Un sonido apabullante: STRIKER + MAD ROVERS – Sala Gong Galaxy Club (Oviedo) – 18/07/2022
Hace ya algunas semanas que estamos teniendo un verano muy cálido en el que no paramos de sudar, pero sigo pensando que el mejor lugar para sudar es un concierto, así que el pasado lunes nos acercamos hasta la sala Gong Galaxy Club de Oviedo para ver la actuación de los canadienses STRIKER, que venían de la mano de los colegas de Desván Producciones. Junto a STRIKER estaban los locales MAD ROVERS, que siguen demostrando su calidad sobre las tablas.
MAD ROVERS
Todavía no eran las nueve de la noche cuando MAD ROVERS se subieron al escenario, y, junto a ellos, estaba el maestro de la guitarra Pablo García (WARCRY), que esta vez no fue un invitado de unos pocos temas, sino que estuvo toda la actuación con ellos. Usando la música de la banda de jazz de la cantina de Mos Eisley (de “Star Wars”) como intro, el grupo salió al escenario con unas enormes sonrisas en la cara y empezó a arengar al público para que diéramos palmas. Salieron a saco con “Out of my way” y siguieron “Superhero” y “Lost in the rain”, que fueron muy coreadas.

El grupo sigue con mucha fuerza y con una contundencia que yo no les había visto nunca, con temas como “Wild roads”, en la que Miguel también hizo percusiones, o “Evil ways”. El público canta con ganas todos los temas, y el grupo se viene arriba y lo da todo.

El grupo sigue con una “Fulltime slave” que el público coreó con ganas, “Secrets’ garden”, en la que Chema tocó el saxofón además del teclado, y “Fallin’ down”, con la que se despidieron.
En definitiva, este fue el concierto de MAD ROVERS en el que los vi con más fuerza sobre las tablas y el resultado fue un concierto en el que el grupo disfrutó mucho (se les notaba en la cara) y que transmitió eso al público que se lo pasó (nos lo pasamos) genial.
¡Qué grandes son!

STRIKER
Pero lo más gordo estaba por llegar. Con un nuevo single debajo del brazo, “Strange love”, llegaban a Oviedo los canadienses STRIKER, una banda de la que había escuchado decir cosas muy buenas. Ya antes de entrar Iván, de Desván Producciones, me comentaba lo bien que iba a sonar el concierto y lo profesionales que eran los músicos, lo que hacía que yo ya estuviera imaginándome lo que se nos venía encima.

Y lo que se nos vino encima fue un grupo cargado de fuerza que, después de la intro, demostró que venían a Oviedo a sudar la camiseta y a hacer que al público le valiera la pena ir hasta la sala aunque fuera lunes y el martes hubiera que trabajar. Salieron con una furiosa “Heart of lies”, con la que desde el primer momento dejaron claro que estaban aquí para romper con todo y que son una verdadera máquina de matar. Su sonido es compacto y muy cañero, y cala en un público predispuesto a pasarlo bien.

Es una banda que no para y que con canciones como “Deathwish” o la propia “Strange love” van haciendo un concierto cargado de contundencia en el que el grupo se gana al público con mucha potencia. Temas como “The front” o “On the run”. Y fijaos hasta qué punto el grupo lo estaba dando todo que se veía cómo el sudor de los músicos rezumaba en sus instrumentos.
La música de la serie “Expediente X” sirve de intro a una estupenda “Phoenix lights”, para continuar con temas como “Too late” o una “Fight for your life” con la que se despidieron y que cerraron con los primeros compases de “Raining blood” de SLAYER.

Muy pronto volvieron para interpretar su último tema, «Full speed or not speed«, y para despedirse de nosotros, repartiendo púas y sonrisas entre la peña de las primeras filas. Y para demostrar que el grupo había sudado la camiseta su bajista, Pete, se la quitó y la escurrió para dejarnos claro que se lo había currado. Y ya lo habíamos visto.

Así, STRIKER habían dado el que, probablemente, sea uno de los mejores bolos que se ha visto de momento en la sala Gong, con una actuación cargada de potencia y de estribillos “coreables”. Junto a ellos, MAD ROVERS habían dejado claro que son una gran banda, dando el mejor de todos los conciertos que les he visto hasta ahora.
Una gran noche de buena música.

























