XMAS METAL FEST – SALA ROCK CITY, VALENCIA – 14.15/12/2012
‘Un público escaso y algunas malas noticias para un festival sobresaliente’
Seguramente esta tercera edición del XMAS METAL FEST, haya sido uno de los mejores festivales en nuestro país en este año 2012, y es que no se si a muchos os pasará, pero en mi caso estoy bastante harto del conformismo de nuestro país en el que todo vale para llenar y a la gente se le hace el culo pepsi cola cuando juntas a IRON MAIDEN, DORO, BLIND GUARDIAN, PRIMAL FEAR y SAXON (por citar algunos ejemplos que se me vienen a la cabeza ahora mismo), grupos que como la mayoría sabéis no suelen venir por nuestro país ni pagándolos el doble (hágase notar la ironía), y son muy pocos los que de verdad tienen cojones de apostar por los grupazos que disfrutamos en la Rock City valenciana, entre los días 14 y 15 de diciembre.
Pues bien, para mi humilde opinión la asistencia al festival fue un verdadero desastre para la perfecta propuesta (en otra vais a encontraros a semejante elenco de formaciones…), recuerdo que en el caso del viernes seríamos cosa de cien personas si llegamos y el sábado ni siquiera cuatrocientas. Espero y deseo que este hecho no desanime a la organización a plantearse una cuarta edición aunque sea mucho más humilde que esta gran apuesta.
Antes de comenzar a contaros lo que vimos en la sala valenciana, quiero romper un poco más el hielo con la curiosa anécdota de la cancelación de LONEWOLF (por motivos totalmente ajenos a la organización), y es que para mi sorpresa a mi llegada a la estación de Madrid para comenzar el viaje al festival, pude encontrarme con mi buen amigo Willy y su chica (a quienes desde aquí saludo), encargados de traer a la mitad de la banda francesa a tierras valencianas, el viaje fue super divertido, pero tenían la mala nueva de que estando en barajas y habiendo salido el avión que traería a los francos desde Lyon, estos no pudieron embarcar por un problema con el DNI, de uno de ellos que llevaba caducado un buen tiempo según parece y claramente era tontería coger el vuelo para el otro músico, y los que ya estaban en la sala no tuvieron más remedio que darse a la cerveza con todos nosotros (también aprovecho para saludarlos a ellos y darles las gracias por su estupenda compañía).
Antes de continuar con el relato, quiero manifestar las ganas y optimismo por parte de la organización por encontrar un reemplazo, de hecho si no tocaron SILVER FIST o los CUATRO GATOS en lugar de los franceses, fue algo meramente circunstancial Pero vaya que con todo esto llegamos a la tierra de las naranjas, y rápidamente nuestro amigo Sergio nos llevó a la sala que se sitúa en el polígono de Almassera para comenzar el evento.
Como era normal, la organización optó por una apertura de puertas posterior a la hora programada por lo que dimos buena cuenta de los tercios del bar vecino, a un precio bastante complicado de mejorar hasta que por fin llegaba la hora de recoger acreditaciones y comenzar a disfrutar del evento.
El hecho de que fueran las siete y media, con una paupérrima asistencia no afectó para que los locales OVER/DOSE (banda tributo a AC/DC), subieran al escenario con todas las ganas del mundo, animando a los pocos asistentes a divertirnos con ellos y eso que aún ni siquiera habían interpretado una sola nota.
Como muchos sabréis, soy un gran detractor de las bandas tributo a grupos que siguen en activo, incluso me cabrea la idea que se pueda sacar tajada de los temas de bandas como QUEEN, que a día de hoy no tienen nada que ver con lo que fueran antaño, pero he de reconocer que en estos eventos, este tipo de bandas pone una nota de color, siempre entretenida que hace bailar al personal y pasarlo bien, como dejaron constancia de ello la banda.
