BERRI TXARRAK + NOTHINK: SALA PENÉLOPE, MADRID – 02/10/2009
Tras la publicación de su esperado nuevo álbum de estudio, BERRI TXARRAK volvía a Madrid para ofrecer su sólida descarga ante un público que una vez más, con su abudante presencia, expresó firmemente que son bien recibidos en la capital. METALCRY no quiso dejar pasar la oportunidad de ser testigo directo del show.
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Es una pena que a veces un pequeño puñado de mentes retrógradas (poseedoras de caprichos inquietos pero carentes, por desgracia, de la inquietud necesaria para evitar los tópicos que impiden profundizar y ver más allá del peligroso blanco ó negro) le ganen la partida a la música y que por ese motivo un grupo como BERRI TXARRAK no pueda venir a Madrid con la frecuencia que, a juzgar por su reconocimiento en dicha ciudad, dicta la lógica. Y es que no es habitual ver al trío de Lekumberri por la capital debido a los ya conocidos obstáculos que se ha encontrado a lo largo de lo últimos años (sin ir más lejos, su anterior actuación en Madrid tuvo que ser anunciada bajo otro nombre artístico). Desconozco si esas malas experiencias previas hacen que la banda se encuentre reacia (lo cual me parece comprensible, puesto que algo así, inevitablemente, te acaba condicionando y afectando) a la hora de plantearse un concierto en la siempre exigente Madrid, pero está claro que el reconocimiento de Berri Txarrak en dicha ciudad es algo que no se puede discutir.
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Por suerte, el pasado 2 de Octubre el único protagonista que hubo fue la música. La salaPenélope (discoteca adaptada para la ocasión) presentaba un aspecto envidiable desde un primer momento, tal vez debido a que el grupo encargado de abrir la velada, NOTHINK, contaba con un considerable número de seguidores en las primeras filas, lo cual facilitó la siempre difícil labor (o marrón, en muchos casos) de tener que captar la atención de un público que está deseando ver a la banda principal. El grupo, que trabaja a caballo entre Madrid y Londres, dejó claro que no son ningunos desconocidos y que ya cuentan con un buen puñado de fieles seguidores que lo dieron todo durante su actuación. Durante la próxima primavera saldrá a la luz su tercer trabajo de la mano de Aloud Music, sello que desde hace tiempo nos ofrece interesantísimas propuestas. Acertada elección, al igual que la de Berri Txarrak al escoger Folklore para dar el pistoletazo de salida a un repertorio cuya confección se me antoja cada vez más difícil debido a la gran cantidad de buenos temas con los que (por suerte) ya carga su mochila musical.
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El hecho de que Berri Txarrak se pueda dar el lujo de no tocar temas como Libre, SMT, Oihu,Iraultza txikien asanblada, Bisai Berriak ó Bueltatzen sin que su concierto quede cojo demuestra que el nivel del que goza su repertorio cuenta con una salud y con un colchónenvidiable. Como era lógico, el peso de dicho repertorio recayó sobre los temas de los dos últimos discos, sin renunciar a ofrecer una serie de pinceladas para los más nostálgicos con la interpretación de canciones como Stereo (una de las que mejor acogida tuvo entre el público, que parecía tener un resorte en los pies), Espero zaitzaket (posiblemente cuenta con uno de los estribillos más efectivos y directos de su discografía) o Ebidenteegia, entre otras.
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En cuanto a los temas encargados de representar a su último y esperadísimo disco, Payola, me sorprendió bastante la ausencia de Dortoken mendean (primer adelanto) y Achtung, pero tampoco considero que haya mucho para recriminar en ese aspecto, puesto que un setlist con temas como Maravillas, Gure dekadentziarek onenean, Etorkizuneko aurrekari guztiak ó Hasi eta bukatu tiene todo lo necesario para volar por sí mismo. En pocas palabras, consiguieron llevar al directo la esencia de su último trabajo, el cual conjuga de una manera magistral (y con novedosas y puntuales pinceladas blacksabbatheras) ese sonido sucio e inmediato con una notable habilidad para construir melodías elaboradas. Sí, a priori es muy difícil exponer el talento a través de una propuesta tan aparentemente sencilla y directa, pero Berri Txarrak lo hace de maravilla. Pese a esa sencillez, nunca tengo la sensación de estar escuchando algo vulgar o repetitivo. Y es que “vulgaridad” es una palabra que se me antoja incompatible con el discurso musical (y global) que defiende el grupo. Siempre digo que hacer de la sencillez algo implícitamente complejo es una seña de identidad envidiable y al alcance de pocos.
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Tampoco hay que dejar en el tintero cómo llevaron a su terreno la excelente Special K de los británicos Placebo, haciendo gala nuevamente de un muy buen gusto a la hora de escoger temas ajenos para enriquecer más si cabe su show (recordemos que algunos temas de Muse,Nirvana ó S.O.A.D formaron parte también de su repertorio reciente).
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A los allí presentes la duración (80 minutos) se nos hizo tremendamente escasa, aunque sospecho que en ello tuvo mucho que ver la realidad musical madrileña, que a nivel de infraestructura (sobre todo en salas de este tipo de aforo) sigue estando cogida con alfileres: el reloj y las prisas mandan, y a las doce el chiringuito del rock se tiene que recoger sí o sí. Una pena. Obstáculos aparte, lo cierto es que el trío ofreció un emotivo concierto, defendiendo una vez más que estamos ante una de las bandas más sólidas (aún con nuevo miembro en sus filas) y destacables del panorama alternativo. Llegado a este punto no podemos dejar de mencionar la labor de la última incorporación a las cuatro cuerdas. David (procedente de esa máquina demoledora de rock llamada COBRA) evidenció que le sobran credenciales para estar a la altura de las circunstancias. Se lo vio plenamente integrado (algunos gestos de complicidad fueron visibles) a la hora de aportar su granito de arena a esa excelente base rítmica formada por él y Aitor.
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Por el bien de nuestra escena espero que podamos seguir disfrutando de visitas como la de esta banda. Una vez más quedo claro que es absurdo inventarse polémicas y guerras. Es mucho más recomendable tener la fiesta en paz y no hablar sin saber. Si todavía hay gente a la que le molesta que centenares de madrileños cometan la osadía (nótese la ironía) de chapurrear estribillos en euskera un viernes por la noche en pleno centro de Madrid, que miren para otro lado.
Autor: Joaquín Maidagan y Cristina Cardoso (N.Gore)
* Podéis ver la GALERÍA DE FOTOS del concierto haciendo click en el vínculo que tenéis a continuación:
































