CALELLA ROCKFEST – FÁBRICA LLOBET, BARCELONA – 10-11/10/2015
Tiembla el suelo de Calella
El sábado diez de octubre daba inicio la tercera edición del CALELLA ROCKFEST, festival de la población costera de Calella, situada en el Maresme, Barcelona, que ya en su primer año contó con la presencia de bandas como WARRIOR SOUL, y con Y&T en el segundo, y siendo cada vez un evento más y más grande este año apostó con GLENN HUGHES como cabeza de cartel. El festival, de dos días de duración, acogió esté año a un mayor número de asistentes, que llegaban emocionados a las instalaciones de la Fábrica Llobet, totalmente acondicionada para tal acontecimiento.
PRIMERA JORNADA

Los británicos, influenciados claramente por el rock setentero muy en onda con LED ZEPPELIN o BAD COMPANY, supieron cómo romper el hielo y preparar al público para lo que se les venía en ese fin de semana en Calella.
El cuarteto realizó una muy buena interpretación de sus mayores éxitos en un espectáculo de algo más de cuarenta minutos, en los que, escoltados por la fémina Donna Peters a la batería entretuvieron y dieron la bienvenida al festival de la mejor de las maneras, con un sonido óptimo y muy buenas vibraciones.
Seguidamente, los anteriormente conocidos como X-UFO entraban a escena. Con Danny Peyronel a la voz, Laurence Archer a la guitarra, Rocky Newton al bajo y Olive Edwars a la batería, HOUSE OF X ofreció una gran dosis del mejor Hard Rock, como no podía ser de otra forma, a tenor de las enormes leyendas que conforman esta banda, ex componentes de bandas como UFO, PHIL LYNNOT, MCAULEY SCHENKER GROUP o ULI JON ROTH, deleitándonos con algunos temas propios y covers con las que el público sin duda se vino arriba como en el caso de Doctor, doctor, un clásico que no podía faltar.
El inicio del festival no podía ser mejor, y la simpatía y predisposición de la banda, además de sus temas interpretados, ayudaron mucho. Danny, muy comunicativo, se mostró muy cercano y nos regaló grandes momentos hablando en un perfecto español durante toda la gala, además de mostrarse, todo el conjunto, en muy buena forma tanto física como musical.
A continuación, algunos de los ex componentes de GEORGIA SATELLITES de nuevo juntos en esta formación que trajo a la Fábrica Llobet grandes dosis de energía: DAN BAIRD y sus HOMEMADE SIN, un torrente de fuerza con muy buena onda que gozaron de una gran puesta en escena y un sonido inmejorable.
El cuarteto interpretó sus temas más rockandrolleros con una gran sintonía entre ellos en todo momento, risas sobre el escenario y mucha fiesta entre el público al ritmo de temas como Get Loud o Crooked Smile, en un repertorio que duró cerca de la hora y media, tiempo en el que también interpretaron clásicos como Mon Cheri o Dan Take’s five, de GEORGIA SATELLITES.
La fiesta estaba en su punto álgido con la llegada de JUNKYARD. Como despedida del primer día, los americanos pisaron el escenario con una buena dosis de chulería y macarrismo puro, con la que el público, que abarrotaba la Fábrica Llobet de Calella, enloqueció.
La banda, y su Hard-Southern Rock se entregó al completo gozando de temas como Life Sentence o Hot Rod, sin duda un derroche de energía continuo, todo potencia sobre el escenario, mientras que en las primeras filas el público empujaba las vallas atrapados por el intenso sonido, la garra y el vigor que JUNKYARD transmitía sobre las tablas.
De su último trabajo no faltaron Faded, Simple Man y cerrando el show Niceboys, con un público que aún hubiese aguantado el paso de tres bandas más.
Calella era toda una gran fiesta.
SEGUNDA JORNADA
Aún con la resaca de la primera jornada, Calella despertaba para otro gran día de festival, con la apertura de puertas prevista, igual que el día anterior, a las 19:15 h, los asistentes llegaban a las puertas de la Fábrica Llobet con ganas de una nueva lección de Rock.
