TRIVIUM + HEAVEN SHALL BURN + OBITUARY + MALEVOLENCE – Santana 27, Bilbao // 3 – 02 – 2023
Con el cartel de sold out colgado en taquilla, una de las giras europeas más potentes de 2023 aterrizaba el pasado viernes 3 de febrero en Bilbao. Tras haber sido aplazada en un par de ocasiones debido a la pandemia, por fin llegaba la esperada cita a la sala Santana 27.
La apertura de puertas, prevista para las 17:30h se retrasó un poco, hasta aproximadamente las seis de la tarde. La cola para entrar era bastante extensa y para cuando la primera banda de la tarde-noche, Malevolence, quiso subirse al escenario, a las 18:15h, aún seguía quedando gente en el exterior. Puesto que solamente disponían de poco más de media hora, los de Sheffield salieron con ganas de hacer saltar por los aires a todos los que habían llegado ya a la Santana 27. Poniendo toda la carne en el asador, su vocalista Alex Taylor animaba a los fans a cantar con ellos y acercarse hacia el escenario. El show de los ingleses fue toda una descarga de energía y no faltaron temas como Malicious Intent o Self Supremacy, interpretados a la perfección y con una actitud súper positiva por parte de la banda. Así fuimos calentando motores para lo que estaba por llegar.

Los segundos en aparecer sobre el stage bilbaíno eran Obituary. La mítica banda americana con John Tardy a la cabeza y que, con la tontería, lleva casi cuarenta años en activo, llegaban también dispuestos a darlo todo. Y es que parece que hay grupos por los que los años no pasan. La voz de John, impoluta y la ejecución musical con una calidad que siempre nos deja con la boca abierta, volvió a repetirse una vez más. Llegaban con disco nuevo debajo del brazo, Dying of Everything, publicado este mismo año. Sin embargo, supieron cómo no aburrir a su público ya que, al no contar con demasiado tiempo sobre el escenario –unos 45 minutos–, prefirieron ir alternando temas más clásicos con un par de cortes del último trabajo: The Wrong Time y la canción que da nombre al propio álbum, Dying of Everything. En definitiva, unos Obituary que volvieron a derrochar garra, saber estar y una calidad excelente. Fue un placer tenerlos de nuevo por aquí. Los nueve temas que tocaron se quedaron muy cortos para las ganas que teníamos de volver a verles en directo.

Tras un breve parón para realizar el cambio de instrumentos y acondicionar todo para la siguiente banda, Heaven Shall Burn saltaban al escenario con una sala que estaba ya a rebosar. Abriendo con My Heart and the Ocean, los alemanes dejaban claro que venían a repartir tralla y, aunque quizás hubiésemos preferido otra cosa, también a hacer un repaso profundo a su último disco Of Truth and Sacrifice, publicado en 2020 y del cual incluyeron hasta cinco temas en el setlist. Es imposible negar que, además de la impresionante voz de su vocalista Marcus, Christian Bass se deja la piel en cada uno de sus conciertos y es que el batería hace que este grupo suene potentísimo solamente con la energía que derrocha con las baquetas. Después de Bring the War Home –segundo tema interpretado-, sonaba Übermacht, el que fue single presentación de su último trabajo. Antes de soltar uno de los dos bombazos de la noche decidieron que era el momento perfecto para Voice of the Voiceless. Así llegaba la brutal Hunters Will Be Hunted extraída del que fue su séptimo álbum en 2013, Veto, poniendo patas arriba a todos los que se habían acercado a la Santana 27.

Poco a poco fueron sucediéndose los temas y los de Bischoff decidieron guardarse para el final toda su artillería pesada: Black Tears y Endzeit para poner el colofón final a su concierto y cerrarlo dejando a sus fans a punto de infarto. Cómo no, incitaron continuamente a sus seguidores a formar pogos y a meterse en el show hasta el final, y así fue, con un público totalmente entregado. Como último tema, Tirpitz, también del Of Truth and Sacrifice, hizo que los ánimos se relajasen un poco para despedirse y dar paso al plato más fuerte de la noche.

A falta de un cuarto de hora para las diez de la noche, el enorme telón que cubría el escenario de la Santana 27 caía al empezar los primeros compases de Rain. Trivium daba comienzo a un bolo que prometía ser épico. Y es que Matt terminaba en primer corte animándose con sus primeras palabras en euskera para dar las gracias al público por la acogida con un discreto “Eskerrik asko!” y meterse de lleno en Inception of the End seguida de Strife, una apertura que más potente no podía ser. Los seguidores de la banda americana, viendo la potencia con la que empezaba el concierto hacían sus quinielas para la canción “nueva” que Trivium incorporarían dicha noche al setlist que, tal y como vienen haciendo en cada fecha de la gira, incluirían un tema que no habían tocado previamente en este tour. Y muchas de las apuestas acertaron. Tras el trío A Crisis of Revelation, A Gunshot to the Head of Trepidation y Pillars of Serpents, llegaba la incorporación número 42 (como la misma banda indicaba en su cuenta oficial de Instagram), que sería The Ones We Leave Behind. Con una brutal acogida del público, a partir de ahí la noche solo fue a más.

Se sucedieron temazos sin parar: Down From the Sky, la impresionante Until the World Goes Cold –que hizo alucinar a toda la sala por lo bien que sonó; una de nuestras favoritas aunque sea un poco lenta–, To the Rats, The Heart From Your Hate –simplemente espectacular– y para terminar de destruir a todo aquel que estaba en el concierto, In Waves. Solamente se nos ocurre una palabra que pueda describir todo eso seguido: fue una auténtica barbaridad. Hace tiempo que, con toda probabilidad, no haya habido un concierto de semejante calibre en cuanto a calidad musical, voz, buen setlist y la actitud de la banda sobre el escenario. Una maravilla en todos los sentidos. Para poner la guinda del pastel, los de Matt pensaron que era buena idea utilizar Pull Harder on the Strings of Your Martyr, sin darse cuenta de que iban a provocar el apocalipsis. Y así fue. Si los asistentes tenían aún una pizca de energía, ahí la consumieron por completo. No hay mucho que se pueda añadir al bolazo que dieron los americanos. Una noche mágica que esperamos que pronto se repita y no nos hagan esperar demasiado tiempo para volver a disfrutar de algo así.
Autora: Oiane Díaz

























