SCORPIONS – PALACIO VISTALEGRE, MADRID – 08/03/2014
Una ¿despedida? histórica
Con un ambiente espectacular y una cola que fácilmente superaba los dos kilómetros de longitud. Así comenzaba el segundo concierto que los germanos SCORPIONS iban a ofrecer en Madrid como parte de una gira de despedida cuyo sold-out ya se había anunciado hace más de seis meses y que, ahora, con la llegada de los alemanes a la capital, comienza a diluirse en declaraciones confusas que no aseguran que así vaya a ser definitivamente…
Sea como sea, hace ya prácticamente 50 años que SCORPIONS se subieron a un escenario por primera vez, cosa que hace más que probable que para muchos esta pudiera ser la última oportunidad de verlos sobre las tablas y justifica, sobremanera, tanto la gran expectación que su visita lleva meses generando, como el lleno hasta la bandera que ha vivido el Palacio Vistalegre de Madrid este último fin de semana.
Las ganas, la expectación y la emoción se podían palpar en el ambiente, tanto que en la confusión de la típica organización española de estos eventos (cuánto nos queda por aprender…), multitud de personas no supieron exactamente cual era la cola de pista y cual la de grada, generando un retraso considerable en la entrada de todo el personal, cosa que, sin poder traeros en esta ocasión las oportunas fotos del evento, retrasó mi entrada hasta los últimos compases de la actuación de STEEL PANTHER, impidiendo así que pueda emitir un juicio de valor sobre una actuación que, en los dos últimos temas de este paródico y esperado grupo, me pareció algo más comedida de lo esperado, pero suficiente para calentar el ambiente de todo un Palacio Vistalegre que, aún animado por temas como “Party Like Tomorrow is the End of the World” o “Death To All But Metal”, moría de ganas porque los alemanes hicieran por fin acto de presencia en Madrid.
Y finalmente el momento llegó. Las luces se apagaron, la audiencia, toda ya lista en sus sitios y sin un hueco libre en todo el recinto, se volvió loca con los primeros acordes de “Sting in the Tail”, hipnotizada por el magnífico espectáculo lumínico que los alemanes traen consigo y agradecida en todo momento por la encomiable entrega y pasión que todo el combo alemán le puso a su actuación desde el principio del show hasta la despedida final.
Entre medias todo un recital de clásicos y de grandes momentos para cada uno de los miembros de la legendaria banda alemana. SCORPIONS lo tenían todo ganado desde el primero momento y, aún así, fueron construyendo un show que fue subiendo en intensidad, abrumando a los asistentes al Palacio Vistalegre con momentos que quedarán para siempre en la retina de los seguidores de Meine y los suyos, con un inconmensurable “Is there anybody There?”, un magnífico e inigualable “The Zoo”, toda una demostración instrumental en “Coast to Coast” o dejando el sentimiento y las lágrimas de sus fans a flor de piel con un abrumador “Loving you Sunday Morning” tras el que Meine proclamaría, a voz en grito y sin dejar de agradecer tan magnífica noche a todos los asistentes, que lo mejor estaba aún por venir! “The Best is yet to come” puso el punto y seguido, con una sobrecogedora participación del público, a un show que continuaría, por unos instantes, con un set acústico que la banda interpretaría al completo en el saliente de su majestuoso, pero nada sobrecargado, escenario. “Send me an angel” y “Holiday” nos pusieron la carne de gallina con un Klaus Meine en estado de gracia en lo que a su voz respecta, amén de los 65 años que ya contemplan sus cuerdas vocales… impresionante.
Haciendo uso de una bandera española para volver a agradecer el cariño del público español, SCORPIONS continuaron el espectáculo sin dar ni un solo aviso de que se encuentren en la recta final de su carrera. Rudolf continúa siendo el espectacular guitarrista que siempre ha sido, con sus peculiares carreras a lo largo de todo el escenario, mientras que tanto Kottak como Matthias tuvieron sus propios momentos de espectáculo y gloria con sendos solos de batería y guitarra respectivamente, los cuales fueron intercalados entre dos grandes clásicos como “Blackout” y “Big City Nights”, momentos ambos en los que por instantes pareció que se fuera a caer abajo toda la plaza. Atrás quedarían momentos algo más discretos pero también memorables como los vividos con temas como «Raised on Rock», «Tease Me, Please Me» o «Hit Between the Eyes«.
Tras “Big City Nights” la banda se despediría por primera vez del público español y se retiraría al backstage dejándonos con ganas de más, con ganas de un final que sería absolutamente de traca, consiguiendo que, con dos de las baladas más significativas de la historia de la música como “Still loving you” y “Wind of Change” y el tema más emblemático de la historia de los alemanes como es “Rock you like a Hurricane”, Vistalegre se viniera definitivamente abajo.
Tal era la euforia en el ambiente que la segunda despedida de la banda, tras retirarse nuevamente entre bambalinas, nos supo a muchos relativamente a poco, una despedida melancólica y calmada que protagonizaría el clásico de 1982 “When the smoke is going down”, por otro lado muy apropiada para marcar el punto y final a un show que, seguramente, será recordado por mucho tiempo y tan mitificado en la memoria histórica del rock como hoy en día lo son los grandes eventos de la década de los 80. Incomensurables e inigualables SCORPIONS.






