Comenzaron rápidamente con las rockeras guitarras de «Rock And Roll Damnation», con una batería muy segura y unas guitarras que sonaron iguales a las que proponen los australianos, dejando al líder de la banda enfundarse la piel del fallecido Bon Scott, con ese toque esperpéntico, loco y desenfadado, que hace que no pare de moverse en ningún momento y de hecho hasta saltó del escenario en algún momento del show, como lo hizo en este mismo tema. Un buen inicio de concierto que sonó bastante convincente dejándo al público cantar parte de la letra acercándonos el micro.
Buen concierto en definitiva en el que también sonarían temas como «Let There Be Rock», o «If Your Want Blood» en el que no faltaron toques de profesionalidad como cuando al guitarrista se le rompió una cuerda y apenas se notó el hecho, o la afinación de instrumentos simplemente para interpretar el último tema.
Además, no podían faltar tratándose de este concierto temas más conocidos que lograron subir la intensidad del periplo como son «Black In Black» y obviamente el «Highway To Hell» con el que todos cantamos, bailamos y dimos buena cuenta del buen hacer de estos valencianos encima de las tablas, además pude cruzar algunas frases con ellos tras su actuación y doy fe al decir que son una gente la mar de enrollada, con quienes espero volver a coincidir en breves.
Los siguientes que hubieran debido tocar en circunstancias normales, hubieran sido los franceses LONEWOLF, pero debido a la interesante historia que os he comentado al principio y a la imposibilidad de encontrar un reemplazo en tan poco tiempo, tuvieron que ser los italianos ELVENKING, quienes se hicieran cargo de la situación y es aquí donde viene la segunda anécdota del festival.
Los italianos power-folk metaleros, tenían tantas ganas de presentaron su último largo titulado «Era» que se dejaron los instrumentos en casa, bueno la verdad es que esta es una visión más amable (y no cierta) de lo que ocurrió; los chavales tuvieron que hacer trasbordo en Paris para venir a España, y les perdieron todos los instrumentos, con excepción del bonito violín de Lethien que afortunada e inteligentemente venía facturado como equipaje de mano, aunque finalmente nada de esto fue un problema ya que los chicos de OVER/DOSE, cedieron de buena gana sus instrumentos a la banda italiana para que se marcaran un conciertazo.
Era la primera vez que tenía la oportunidad de ver a estos chicos y lo cierto es que no defraudaron, salvo en el setlist que no terminaron de cuadrar demasiado bien, sobre todo pensando en que tocaron seis temas menos de lo que en principio tenían programado hacer. Además, para quien no lo sepa, de la banda original únicamente queda Aydan a la guitarra y Damnagoras, que entraría poco después para hacerse cargo de la voz y el bajo, el cual ha día de hoy lidera la banda con sus «nuevos miembros».
La banda pisó las tablas de la Rock City, mientras sonada una introducción y enlazaban con la primea canción «Throws Kind», en la que ya lograron convencernos con mucha garra, a través de su imponente instrumentación, con esos guiños al folk metal tan presentes como fundamento de la banda, y momentos clave en los que guitarrista y violinista, sirvieron los coros en bandeja. Enlazaron con el «I Am The Monster» de su nuevo trabajo, en el que ya pudimos apreciar que la voz estaba algo baja en contraste con el resto de instrumentos, mostrando una interesante progresión ascendente en su desarrollo.
Dando las gracias por el préstamo a los valencianos, comenzaron «Runereader» con mucha más presencia de la batería, alternando partes mucho más contundentes, con otras más ligeras…Tras lo que llegaba un momento más jovial del concierto, con el pregrabado de «The Silk Dilemma» con el cantante diciéndonos que ahora es cuando teníamos que saltar porque venía el troll, un tema épico y tranquilo que tocaron con mucha caña, con una especial relevancia de la aportación del bajista.
El cantante utilizó unos cuantos ritmos de la banda para jugar con nosotros y ya de paso lamentarse de no haber traido el merchan (el sábado por fin estaría en Valencia) y comenzar con «The Loosers», un tema rápido y bastante atmosférico que se fundamenta en las guitarras y esos toques de guitarra que enmascaran la composición, además los coros triunfaron en esta canción de manera espectacular y con eso pasaban a su primera obra con la intro «To Oak Woods Bestowed», que adelantaba el juego de tambores de «Pagan Purity», 100% divertido con unos afilados riffs y la ambientación general del corte, que hizo que bailáramos al son de su música.
