ROCK IN RÍA – PUB PASEO DEL MALECÓN, AVILÉS – 08/06/2013
Fiesta y buen rollo a la orilla del mar
En uno de los fines de semana más musicales que ha habido en los últimos tiempos en Asturias tuvo lugar una nueva edición del festival ROCK IN RÍA, que lleva ya algunos años celebrándose en la ciudad asturiana de Avilés. A lo largo de una noche en la que predominó el buen rollo, tuvimos la oportunidad de disfrutar de cinco bandas muy diferentes entre sí, que hicieron que nos lo pasáramos muy bien.
El evento tenía una serie de particularidades que lo hacían especial y diferente a otros. Por un lado, que el público no solo iba a poder disfrutar de la música (y también de las bebidas de la barra), sino que la entrada, muy barata, incluía también la comida, compuesta por productos típicos asturianos en lo que aquí conocemos como una “espicha”, es decir, una comida informal. Por otro lado, a mí me supuso el reencuentro con algunos amigos y compañeros a los que hacía tiempo que no veía.
Con muy poco retraso se subieron al escenario los primeros músicos de la noche, los de la banda TRES JABALÍS. Se trata de un grupo cuyos componentes ya son veteranos en estas lides musicales, y el suyo es un sonido ochentero, aunque en el que incluyen unas progresiones de acordes poco habituales, lo que cristaliza en unas actuaciones divertidas, con canciones fáciles de escuchar y muy pegadizas.
Como intro pudimos escuchar unos sonidos porcinos, sobre los que se oía la voz de Félix Rodríguez de la Fuente hablando de jabalís, tras lo cual los cuatro empezaron su descarga con “Paga ya”. Era muy llamativo que Javier, su cantante, tenía una imagen muy urbana en la que contrastaba el hecho de que llevaba una montera picona, que es un gorro tradicional asturiano. Su actuación consistió en desgranar sus canciones con mucho buen rollo, con Javier contándonos algún que otro chiste entre canción y canción.

Sonaron así temas como “Taller sex”, “Tres jabalís”, que es una versión de “Metal gods” de JUDAS PRIEST con una letra nueva, la divertida “Macarra del quinto”, “La apisonadora”, “Sota de copas”, o “Pierde aceite”, completando su concierto con una versión de “Hell ain’t a bad place to be” de AC/DC con una letra nueva y una versión de “Son como hormigas”, de BARÓN ROJO, que usaron para cerrar.

La suya fue una actuación vibrante en la que la banda se lo pasó muy bien, y ese buen rollo que desprendían desde el escenario se trasmitió a un público que disfrutó de lo lindo. Sin embargo, a partir de este momento se empezó a acumular algo de retraso en las actuaciones, lo que llevó a que al final, la cosa terminara más tarde de lo anunciado.
La noche continuó con la actuación de los thrashers barceloneses INSANITY, que hicieron una actuación potentísima durante la que el escenario se les quedaba pequeño, tanto que un par de ocasiones tropezaron y tiraron uno de los micrófonos.

Desde el primer momento intentaron que el público participara, aunque se notaba que había mucha gente que no los conocía y que por eso se había alejado del escenario. Sin embargo, no se amilanaron y dieron una caña impresionante con canciones como “Sons of hell”, “Wake the thunder” o “Land of doom”, durante las cuales hacían alguna que otra pose ensayada que ayudaba a dar más vistosidad a su actuación.

A pesar de las ganas que le pusieron, tuvieron que lidiar con un sonido no tan bueno como hubiera sido deseable. Terminaron su actuación con “Fury of gods”, para la que habían grabado un videoclip, y con “Insanity”.
La tercera banda de la noche tal vez no pegaba demasiado con las demás debido a su estilo más rockero, pero venía dispuesta a darlo todo para hacernos pasar un buen rato. Se trataba de la banda de versiones KWEN, en la que también milita Tony, el guitarrista de TRES JABALÍS, y que esta noche daba su primer concierto. Pero lo más llamativo de este grupo es el hecho de que cuentan con una voz femenina, la de Laura, que puso toda la carne en el asador a la hora de cantar, aunque, como nos comentaba después, había tenido algunos momentos de duda porque, al no tener monitores, no se escuchaba a sí misma y no sabía con seguridad si lo estaba haciendo todo lo bien que le gustaría.
Hacía ya un rato que había pasado la media noche, y, para dejar claro que todavía nos quedaba mucha vida por delante, empezaron con “Living after midnight” de los JUDAS PRIEST, a la que siguieron “Guilty of love” de WHITESNAKE o “Tie your mother down” de QUEEN.

