ALESTORM + EX DEO + LAGERSTEIN – INDEPENDANCE CLUB, MADRID – 15/03/2013
Sobriedad Imperial y fiesta pirata
La noche del pasado 15 de marzo se presentaba tremendamente pintoresca en la Sala Independance Club, o Rock Music Hall, ahora que se ha puesto de moda ponerles varios nombres a las salas según su utilidad o finalidad. A cualquiera que le hubiera dicho que me esperaba una de romanos y otra de piratas probablemente hubiera pensado que me disponía a organizar una noche cinéfila en casa, pero nada más lejos de la realidad lo cierto es que lo que se avecinaba era la descarga de los escoceses ALESTORM y de los canadienses EX DEO, todo ello, por supuesto, amenizado por un botellón previo que vendría de la mano de los australianos LAGERSTEIN.
LAGERSTEIN
Así fue como nos plantamos en la Independance Club cuando los australianos LAGERSTEIN, cervezas Lager del DIA en mano, ya se despachaban a gusto con su primer trabajo “Drink till we die”. La mitad de ellos ataviados en la onda pirata de ALESTORM, cosa que precisamente no harían los escoceses, y la otra mitad sin ningún tipo de miramiento en la estética de la banda, los australianos llenaron todo el escenario tanto en número como en diversión y alcohol.
Algunos pudimos contar hasta unas 19 latas de cerveza las que se pudo llegar a beber su vocalista Ultra Lord, al que prácticamente no se le llegaba a entender nada de lo que decía entre tema y tema, cosa que no pareció importar a las primeras filas del show, dado que la diversión y el rollo festivo y casi punk-folk de la mayoría de los temas del sexteto, lograron contagiar el buen rollo y la diversión con la que se mueven por el escenario.
De ellos no es que podamos rescatar una actuación soberbia o simplemente un concierto que vayamos a recordar por su calidad o puesta en escena. Básicamente se limitaron a desplegar su repertorio y con ello invitar a todo el mundo a que acabara tan chuzos como ellos ya estaban o como ellos tenían dispuesto acabar esa noche… Poco más se puede decir sobre una banda cuyos ritmos y recursos a mi parecer se volvieron ciertamente repetitivos y facilones, todo y cuando resultan más que suficientes para calentar el ambiente y para transmitir la sensación de felicidad y borrachera con la que por lo visto los australianos han cruzado el viejo continente día tras día en su gira.
EX DEO
Harina de otro costal, y con una diferencia de solemnidad y puesta en escena brutales, fue la actuación de los canadienses EX DEO. Las ganas de verles aparecer en esecena podían palparse entre el público que ya copaba más de la mitad del aforo de la sala Independance.
Y así, entre una solemne introducción fueron colocándose los miembros de la banda para dar rienda suelta a un “I, Caligvla” atronador, brutal y perfecto. Toda la banda al unísono llevando los tiempos de cada canción a la perfección y Maurizio Iacono inconmensurable al micro y representando continuamente su papel de general romano comandando a sus tropas imperiales a la conquista de un Madrid que se rindió a sus pies tema tras tema.
Sucediendose cortes como “The Tiberius Cliff”, “Pollice Verso” o “The Final War” el frontman conectó en todo momento con sus fans, comunicándose en un claro intento de español, haciendo incluso referencia a la final europea de futbol perdida por Italia el año pasado contra España y apelando a la vena latina (entendamos como tal a la vena de nuestros orígienes en el Imperio Romano, y no a la actual versión de la misma palabra) para hacer más épicas, si cabe, interpretaciones como las de “Per Oculos Aquila” o “Romulus”, la cual puso repentinamente fin a su actuación.
Y es que este fue quizás el punto más negro de una actuación soberbia por parte de EX DEO. Creo que todos los asistentes aquella noche nos quedamos con ganas de mucho más por parte de los canadienses, una clara muestra del buen concierto que estos ofrecieron de principio a fin.
ALESTORM
Tras los canadienses llegó la fiesta, una fiesta protagonizada por los escoceses ALESTORM en la presentación de su último trabajo “Back Through Time” y sobre todo comandada por su lider Christopher que también había dado buena cuenta de los grupos previos entre el público y siempre cerveza en mano.
De esta forma, y cambiando posteriormente la cerveza por la obligada botella de ron ALESTORM salieron tras una intro a darlo todo en Madrid y sobre todo a entregarse de lleno a una cohorte de fans leales y dispuestos a pasárselo bien con ellos. Tras la intro de rigor el cuarteto (sin contar el teclado de apoyo de directo) atacó con “The Quest”, “The Sunk’n Norwegian” y “Shipwrecked” para dejar claro que no iban a dar tregua en ningún momento de su actuación.
Con un Christopher siempre gesticulante, desafiante y estableciendo una comunicación visual totalmente directa con las primeras filas los escoceses se hicieron muy pronto con el dominio de la situación y el concierto fue una fiesta continua en la que incluso participaron los propios LAGERSTEIN liandola entre el público y animando a la gente a construir su propio barco vikingo entre la audiencia.
“Over the Seas”, “Midget Saw”, “Pirate Song” o “Back Through Time” fueron cimentando el jolgorio general para que fuera un final de concierto memorable el que rubricara el éxito de los escoceses en Madrid, un éxito que protagonizarían celebrados himnos como “Wenches and Mead”, el single “Death Throes of the Terrorsquid” o las pegadizas “Kellhauled” y “Wolves of the Sea”.
Para finalizar ALESTORM declararon su jocosa y ancestral batalla contra los vikingos en “Rumpelkombo” y “Set Sail and Conquer” para finalizar el concierto después con “Captain Morgan’s Revenge” y un alocado “Rum” que finalizó con el propio Christopher surcando los mares de la audiencia quien se encargó de que así llegara hasta la barra para hacerse con su chupito de ron y volver a duras penas después al escenario a despedirse de toda el público.
Tras ello la banda no dudó en hacerse fotos y firmar autógrafos de quienes se lo pidieron, de la misma forma que hicieron las otras dos bandas de una noche que sin duda fue toda una fiesta de metal.




