Volvieron al «Walking Dead» de su nuevo disco, una canción de corte mucho más progresiva y de claros contrastes, que nos dejó algo descolocados y mostró una espectacular parte central de mucho calado, continuaron con «We, Animals» dedicada a todos aquellos que no pueden frenar sus instintos, siguiendo un tanto en la línea de la anterior, aunque abriendo mucho más la idea de las guitarras. Y con la tontería, nada más terminar la canción nos hicieron saber que el próximo tema hacía la friolera de diez años que no tocan y únicamente lo iban a hacer en España; «White Willow» también de su «Heathenreel» con el que de nuevo pudimos ver la clara progresión en los temas de la banda italiana.
El concierto iba tocando a su fin, con un violín que aparecía solitario para abrir los primeros compases de la cañera «Neverending Nights», cuyas guitarras fueron las más potentes de todo el concierto y sus coros inundaron la Rock City y para poner el cierre perfecto, usaron «The Winter Wake» tras cuya sintetizada intro la gente empezó a botar como loca a sabiendas de que esta sería la despedida, un tema que el cantante cantó rasgando un tanto la voz y forzando en algunos momentos, con un resultado admirable. Es de agradecer como los italianos, se dejaron los cuernos hasta el último segundo para nosotros, me hubiera gustado escuchar otros diez temas más, pero reconozco que la perla del concierto, cerró una actuación muy notable.
El puesto de honor de la jornada del viernes 14, estaba medido para el señor Jose Carlos Molina y sus huestes, con unos ÑU que rezuman por los cuatro costados unas ganas de seguir ofreciendo espectáculo por muchos años más, dejando una actuación fácilmente medida para los más incondicionales de la banda, en la que no faltaron ninguna clase de tema (de hecho par mi gusto, interpretó demasiados instrumentales, pero vaya que esto es cosa mía…).
La actuación fue bastante densa, para una banda que parece estar viviendo otra etapa de juventud en el que extrañamente no están dando muchos conciertos, la verdad es que están hasta más orientados a la escena internacional que a la patria a día de hoy, con unos instrumentistas que valen su peso en oro, cada cual con su aportación, sobre todo con Nacho a la guitarra que aporta ese toque de frescor al grupo y su impresionante teclista Peter Mayer, que es un verdadero virtuoso al hammond.
Además Molina se mostró muy cercano al público, estableciendo un diálogo constante en el que soltería cosas como que teníamos que haber ido a la guerra para saber lo que era eso, interpretando algunos temas como siempre a la guitarra, con su impresionante aportación de flauta a la banda, metiendo también algún fragmento «a capella» en el que se pudo ver lo bien que anda de voz este hombre a día de hoy, metiendo mano en algunos puntos al hammond de Mayer, haciendo un especial hincapié a que se han vendido la «impresionante» cantidad de 1000 copias con su último trabajo, o enfatizando lo mucho que le habían gustado los ELVENKING (dijo que sería una de las mejores bandas con las que había tenido el placer de compartir escenario…).
En cuanto al concierto en si, rondaron por toda la discografía para acabar dejando nada más y nada menos que 19 canciones, con los correspondientes descansos, comenzando bastante fuertes con temas como «No Hay Ningún Loco» que sonó en los primeros puestos, o algún instrumental que ya cayó en la primera parte del concierto, hasta ir terminando por ejemplo con la magia de «El Flautista».
Como es de esperar, hay cortes que tuvieron que estar presentes por lógica necesaria como «El Tren» o «El Juglar», quedándome la boca abierta cuando por ejemplo comenzaron a interpretar «El Golfo de La Guerra» (en donde Molina hizo la mención sobre ir a la guerra que he contado antes), y otros muchos que hubieran puesto el listón demasiado alto en caso de haber tenido una banda que continuara el espectáculo.