El público se iba animando, tal vez porque se trataba de canciones que todo el mundo conocía, y así vimos como el ambiente se iba caldeando cada vez más y el grupo se venía arriba, con canciones “Francine” de ZZ TOP o “Crazy train” de OZZY OSBOURNE.

Sin embargo, después de interpretar el “Rock n’ Roll” de los inmortales LED ZEPPELIN, Tony se empezó a encontrar mal y se vieron obligados a dar por terminada una actuación que había servido como puente hacia la parte final del festival y durante la cual habíamos tenido la oportunidad de escuchar algunas de nuestras canciones favoritas interpretadas con muy buen gusto y de forma muy diferente a como estamos acostumbrados.
Después de la actuación de KWEN llegó el momento que muchos asistentes, entre ellos yo mismo, estábamos esperando: la actuación de BLACK DEVIL. La verdad es que yo tenía mucho interés en verlos, porque su potente actuación, cargada de fuerza e intensidad, en la tercera semifinal de la W: O: A: Metal Battle Spain me había dejado con ganas de mucho más. Y cumplieron mis expectativas con creces.
Durante la intro el grupo nos daba la espalda, y cuando empezaron la actuación propiamente dicha, con “Descenso al infierno”, ya quedó claro que su cantante, Dany Jack, iba a necesitar mucho espacio, así que el pie de su micro tuvo que desaparecer del escenario.

La de BLACK DEVIL fue una actuación potentísima, porque los cinco músicos (los guitarristas Eneko y Joel, el bajista Iván, el batería Pichi, y, por supuesto, el cantante Dany) son energía en estado puro, y no nos dan un minuto de respiro. Pero además, su directo está cargado con la espectacularidad que le dan los propios músicos, con un Dany que llegó a cantar tumbado.
Tocan temas de su primer disco, “Anomalía”, como “Lujuria es tu nombre”, pero también otros, como “Dementes”, que aparecerán en el disco que están grabando. Se atreven también con algunas versiones, como la de “Deshacer el mundo”, de HÉROES DEL SILENCIO o la de “Mama, I’m coming home” de OZZY OSBOURNE, que dedicaron a Santi, el fallecido batería de sus amigos OXIDIXE.

Después de estas versiones interpretaron otro tema nuevo, “Discusión”, un alegato contra la violencia de género, que dio paso a la parte final de su actuación, en la que tocaron “Mensajeros del horror”, “Soy dolor” y “Señor de la guerra”, para terminar con otra versión, en este caso la de “Violent revolution” de KREATOR, durante la cual Dany, al que el escenario ya se le quedaba muy pequeño, cantó entre el público.
La suya fue una de las actuaciones más celebradas del festival, con un grupo que lo dio todo y con un público que respondió con muchas ganas.
Ya llegábamos al final del festival, y llegaba el momento de que se subieran a las tablas los leoneses TOXIC WALTZ, que venían a presentar su EP «...The night of the living oldmen«, y también a demostrar que lo suyo es dar caña sin contemplaciones, desarrollando una actuación cargada de rabia y contundencia trashmetalera en la que tampoco nos dieron un segundo de respiro.

Arrancaron con “Politician”, para seguir dando caña sin parar con temas como “Thrash Metal dictatorship”, “Octogenarian violence” o una versión de “I’ve got erection” de TURBONEGRO, durante la cual el público se lo pasó de miedo.

Debido a la potencia que destilaba su actuación, aunque tocaron el mismo tiempo que las demás bandas, el tiempo se nos pasó volando, y cuando quisimos darnos cuenta, ya se estaban despidiendo de nosotros, con una versión de “United forces” de S. O. D., y con una “Lord of the wastelands” que usaron para cerrar.
Sin embargo, todavía faltaba una cosa para llegar al final del ROCK IN RÍA de este año: la actuación de los jovencísimos OXIDIXE en un homenaje a su amigo Santi. Así, Larry Runner, responsable del programa de radio Diario de un Metalhead, se subió al escenario y presentó a la banda, que interpretó un par de canciones que sirvieron como sentido, intenso y, sobre todo, emotivo tributo a su batería tristemente fallecido en un accidente.

Fue un emotivo broche de oro para un festival en el que habíamos tenido la oportunidad de disfrutar de sonidos muy diferentes, y en el que lo que al principio parecía que iba a ser un festival más, al final resultó ser una verdadera fiesta de buen rollo en la que todo el mundo se lo pasó bien.
No queda sino agradecer a los organizadores que se hayan vuelto a atrever a montar algo así en estas tierras, a las bandas por hacerlo tan bien, y a mis compañeros de los demás medios que estaban presentes, especialmente a mi colega Silvicius, de Subterráneo Heavy, que volvió a ser mi compañera de fatigas en las primeras filas mientras hacíamos fotos y tomábamos nota de todo lo que pasaba.
Hasta la próxima.






























