SÔBER + CUBE – SALA LAS ARMAS, ZARAGOZA – 09/04/2014
Después del ‘Letargo’
El pasado viernes 9 de Mayo, fui hasta el centro musical y artístico Las armas en C/Las armas en Zaragoza para ver a los madrileños SÔBER en su gira «Letargo«, junto a sus teloneros CUBE. Llegué a las 10 menos cuarto, había poca gente, pero mientras esperábamos se fue llenando la plaza y… SOLD OUT! ¡Entradas agotadas! 450 personas de aforo y aún se quedó gente fuera. Y todos para ver a CUBE y a SÔBER en su parada por la ciudad, para presentar el nuevo disco del grupo.
«Letargo» fue publicado el pasado mes de Febrero, tres años después de «Superbia«. El grupo está formado por los hermanos Escobedo, Carlos y Jorge como voz/bajo y guitarra, Antonio Bernardini como guitarra y Manu Reyes a la batería. Con esta breve presentación damos paso al concierto:
Abrieron las puertas casi veinte minutos más tarde de lo que dijeron. En teoría iban a abrir a las 22:00, o eso ponía en los carteles y en los eventos difundidos. Una vez abierta, hubo sustos con los códigos de las entradas compradas por internet, no se leían bien, pero lo solucionaron enseguida.
CUBE
Recorrimos el pasillo que llevaba hasta la sala y allí estaba el escenario, lleno de instrumentos y electrónica pura para dar el espectáculo. Llamó mucho la atención pues estaban los equipos de los dos grupos. El de Sôber detrás, tapado con telas negras, y delante, a la vista, el de Cube. Las primeras filas se llenaron rápido, y aunque la espera para ver a Cube fue corta, la gente aún estaba entrando cuando empezaron.
Este grupo maño de rock, con cerca de una década de experiencia, está formado por Mario Cube al micrófono, Juan y Juan Pablo a las guitarras, Richi al bajo y Hugo a la batería. Todos juntos hacen una mezcla interesante a la que llamaron CUBE.

Su última publicación fue un Lp de diez canciones en 2012 llamado «Origen«. Este Lp fue grabado en los estudios Cube y producido por Jorge Escobedo (Sôber). El grupo está influido musicalmente por el estilo de Sôber, mezclado con su propio toque clásico en la voz que nos puede recordar a Bunbury. No escasean colaboraciones por parte de otros músicos más experimentados. Aparte de Jorge Escobedo, también tuvieron la participación en el Lp con la canción «Holocausto» de mano de Toño Leza del grupo Las Novias.
Salieron con «Mundo sin completar«, un tema bastante cañero, con riffs potentes, seguido de «Refugio interior» y «Holocausto» que como su nombre dice, es una crítica sobre el holocausto nazi, y con otras 5 canciones recorriendo su historia musical hasta el momento.

El tener los dos equipos sobre el escenario limitó mucho al grupo en movimientos, pero hicieron lo que pudieron, sin perder la sonrisa del rostro. El público parecía entusiasmado, pero una cantidad considerable estaba más de espectador, aún así tuvo bastante aceptación.
Desde luego, unos riffs así y el doble bombo, animaron bastante, junto con la interpretación vocal de Mario, que simpatizó con los espectadores durante los 40 minutos de su espectáculo.
Setlist Cube:
Mundo sin completar
Refugio interior
Holocausto
Habitar el infierno
Volver atrás
Oscura voluntad
Estrella fugaz
Tempestad
SÔBER
Sin descanso, CUBE y unos cuantos técnicos empezaron a retirar el equipo de CUBE para poner empezar a acondicionar el escenario para SÔBER, descubriendo la batería de Manu Reyes y el conjunto de pedaleras de Antonio Bernardini y Jorge Escobedo.
El escenario de SÔBER no era muy sobrecargado. Un pequeña plataforma detrás para colocar la batería, y unas pantallas en las que pusieron a los largo de la noche animaciones relacionadas con las canciones.
Llegadas las doce de la noche el grupo entró en escena con la canción «Sombras» del álbum «De aquí a la eternidad» para darnos la bienvenida «al infierno» como dicen ellos en la canción, seguida de «La araña» de «Superbia«. Fueron suficientes para conseguir arrancar de los labios del público sus letras y movimiento al ritmo de la batería y la distorsión típica del grupo.