Además, personalmente y siendo objetivo, el tema que más me gustó de todo su concierto fue «Preparan» por las ganas que le echaron después de haberse cascado ya quince canciones, y una impresionante cover de JETHRO TULL (uno de los favoritos de Molina), concretamente el tema «Bourée» que rápidamente supimos reconocer, aunque con una menor presencia orquestal.

La primera banda en sonar la jornada del sábado, serían los madrileños PHORCEPS con quienes ya me disculpé el mismo día de su concierto por no haber llegado a tiempo de ver la actuación completa y tomado buena nota de lo que aconteció en su por lo visto tremendamente corta actuación y es que por motivos que aun desconozco, comenzaron a tocar unos minutos antes de la hora de apertura de puertas, por lo que simplemente pude llegar a «Juicio Final» y vislumbrar algunos detalles, como la bonita guitarra que lucía su zurdo guitarrista o un ir y venir a lo largo del pequeño escenario. Con la tontería de que son madrileños, supongo que tendré una nueva oportunidad de hablaros de ellos muy pronto.
Son unas cuantas veces las que los powermetaleros franceses NIGHTMARE han visitado nuestro país, y nunca había tenido la oportunidad de verlos en España (cosa rara), así que la fecha se tornaba propicia para tachar un hito más de la lista de tareas pendientes, sumando para mayor beneplácito que esta fecha suponía la presentación en Valencia de su nueva obra «The Burden Of God».
La presencia escénica de la banda volvía a ser impresionante, con un saber estar muy medido que únicamente puede dar a una banda el haber tenido tantos años de giras, y de esta forma es como comenzaron con el primer tema de su actuación; «The Preacher» en el que se escuchaba una intro instrumental con algunas voces (tal y como en el disco), hasta que la imponente batería entra en materia, para apoyar a las guitarras y las formidables orquestaciones de un tema con dimensiones épicas, con un estribillo de mucha pegada y una actitud que hacía complicado tomar una instantánea a una banda que no cesaba quieta un minúsculo instante.
Aun con esas partes pregrabadas que ayudaban en el concierto, en «Sunrise In Hell» dimos buena cuenta del chorro de voz de Joe con esos dejes en tesitura del fallecido Dio. Cambiaron de tercio con «Eternal Winter» y la aportación de un estupendo final que concluye casi como si se tratara de un apacible medio tiempo, machacando claramente con un golpe de efecto destructivo a través de «Burden Of God» (canción que da nombre a su última obra como hemos dicho), que cuenta dese los primeros compases con unos riffs demoledores, a los que se le suman unas guitarras de afilados riffs.
Una suave introducción, continuó el espectáculo para abrir «Crimson Empire» en la que más se pusieron de manifiesto los instrumentos, luciendo por ejemplo la precios flying V de Darrel que lucía uno de los guitarras, continuando con «Cosmovision»; de lo mejor de toda la actuación con esos sencillos y elegantes riffs que provocan que el cantante se luzca totalmente, en una canción de extraña lírica con una gran instrumentación que apareció a través de los pregrabados que llevaba la banda (enfatizando la voz femenina), un tema cantado ejemplarmente con la mayor humildad y sinceridad del mundo.
Siguieron la descarga con «Heretic», un tema bastante correcto que yo hubiera dejado fuera del setlist para incorporar otros más interesantes, tras lo que acabábamos de escuchar, pero contando de todas formas con un buen resultado, enlazando con el «Children Of The Nation» de la última obra, en el que a parte de la contundente introducción, presentaran posiblemente el mejor doble bombo de todo el festival, aunque tristemente viéramos algunos problemas con la guitarra.
Íbamos encauzando el final de la actuación, como si acabaran de empezar, parecía que por la banda no habían pasado aun unas cuantas canciones ya que al comenzar «The Gospel Of Judas», a parte de recrudecerse pudimos observar como la banda se volcaba con la puesta en escena, sin parar de menear las greñas y dejando unos espectaculares solos de guitarra y un par de agudos del vocalista que nos dejaron con los ojos fuera de las cuencas.
