AVALANCH – SALA HEINEKEN, MADRID – 16/02/2008

Sin llegar a llenar del todo la sala madrileña Sala Heineken, sino con una entrada más que aceptable para los tiempos que corren y que permitía además una cómoda visión del concierto que nos esperaba, se presentó la asturiana banda AVALANCH frente a su público madrileño. Y cuando digo se presentó lo digo con todas las letras de la palabra porque lo que vivimos el pasado sábado 16 de febrero fue toda una presentación de gala del estupendo nuevo disco que el grupo tiene en el mercado, “Muerte y Vida”, aderezado con una buena selección de los mejores temas que ha facturado Rionda para el ya instalado como auténtico vocalista de la banda Ramón Lage y alguna que otra sorpresa. En total fueron casi dos horas y cuarto de AVALANCH las que pudimos presenciar y eso, hoy en día que las bandas suelen requerir de apoyos a base de teloneros para completar sus conciertos a pesar de que repercuta en el tiempo de show destinado para ellos mismos, es algo que yo personalmente agradecí enormemente.
Así pues, vamos a desgranar lo que fue este concierto. Tras una rápida entrada y una más que aceptable corta espera comenzaron a sonar unas notas introductorias en forma de samplers electrónicos que hicieron de colchón a la colocación de los miembros del grupo sobre el oscuro escenario. Sin Ramón Lage aún sobre él todo el grupo se posicionó para dar vida a las primeras notas del tema que abre su último disco “Muerte y Vida”. “Ángel de la Muerte” a pesar de ser un tema estupendo sonó aún algo frío y, en líneas generales, sirvió para que el grupo se fuera haciendo con su sitio sobre el escenario y cogiéndole el punto al sonido que posteriormente se mantuvo a un nivel excelente durante casi todo el show.
Donde ya conectaron del todo con el público fue con su segundo tema “Otra Vida”, cuyo magnífico estribillo fue coreado por toda la sala y demostró el gran calado que está teniendo el nuevo disco entre sus fans. La muestra de la total recuperación de Avalanch y un tema simplemente perfecto y emocionante. Tras ella Ramón saludó a toda la congregación expectante y nos invitó a formar parte de “la avalancha” que tras tobogan hinchable sus palabras tomó la forma de “Hoy te he vuelto a recordar”. Una de las mejores facturas de toda la noche para un tema que muestra la grata sorpresa en la que se ha convertido el vocalista de la banda así como la auténtica percutora de impacto que tienen por batería. Impecable durante todo el concierto Marco Álvarez.
Tras ello llegó el turno de volver años atrás y el genial Alberto Rionda nos sorprendió con los primeros acordes de unos de sus clásicos más melódicos, “Delirios de Grandeza”. La sombra de Víctor García en estos temas ya no está y la presencia en el escenario de Lage ha ganado los suficientes enteros como para defenderse a la perfección con este tipo de composición más antigua.
De los siguientes temas destacó sobre todo la teatralidad y puesta en escena de “Niño”, con una banda totalmente concentrada en darle importancia a las partes habladas de la canción y la dulzura con la que defendieron el estribillo de “Papel Roto”, tema rescatado de su anterior álbum “El Hijo Pródigo”.
A estas alturas de concierto toda la banda estaba totalmente entregada y desde los geniales solos de guitarra del maestro Rionda hasta la interactividad con su público de su guitarra rítmica Dany León conectaron al 100% con los asistentes al concierto.
Tras “Papel Roto” el concierto bajó en cuanto a intensidad de los temas, más melancólicos o melódicos, pero no en calidad. “Aprendiendo a Perder”, “Alas de Cristal”, “Juego Cruel” fueron las protagonistas de esta fase del concierto. Ramón se atrevió durante todo el concierto con las notas más difíciles, que, a tenor de la respuesta tras las ejecuciones, en muchas ocasiones eran esperadas con una notable y descarada impaciencia por el respetable. Salió más que airoso y demostró las dotes de frontman que atesora a día de hoy.
Tras ello una nueva composición de su disco “El Hijo Pródigo”, “La cara oculta de la luna” demostró las carencias de este disco en la parte más melódica del grupo y a tenor de la escasa respuesta del público es un tema que deberían ir olvidando en futuros shows.
