que los fans más acérrimos disfrutarían, pero, siendo realistas, creo que esos BARÓN ROJO no deberían estar ya sobre un escenario. Como dice una de sus letras: «Es difícil ser otra vez tú mismo, y no ver a tiempo que estás acabado«.

Y, por fin, llegó la hora señalada. Unos minutos pasaban de las 21:00 h, cuando comenzó a sonar el “Doctor Doctor” de UFO por los monitores. “If Eternity Should Fail” abría el espectacular show que IRON MAIDEN nos iba a regalar. Hasta el viento paró para verles. Un concierto completo, con un escenario algo más reducido de anchura, pero con todo el atrezo que la doncella viene cargando en ese Boeing 747 que da la vuelta al mundo. “Speed Of Light”, sonó en segundo lugar, además de un bienvenidísimo “Children Of The Damned”, que puso a más de uno la piel de gallina. “Tears Of A Clown” y “The Red And The Black”, nos regresaban al material más reciente. Y hay que decir que en directo funcionan muy bien, sobre todo la parte coreable de “The Red And The Black”. “The Trooper” y “Powerslave” (con máscara de lucha libre mexicana en la cabeza de Dickinson), nos trasladaban de nuevo al pasado. Dos temas muy bienvenidos también. Clásicos donde los haya. Ya como última representante del nuevo disco, tuvimos el placer de disfrutar de la teatral “The Book Of Souls”; toda una perla en directo, con Eddie en escena y esa performance que Dickinson realiza arrancándole el corazón.
“Hallowed Be Thy Name”, “Fear Of The Dark” e “Iron Maiden”, ponían la recta final al primer tramo del concierto. Como es de esperar, durante el tema que da nombre a la banda, un espectacular Eddie aborigen aparecía tras la batería de Nicko. Quedaban tres temas para los bises, un predecible “The Number Of The Beast”, también con hinchable en escena, y dos joyas nada habituales en este tramo de show: “Blood Brothers” y “Wasted Years”. ¡Menudo regalo! Así terminaba IRON MAIDEN su concierto en Santa Coloma, demostrando por qué siguen siendo los mejores. Los hinchables están logradísimos. La puesta en escena es más teatral que en otras giras; recuerda al «World Slavery Tour» de 1984/85. El concepto del fin de la civilización maya da para mucho, y la banda lo sabe aprovechar en directo. Además, un Dickinson, serio en su discurso entre canciones, pero muy payaso durante la interpretación de las mismas, volvió a demostrar su liderazgo sobre las tablas. A cada “Scream for me Barcelona!”, el Parc de Can Zam enloquecía. Pocos entre el público hicimos el “mono” en “Dead Or Glory”, pero ver al vocalista con la careta de simio al revés y un macaco al cuello no tiene precio.
IRON MAIDEN representó el momento álgido del festival, el que aglomeró al mayor número de seguidores, sin duda. Tras ellos, mucha gente emigró o aprovechó para cenar, con lo cual, pudimos estar comodísimos viendo a LOUDNESS y RATA BLANCA. Los nipones LOUDNESS, fueron una de las grandes revelaciones de la pasada edición del “Rock Fest Barcelona”, así que regresaban a España por aclamación popular. La banda liderada por Akira Takasaki sigue estado en un nivel de forma envidiable. Su show se centra en sus trabajos más laureados de los ochenta, comenzando con “Crazy Nights” y “Like Hell”, de su “Thunder In The East” (1985). El voceras, Minoru Niihara, demostró que su potencia vocal sigue siendo de otra galaxia, y que para él no parecen pasar los años. Finalmente, LOUDNESS cerraron su actuación con “S.D.I.”. En líneas generales, el concierto resultó muy parecido al del año pasado.
Y después de los nipones, RATA BLANCA. No es que los argentinos disfrutaran de un gran sonido ni espectacular puesta en escena (ni siquiera llevaban telón de fondo), pero dejaron huella con clásicos como “Solo Para Amarte”, “Volviendo A Casa” o la preciosa “Aún Estás En Mis Sueños”. Giardino y compañía, arrancaron con material nuevo, de la mano de “Tormenta Eléctrica” y “Los Chicos Quieren Rock”, ¡y la voz de Adrian Barilari sin escucharse! Suerte que a los pocos minutos se arregló el problema. Y de cara al cierre, las monumentales “Mujer Amante” y “La Leyenda Del Hada y El Mago”. Lástima que el mal sonido empañó la actuación de estos cracks argentinos, ¡ni Messi ni nada hombre: RATA BLANCA! La voz de Barilari sigue impresionante, Giardino continúa siendo el Yngwie Malmsteen argentino… y la banda sigue agrandando su leyenda. Ojalá regresen por aquí con una gira propia y mejor sonido.
Y ya como cierre a la jornada del sábado, la siempre bienvenida DORO PESCH. Me parece recordar que, al margen de la reunión de WARLOCK en 2009, nunca había visto a la alemana en el marco de un gran festival, y la verdad es que DORO se crece aún más. “Earthshaker Rock” marcó el inicio del último concierto en los escenarios grandes. Su ex banda, WARLOCK, tuvo mucho protagonismo, como era de esperar, y uno tras otro fueron cayendo “I Rule The Ruins”, “Burning The Witches”, “Fight For Rock”, “Metal Racer”, “Für Immer” (con dedicatoria especial para Lemmy y Dio). Ideales resultaron también “Raise Your Fist In The Air” y “We Are The Metalheads”, para acabar de redondear la actuación de DORO; una de las mejores del sábado, con un sonido nítido e ideal de volumen. Al lado de RATA BLANCA, ese sonido era pura gloria para los oídos. Y por último, el “All We Are” de rigor, con todos los metalheads puño en alto. ¡Tremenda DORO!
Y para quien todavía estuviera ávido de rock’n’roll, tenía la oportunidad de ver a 77 en la carpa “Rock Tent”. Esta banda es pura actitud, y congregó a un buen número de seguidores frente al escenario, en un show que representaba parte de la gira de presentación de su último trabajo “Nothing’s Gonna Stop Us Now” (2015). Terminaba aquí la segunda jornada. El domingo nos esperaba otra buena dosis de heavy metal. Ya la última. ¡Qué penita!

