Llegó como un terremoto «The Winds Of Change» para que escucháramos un solo de guitarra como pocas veces veremos en una actuación, a parte de por lo imponente en lo que a musical se refiere, por una ejecución que clavó la oferta del disco «Genetic Disorder» y para decirnos adiós, hicieron referencia a los Íncas y el próximo 21/12/12 con «The Doomsday Prediction», en el que por un momento me recordaron a los americanos HELSTAR con sus cañeras canciones, siendo una bonita forma de hacer un guiño a tan señalada fecha y dar por finalizado un concierto de muy buena nota, en el que ante todo, brilló la humildad de los franceses.
Con seguridad, SKYCLAD fueron la banda más interesante que pasó por el escenario de la Rock City en la tercera edición del XMAS METAL FEST, presentando su condición de ser uno de los padres del género que a día de hoy conocemos como folk metal, liderados por Kevin Ridley a la voz y guitarra acústica, más la labor de su guitarra y bajo cuyo trabajo en SATAN adoro por encima de esta banda, además había tenido la suerte de verlos en el festival griego UP THE HAMMERS FEST el pasado marzo, interpretando un setlist idéntico al que hicieron en Valencia (petición expresa de la organización).
La principal diferencia con el concierto que ofrecieron en Grecia, es que no comenzaron con el tema «Spinning Jenny» y que por algún extraño motivo, no nos dejaron en directo la versión de «Emerald» de THIN LIZZY (y eso que esta puesto en ambos setlist), además en el caso griego me acuerdo perfectamente que entre los bises añadieron la canción «The Parliment Of Fools».
La banda entró al escenario con una intro pregrabada para comenzar con «Earth Mother, The Sun And THe Furious Host», alegre y divertida, poniendo rápidamente en situación a todos aquellos que hasta la fecha ni siquiera habrían catado un disco de los ingleses (y ya ni hablamos de verlos en directo), ofreciendo un buen nivel escénico y esa alocada creatividad de todos los músicos, con con señorita Biddle animando con su violín.
El cantante cogió la guitarra y la violinista se puso a los mandos del teclado, para comenzar los pesados primeros compases de «Anocher Fine Mess», con la genial doble visión del teclado que aporta ese sentido folk a un aplastante medio tiempo que saben enlazar con «Just What Nobody Wanted», con esos ritmos que se acercan hacia el blues y esa peculiar forma de cantar con esa energía del vocalista, destacando la vital importancia del bajista y del estribillo de la composición que solamente cantamos unos pocos.
Llegaba el turno de los agradecimientos, con una botella que sacó el cantante para dejar claro que le gustaba el vino y dar las gracias a la organización por haberlos invitado a venir al evento, bromeando un poco y remarcando que solo interpretarían temas de los cinco primeros álbums (como ya esperaba desde un principio), tras lo que escuchamos unas campanas doblas y sabíamos que entraría la cañera «Cardboard City», cuyo estribillo fue espectacularmente interpretado y elevó la intensidad del concierto, con unas guitarras que sonaron como en el plástico.
Continuaban los pregrabados para «The Land Of The Rising Slum», quizás demasiado abstracta para lo que estaba dejando la banda con ese toque de percusión tan curioso y esa forma de cantar que a mi particularmente me mata, hizo también un pequeño inciso para enfatizar su respaldo a que no se fume en las salas de conciertos, pero a pesar de todo pidió que sacáramos los mecheros para que el violín iniciará los tranquilos compases iniciales de «The One-Piece Puzzle»; una canción que va aumentando su intensidad hasta llegar al final de la composición, dejando un poco de aparente tranquilidad a la percusión.
«The Cry Of The Land» sería cantado a dúo por el guitarrista y el cantante, tranquilo pero conciso y acto seguido, sería el propio guitarra quién diera el pistoletazo de salida para «The Wickedest Man In The World», en el que emplearon un teclado en modo Flute Pipe para enmascarar la composición como punto fuerte de la canción, es otro de esos temas que no terminan de llamarme dentro de la basta discografía de los ingleses por la manera de interpretar la lírica, aunque sus ritmos nos puedan recordar a otras muchas canciones de la banda.
