TENPEL + TAO TE KIN – SALA CARACOL, MADRID – 27/10/2012
La ‘tenpelpasión’ se desata en Madrid
Noche grande para los madrileños TENPEL la del pasado 27 de Octubre en la Sala Caracol de Madrid. Puesta en marcha de la gira de presentación de su nuevo disco “Ciclos” en la capital y acompañados de otra de las bandas más personales de la escena alternativa y progresiva actual, los impredecibles TAO TE KIN, quienes también tendrían la oportunidad de presentar su nuevo trabajo “Cuaderno de Bitácora de un viaje aún por hacer”.
La expectación era máxima. Ya desde primeras horas el ambiente hacía preveer que se iba a vivir una noche mágica en la Sala Caracol por parte de una banda que, paso a paso y con muy buena letra, ha conseguido ir posicionándose a un nivel muy alto dentro de la escena del rock y el metal alternativos de nuestro país y, sobre todo, en la capital.
TAO TE KIN
De esta forma, para cuando las puertas se abrieran y llegara el turno de TAO TE KIN la sala ya registraba una amplia expectación que en este caso se convertiría en atención y estupefacción ante lo que para muchos era la primera vez que presenciaban un concierto de este quinteto madrileño tan peculiar. Para un servidor, que sigue ya de lejos la carrera de este grupo tan singular no era la primera vez que los veía sobre las tablas, aunque si era la primera vez que lo hacía en el marco de presentación de su nuevo disco, de nuevo encaminado a trascender y hacer meditar a través de un desarrollo musical impredecible y sorprendente, cosa que TAO TE KIN consigue reproducir al milímetro en todos y cada uno de sus directos.
En esta ocasión el ritual frenético de Emilio al micro junto a la hipnótica conjunción instrumental del resto de la banda, que es un auténtico reloj, hizo que el público permaneciera atónico a unos metros de la primer línea de batalla, efecto que incluso el propio vocalista utilizó para bajarse a esta misma y presenciar él mismo el concierto de sus compañeros en uno de los momentos más instrumentales del mismo.
Acompañados de la típica botella de vino blanco que les acompaña en los conciertos TAO TE KIN exploró a partes iguales tanto su nuevo disco como su anterior trabajo “El pájaro que da cuerda al mundo” y con ello consiguió dejar estupefactos, en el mejor sentido de la palabra, a una audiencia que se iba acumulando por momentos y que permanecía ávida de sonidos ciertamente más asequibles o, al menos, más pasionales y menos intrincados.
TENPEL
Y si la palabra para definir el concierto de TAO TE KIN es la de sorprendente, en el mejor sentido de ésta, el adjetivo que le acuñaría a lo que TENPEL consiguió la pasada noche del 27 de Octubre en Madrid sería el de un concierto apasionado y triunfal.
El sexteto salió al escenario de la Caracol a atrapar y ganarse a una sala abarrotada que ya se encontraba entregada al grupo mucho antes de que este incluso abriera el telón. Se palpaba en el ambiente, se notaba al mirar hacia atrás desde la primera fila y ver como el gentío se llegaba a apoyar en la puerta de salida de la sala y quedó plasmado en cuanto el grupo comenzó a descargar algunos de los temas que componen su nuevo disco “Ciclos” como el single “Seréis Vosotros” o “Salvaje”… Si ya con los nuevos la comunión entre TENPEL y su público fue total hay poco que se pueda decir de lo que ocurrió cuando el grupo comenzó a recordar algunos de los temas de su pasado que les han traído hasta la esperanzadora posición en la que se encuentran hoy en día.
Madrid cantó, aplaudió, gritó a rabiar e incluso aulló a más no poder a las agradecidas órdenes de un siempre carismático Kantz que no dejó ni un solo momento de acercarse a las primeras filas, de dejarse el alma en cada estribillo y de ver como el resto de la banda no se le quedaba a la zaga en ningún momento, en especial con la frenética presencia de su guitarrista Raúl, que no desperdició ni un solo instante para saltar en el momento adecuado u ofrecernos momentos de gran calidad a las seis cuerdas.
Temas como “Monótona Languidez”, “Tenpelodio” o “Historia de Cuatro paredes” pusieron la piel de gallina a más de uno, algo que se pudo sentir llegando a los compases finales del show con los temas “Pegaso” y “El último Hombre”. La interacción entre banda y grupo alcanzó esa cota tan impensable para muchos en la que el concierto pasa a ser un ente vivo que respira y siente como por arte de magia, la inenarrable sensación de que entre las cuatro paredes de la sala está ocurriendo algo que merece la pena y que incluso para muchos llega a tener efectos curativos de todo tipo, algo que a veces en este país parece solo ocurrir con las bandas internacionales hasta que llegan grupos como TENPEL a ofrecer un rayo de esperanza y de triunfo de la buena música. Sin duda, con “Ciclos”, parecen haberlo conseguido una vez más.



