Un ligero momento de cachondeo tras la interpretación de la famosa canción infantil de los elefantes (ya sabéis, la de “un elefante se balanceaba…”) y en seguida el grupo se reposicionaba para volver a dar mucha caña con temas como “Aún respiro”, “Quien Soy”, con una participación muy sentida por parte del respetable, y otro nuevo tema de su último álbum, “Caminar sobre el agua” siguieron en la línea de demostración de la confianza que tiene la banda en este nuevo trabajo. Realmente se les veía a gusto con ellos y, para poner el primer colofón final, se despacharon con el gran “Pies de barro”, donde Ramón tuvo algunos problemas para hacerse con el tema pero se hizo a la perfección con el grito de mitad del mismo.
Ya llevábamos una buena tanda de canciones pero aún quedaba una gran parte de concierto. Lo que pareció una marcha de la banda para volver con los bises se convirtió prácticamente en un segundo concierto que no dejó insatisfecho a nadie.
Con Rionda y Lage solos sobre el escenario nos entregamos al momento romántico del show, gracias a la gran interpretación de “Alborada”, un tema al que le falta algo y que, para que engañarnos muchos habríamos preferido sustituir por “Vientos del Sur”. Lo mejor, el solo de Rionda.
De entre las filas del público se empezó a escuchar una llamada a “Torquemada” y un envalentonamiento dedicado a Ramón que le instaba a, literalmente, “echarle huevos” y hacerse con el tema. El grupo consiguió desviar la atención con su comercial “Lucero” y con la ya mítica “Xana” de los tiempos de “El Ángel Caído” pero ya no podían esconderse más y “Torquemada” tenía que sonar. El delirio de los que llevábamos mucho tiempo sin escuchar este tema en directo se apoderó de nosotros tras la ya clásica intro de teclado del tema y, la esperanza de que Ramón se defendiera con clase era mucho mayor que la posibilidad de una decepción sonora. Así pues, tras tomar aire y encarar al público Lage nos sorprendió con un esfuerzo prácticamente titánico que desembocó en una más que aceptable versión del clásico. No podemos engañarnos, Ramón posee un registro inflatable water slide que no se adapta al que destilaba Víctor en aquella época y pretender que suene igual es una locura, de la misma forma que lo es declarar que sea un mal cantante porque no es así. Con gotas de sudor por toda la cara se entregó de forma sobrehumana a darnos un “Torquemada” mucho más que digno. Chapó.
Evidentemente tras este esfuerzo mucho habría sido pedirle a la banda la interpretación de “Por mi libertad” pero me consta que para uno de los redactores de esta Web (¿verdad David?) fue toda una decepción y un hecho imperdonable que no se acordaran de tamaño clásico.
A cambio tuvimos otra ración de “Muerte y Vida”, donde, sobre todo en las partes más limpias se notó el esfuerzo vocal de Lage y “Sombras y Ceniza” y “Prisión de Marfil” no fueron tan buenas como se podría esperar. Eso si, para los que vayáis a verlos próximamente en directo atentos a lo mucho que mejoran en directo las partes más digamos extremas de este último tema.
Exhaustos pero felices nos despedimos de Avalanch con dos de sus temas más rabiosos y cañeros, quizás el punto fuerte de sus composiciones en “El Hijo Pródigo”. Tras “Semilla del Rencor” fue “Lágrimas Negras” la que mostró uno de los puntos álgidos del show. La potencia arrasadora de este tema combinada con una sonora participación del público en el estribillo marcó un final digno de lo que son, un gran grupo y, hoy en día, una apuesta segura en directo.
Nota del Redactor David Rodrigo: Como se indica en esta crónica, a título personal fue una decepción no escuchar “Por Mi Libertad”. Más aún que “Torquemada”, este es un tema que no debería faltar en ningún concierto de Avalanch, por muchas veces que cambiasen de cantante. Es obvio que Ramón no posee el registro apropiado para cantar los temas de Víctor, y hacerlo le supone un esfuerzo que, como pudimos comprobar repercute en sus interpretaciones posteriores. No obstante, adaptar el tema a su voz, bajándole un par de tonos, permitiría al vocalista realizar una más que digna interpretación. Yo soy de los que no confiaba en la capacidad de Ramón, pero me quito el sombrero; un diez para su genial interpretación tanto en directo como en estudio; pero sigo pensando que el que Avalanch dejen de tocar “Por Mi Libertad” es como si Iron Maiden dejasen de tocar “The Number Of The Beast”.
Os recordamos que tenéis muchas más fotos de este concierto en nuestro Myspace Oficial al que podeis acceder a través de www.myspace.com/metalcryweb y una extensa crítica del último disco de Avalanch en nuestro histórico de Reviews o pinchando aquí.
Autor: Daniel Velasco Alonso

