Preguntándonos si alguno les habíamos visto antes en directo, tocaron la que según ellos probablemente sea la primera canción de folk metal hecha nunca; «The Winddersins Jig» de lentos ritmos, enfatizando mucho la batería y aportando unos grandes coros por parte del guitarra, una verdadera gozada el volver a disfrutar de este corte en directo y para no perder el hilo; dejaron la que según ellos es la segunda de folk metal; «Thinking Allowed» de muy bonita orquestación para poner punto y final al concierto a la espera de los bises que decidieran dejarnos.
Salieron de las tablas, y para cuando volvieron comenzaron a tocar una enérgica «Spinning Jenny» con la que la propia banda comenzó a botar para animarnos a nosotros a seguir sus pasos, otra de esas canciones pegadizas y llenas de picaresca de la banda inglesa, y el concierto siguió creciendo en los últimos segundos momentos con «Inequality Street» en el que cantó hasta la violinista, una canción rápida y solvente de las que mejor sabor de boca dejaron de la actuación, a la espera de la guinda del pastel con «Penny Dreadful», muy entretenida para hacernos cantar y esbozar la última sonrisa con la banda que tuvo todas las de ganar en un concierto imponente.
La gran decepción de la noche en mi opinión, fueron los suecos ASTRAL DOORS quienes para mí eran causa y principal motivo de viaje a tierras valencianas, tras el concierto que tengo grabado a fuego en mi memoria en el que fueron teloneros de los germanos BLIND GUARDIAN allá por el año 2006 y se los comieron con patatas, pero aquello está claro que era otra banda que tristemente pasó a mejor vida, quiero achacar parte de la culpa a que por un problema de fuerza mayor no pudieran contar esa noche con su batería de siempre, viéndose rápidamente sustituido por el batería de SABATON, y obviamente bajando los ritmos de los temas (el palomo solamente tuvo un día para practicar y ni siquiera eso…). Pero según mi criterio, la esencia de los suecos se ha perdido y eso que yo soy de los más acérrimos defensores de sus primeros trabajos y disfruté como un enano en su puesta de largo en Valencia.
Indiscutiblemente liderados por Patrick Johansson, hace un par de años que perdieron a su segundo guitarra Martin, quedándose Joachim con la complicada labor de que no echáramos de menos a su compañero (algo que también pasó factura), y de esta forma fue como tras una introducción subieron a escena para comenzar con una intro que hicieron ellos mismos y dar paso al genial «Evil Is Forever», si cabe aun más ralentizado y es que no se si me causó más impacto el ver los kilos que ha ganado el vocalista estos últimos años, o el cambio de tempo de este espectacular corte, sea como fuere, tenía muy claro que el resto del concierto iba a ser algo diferente a lo que me esperaba.
Muy cañero llegaba «New Revelation» respaldado por los toques de teclado y un estribillo letal, que hace bailar a cualquiera pese a que como he comentado antes el tempo fuera notablemente inferior al que hubiera debido y jugando con los presentes, escuchamos las campanas de otro de esos temas que tienen que gustar por extrema necesidad; «Of The Son And The Father», que aunque estuvo bien defendido por Joachim a la guitarra, se notó excesivamente la carencia de una segunda guitarra, pudiendo apuntar por otro lado esas teclas ceremoniosas que acompañan las partes más lentas.
«Bride Of Christ» fue una de las mejores canciones del directo, en el que el vocalista puso toda la carne en el asador acompañado por unos buenos coros del guitarra, y es que no es un tema sencillo a la voz, también tuvo una genial aportación de la base rítmica por parte de bajo y batería, y un teclado que aunque no se hizo notar, despuntó en las partes necesarias. Luego, tras comentar la baja de su batería, interpretaron el «London Caves» de su «Astralism»; otra de esas canciones que gozan de un estribillo con mucho impacto y no excesivamente difícil, que se hace muy ameno de escuchar aunque de nuevo volvamos a echar de menos la presencia de un segundo guitarrista para acompañar los riffs principales.
