¡WARCRY sigue ardiendo por dentro! // St. Jordi Club – Barcelona – 22/03/2014
Decía, en la entrevista que realizamos hace poco con Víctor García, que creía saber el porqué de los éxitos de WARCRY. En principio, me guardé para mí el secreto, dejando al vocalista que contestara. Ahora, después de lo vivido en Barcelona, no queda sino decir a los que asistieron al St.Jordi Club, que justamente ese es el secreto. Que, al margen de publicar trabajos solventes cada dos años aproximadamente, hay que aportar un extra sobre las tablas. Eso se consigue con una entrega total por parte de los músicos, traducida en continuos gestos de complicidad hacia el público, bromas, sonrisas…
Todo ello precedido por la gran infraestructura técnica que despliega WARCRY, sobre todo desde hace algún tiempo. Ya en Razzmatazz, la pantalla de fondo y las lonas adornaban el escenario, mismo procedimiento seguido esta vez en el St.Jordi Club, más ostentoso si cabe. Un majestuoso escenario, digno de cualquier festival de verano, decorado al más puro estilo egipcio, al igual que el disco que nos vienen a presentar, “Inmortal”, con jeroglíficos y unos juegos de luces espectaculares, que dejaba de fondo una gran pantalla por la que iban apareciendo las fotos de WARCRY, de otras bandas (sólo en el momentazo “La Vieja Guardia”) o algunas letras, por sí aún queda alguien que no se las sepa.
Unas letras como “La Última Esperanza”, “Contra El Viento“, “Tú Mismo“, “Devorando El Corazón”, “Hoy Gano Yo”… que son verdaderos himnos, que todo el mundo canta con el puño en alto, y lo mejor de todo, con una gran sonrisa en el rostro. Letras cuotidianas, de vivencias personales, de historias cercanas; véase “Cobarde”, “Alma De Conquistador” o “Nuevo Mundo”, que acompañan a unas canciones que hacen mover al más hierático. Temas interpretados por un Víctor García que sigue en plenas facultades vocales, que se luce en joyas de la talla de “Un Poco De Fe”, “Coraje” o “El Guardián De Troya“. Canciones que dan forma a dos horas y cuarto de concierto sin pausa, que justifican por completo el precio que se pagó esta vez por una entrada (25€ en taquilla).
Ese es el secreto de WARCRY: seguir alimentando al público con infinita entrega y pasión, como si fuera la primera vez, como si se tratara de aquel Mephisto que “reventaron” hace ahora once años, como si no hubiera un mañana… Quizás no lograron meter el número de personas que querría la organización, y es que un St.Jordi Club ya son palabras mayores, pero esta banda sigue ardiendo por dentro, como bien decía Víctor en ese temazo extraído de “Alfa”.




