Puntuales, abrían las puertas y la sala polivalente de la fábrica se abarrotaba a un ritmo frenético, doblando, para esta noche de domingo, el número de asistentes respecto al sábado.
LA BANDA DEL YUYU, de Girona, se encontraban como en casa y eran los encargados de iniciar la jornada con Rock clásico cantado en catalán.
Con ya quince años sobre los escenarios a sus espaldas, los de Girona cuentan con un gran número de seguidores que no quisieron perderse la velada, y la oportunidad de ver a los chicos sobre las tablas de la antigua Fábrica presentando su último disco Tornem a ser-hi, del cual interpretaron algunos temas, así como también hicieron un recorrido por su extensa historia como banda.
Cerca de cincuenta minutos del mejor rock en Catalán que caldearon el ambiente y daban paso a una de las grandes sorpresas de la noche: JARED JAMES NICHOLS.
JARED JAMES NICHOLS ja había estado anteriormente en la población costera de Calella, lo hizo hace unos meses en un concierto casi íntimo en la ya mítica sala Rock&Apples, pero incluso para los que ya tuvieron ocasión de verle aquella vez, y ya ni comentar se tiene para los que los veían por primera vez, fue la gran sorpresa de la noche, una de las sensaciones del festival. El joven Jared y su banda ya pueden presumir de grandes logros pese a su juventud.
Acompañado por una magnífica base rítmica formada por Dennis Holm a la batería y Erik Sandin al bajo, ‘el León’ Jared arrasó, fascinó y encandiló a los presentes presentando su último trabajo Old Glory and the Wild Revival, abriendo con un glorioso Blackfoot y marcándose algunas grandes versiones como la de Mississipi Queen, de MOUNTAIN, en un repertorio de apenas cincuenta minutos que se nos hizo realmente corto.
El plato fuerte de la noche no actuó en último puesto sino que llegados a las diez de la noche del domingo. GLENN HUGHES, que venía acompañado del grande y mítico guitarrista DOUG ALDRICH y que abrieron su show Stormbringer con una sala más que abarrotada.
Aunque la actuación de GLENN HUGHES era la más esperada de la noche, el huracán JARED JAMES NICHOLS logró quitarle una parte del protagonismo, así que GLENN debía poner toda la carne en el asador y así lo hizo.
Carismático, y toda una ‘rockstar’ interpretó grandes temas como One Last Soul y Black Country entre un extenso setlist que cabe decir que en ocasiones resultó algo monótono por su parecido corte entre sí. Aún así, el suelo de Calella parecía temblar con el brutal (y alto) sonido que GLENN HUGHES y DOUG ALDRICH desprendían de sus instrumentos y voces, así como con el apoteósico Burn que nos regalaron. Dos monstruos sobre el escenario, (tres, pues Pontus a la batería también repartió de lo suyo a diestro y siniestro), ante una enloquecida multitud, que demostraron por qué siguen siendo unas grandes estrellas después de tantos años, y por qué siguen llenando salas y alterando y enloqueciendo a su público.
Tenemos GLENN HUGHES para rato.
La noche y el festival terminaban con THE QUIREBOYS, que con más de treinta años sobre los escenarios no defraudaron en absoluto al público de Calella. La banda, liderada por Spike, nos deleitó e interpretó temas como Black Mariah o There she goes Again, en una actuación frenética y rebosante de energía, puro Rock and Roll con una puesta en escena excelente, además de un sonido nítido e insuperable.
La noche llegaba a su fin, y con ella la tercera edición del CALELLA ROCKFEST, que sin duda crece a un ritmo desmesurado y frenético año tras año. Los asistentes volvían a sus casas con un agradable sabor en la boca y sonrisas en sus caras, pensando ya en la cuarta edición, ¿con qué nos sorprenderán la próxima vez?
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