Después de contarnos que estaban encantados por haber venido y dejado atrás el más de metro de nieve que se amontonaba en Suecia, metieron «Quisling», una canción en el que la guitarra adquiere un carácter mucho más progresivo y cambian la forma de narrar el tema, con muchas partes necesariamente grabadas y ese colchón que aporta el teclado tan necesario. Mucho más contundente, entraba «The 7th Crusade» con su implosiva guitarra, y una caja atronadora que vuelve a aprovecharse de la facilidad del vocalista para darnos lo que queremos escuchar, convirtiéndose en otro de los puntos fuertes en la defensa de su actuación.
El tema más solemne del concierto fue «Power And The Glory», con ese titubeante teclado y acto seguido «The Battle Of Jacob´s For», cuya interpretación si me entusiasmo por los redundantes coros a partir de cuando rompen la canción, ya que los primeros segundos son más un medio tiempo que un tema de puro metal, enlazando rápidamente los dos conceptos y ya de la que estábamos, nos traslado muchos años atrás a cuando el vocalista era niño con «Child Of Rock ‘n’ Roll», al más puro estilo de Dio con una parte principal de las que hacen que se te pongan los pelos como escarpias, dando igual lo que hagan el resto de instrumentos.
El tema elegido para jugar con el público, fue un tremendo «Slay The Dragon» muy bien ejecutado de principio a fin y a provechando el simple estribillo para cantarlo una y otra vez con nosotros, la gente se entusiasmo mucho ya que el concierto había ido de menos a más y aunque en mi opinión no pudieron salvarlo, puntazos como este ayudaron a que no fuera un completo desastre. Una intro pregrabada comenzaría «Black Rain», con mucha fuerza y un gran agudo en la parte inicial del corte en el que mejor vi al señor Johansson (de lo mejor de ese disco), lleno de sentimiento y de calidad.
La banda salió del escenario, para volver rápidamente y dejarnos un bis que sería «Time To Rock»; en mi opinión de lo mejor que tienen los ASTRAL DOORS, creando una atmósfera ideal para que estalle toda la artillería con una correcta batería y mucho que decir, aunque como ya he comentado no fuera suficiente para levantar un concierto que falló en muchos sentidos, hasta el punto de no tocar el «Cloudbreaker» que según pude ver si estaba en el setlist; mi tema favorito de siempre con el que descubrí a la banda gracias a un recopilatorio de la Metal Hammer hace bastantes años. Sinceramente recomendaría a todos los que vieron el concierto, que no hagan caso de lo que vieron en Valencia y le den una buena escucha a sus trabajos de estudio, que en su primera etapa son una verdadera gozada y a día de hoy aun tienen mucho que decir.
El concierto más esperado de la noche, era el de los powermetaleros germanos IRON SAVIOR, quienes venían en la condición de cabezas de cartel del festival valenciano y los cuales a parte de aplastar cabezas, dieron un concierto para mi gusto tremendamente cortísimo y es que la banda fue a lo que fue, sin pararse demasiado a monear «por el camino» y sin ánimos de excesiva floritura, para dejar un espectáculo de metal con mayúsculas, defendiendo su ya larga discografía.
El cuarteto salió al escenario de la Rock City comandado por Piet Sielck que combina perfectamente la labor como guitarra y cantante principal de la banda alemana mientras escuchábamos la curradísima intro («Descending») de su último disco «The Landing» que ya data de 2011 y enlazaban con una poderosa «Starlight» también de su último disco que se mostraba como una auténtica declaración de intenciones para esta actuación, aunando el mejor power metal con el rapidísimo speed que practican, con mucha rabia a los instrumentos y una batería al que el doble bombo se le queda a veces hasta corto, dejando un estribillo en el que tanto cantante como bajista, e dejaron los pulmones.