Algún cable se soltó de su respectivo instrumento, pero se solucionaba rápidamente y lo llevaron con naturalidad. Continuaron con «Eternidad» del disco «Paradysso» con la que nos prepararon para introducir el nuevo disco «Letargo» con la canción «Mañana«. En ella nos hablan de la lucha mental entre el amor y el odio hacia una persona especial, y para seguir con la temática continuaron con «Diez años«.
Al fin llegamos a «Letargo» canción que da nombre al nuevo disco, con un sonido creciente que crea una atmósfera como si estuviera despertando, la cual Carlos supo reflejar bastante bien.
Para continuar con la atmósfera lenta-cañera dieron paso a Paradÿsso, otra canción que da nombre a su propio disco. Y de la complicidad entre dos personas pasamos a intentar olvidarlas con «La prisión del placer» del disco «Morfología«, son un sonido más clásico del grupo. De lo antiguo a lo nuevo con «Blancanieve» y «Encadenado«. El público estuvo muy receptivo coreando las canciones del nuevo disco, y agitando las melenas al ritmo de la batería y las guitarras distorsionadas y graves que predominan en el disco. Cabe decir que el calor que hacía en la sala era brutal, por mucha agua que se bebiera (buen negocio para la barra que había en el lateral de la sala), no servía de mucho, no parábamos de sudar y el aire estaba muy cargado. Salir al fresquito cuando terminó el concierto fue un alivio.

Siguieron con «Cubos» para intentar profundizar en nuestro interior para después sentirse «Arrepentido» de haber perdido a un amor. Tras esta canción, Carlos empezó a despedirse, pero se río y afirmó que para qué seguir mintiendo si ya sabíamos que no iba a irse.
Se ausentaron brevemente del escenario mientras uno del equipo cambiaba la guitarra del Carlos por la guitarra acústica que usa para tocar la balada «Náufrago» del disco Superbia, el momento más emotivo de todo el concierto.
Para animar el ambiente siguieron con «Insecto» del nuevo disco, con sus potentes riffs y esa letra directa. El cantante seguía preguntando si nos íbamos a ir, a lo que el público contestaba que no. Así pues, se rió y siguieron con «Vacío» del disco Synthesis una canción sobre la soledad y el vacío interior en una mala situación interpretada con sonidos más agudos en las estrofas, más tranquila aunque cañera en el estribillo donde vuelven con distorsiones grabes. Después de esta canción más tranquila, pasaron con «La nube«, para hablarnos sobre una relación injusta y la decisión de dejar libre a la otra persona.

Amor (o desamor) y superación fue lo elegido para finalizar la noche; «El hombre de hielo«, «Tic tac» y por último «Loco» a lo que el público enloqueció coreando la canción. Para finalmente despedirse. Se hicieron una foto con el público, lanzaron las púas que les quedaban y estrecharon manos con la gente que se acercó. Se vieron muchas sonrisas al finalizar.
El grupo, a lo largo del concierto hizo un recorrido por todos los discos oficiales, no solo se centraron en «Letargo«. Intercalaron las canciones y fue algo bien recibido entre la gente.
Retirados ya del escenario, el técnico que les acompaña en el escenario terminó de lanzar púas y algún trozo de baqueta al público, con una pose muy divertida hizo amago de lanzar la acústica al público que remoloneaba y seguía pidiendo púas.
Después del concierto el grupo salió a firmar unos autógrafos y hacerse unas fotos con los fans, mientras los trabajadores de esa noche echaban a la gente del establecimiento, alguno sin demasiado tacto.
Setlist de Sôber:
Sombras
La araña
Eternidad
Mañana
Diez años
Letargo
Paradÿsso
La prisión del placer
Encadenado
Cubos
Náufrago
Insecto
Vacío
La nube
El hombre de hielo
Tic tac
Loco
GALERÍA DE FOTOS

