«The Savior» dejaba el mejor percutir de las cuerdas de acero, en una canción mucho más tranquila que no perdió la esencia del concierto, con ese buen cantar y ese estribillo que se apoyaba en las pregrabaciones con un gran efecto final, después llegó «The Omega Man» para devolvernos al punto en el que lo habíamos dejado, con un imponente juego de plato y caja inicial que se deshace con unos primeros segundos relativamente tranquilos, en un tema que queda algo enmascarado si lo comparamos con el que interpretaron al principio, aunque de cualquier forma estos germanos son expertos en subir la intensidad de sus temas a placer, como finalmente hicieron.
Volvieron casi sin darnos cuenta al año 2002, con «Condition Red» con enérgicos riffs y unos coros al quite por parte de su bajista, continuando con la potente «Break The Curse», que marcó mucho más la batería y una lírica proporcionalmente mucho más rabiosa, luciendo un tema en el que usaron la parte principal para que les ayudáramos a cantar…Un tema algo más complicado de cantar, tras el que el cantante tuvo que hacer un inciso, diciendo que era hora de que hablara el bajo y aprovechando para marcarse un brindis con nosotros.
«Mind Over Traveller» fue una verdadera bomba musical por la convicción de todos sus instrumentos, usando a parte de esto la fuerzas de unos buenos coros y su lírica para ofrecer un tema sin ninguna pega, luego siguieron con «All Of The Heroes» que en mi opinión contiene los mejores riffs de la nueva obra, recordándonos un tanto a otros germanos powermetaleros claramente identificables, con unos teclados pregrabados bestiales y esos abrumadores coros que la hicieron indispensable en el concierto y sin darnos cuenta, aumentaron la caña a través de «Are You Ready», puro speed metal pegadizo con doble bombo que martilla fuertemente la cabeza.
Y ahora comenzaba la locura del concierto hasta el final e la actuación «I´ve Been To Hell» sonó infinitamente mucho más dura que en el disco, con unos coros soberbios y un par de agudos del vocalista que nos hicieron estremecer, nada más terminar de tocar este tema, el bajista nos diría que las púas que había lanzado son de su anterior banda de la que salió hacía más de un año (MASTERPLAN), se ve que tenía que usarlas el hombre…y para seguir en la cresta de la ola, emplearon el «Heavy Metal Never Dies» con toques mucho más rockeros, en la que también emplearon el estribillo para que nosotros cantáramos una parte y él la otra.
La banda nos preguntaba si queríamos más, y el siguiente corte del concierto sería un «Coming Home» de brutal doble bombo en el que metió un poquillo la gamba con la guitarra mientras que seguía sudando la gota gorda y el bajista hacía de las suyas con su instrumento, escuchando una atroz pegada del batería que nos llevaba directamente a «Iron Savior», que no podía faltar en este punto de la actuación con su pegadizo estribillo y el brutal percutir de su bajo. Para ir terminando, nos ofrecieron una entretenida y bestial «Atlantis Falling», con un juego espectacular entre la guitarra y el batería, pero en mi opinión hubiera prescindido de la misma.
La gran sorpresa del festival diría yo, fue el final de la actuación de los IRON SAVIOR, a través de un último tema tributo a JUDAS PRIEST, con ese «Breaking The Law» que todos conocemos sobradamente, en el que se mostraron muy a gusto y con el que todos metaleamos, una de esas puntillas que te hacen ver que la banda sabe perfectamente que esto ante todo era un festival de metal y habíamos ido a pasarlo bien; la voz no se parecerá para nada a la de Halford, pero la intención es lo que cuenta…
No me gustaría despedir estas líneas sin dar las gracias a todos los amigos que me acompañaron ese fin de semana, a mis guapísimas benefactoras y muy especialmente a Rafa y todo su equipo, no únicamente por contar con MetalCry, sino por el buen trato recibido en todo momento. Espero y deseo que el festival pueda crecer para la próxima edición y que MetalCry.com esté allí para dar testimonio de ello.







































