Otra vez en la ruta, como dirían Fortu y compañía, pero en mi caso no para subirme a un escenario sino para estar delante, presenciar el espectáculo y traeros la crónica a todos los lectores de Metalcry.com.
Para hacer la ruta necesitas desplazarte y para desplazarte necesitas un vehículo. Llevar vehículo requiere buscar aparcamiento y ¿Quién encuentra aparcamiento, en el Paral•lel de Barcelona, un Sábado por la tarde?
Todo este rollo introductorio me sirve para excusar el retraso y mi ausencia durante la actuación de los teloneros Northland. El recinto escogido para la descarga fue la sala Apolo 2, situada en la transitada zona mencionada anteriormente.
Pau, frontman de NorthlandEsta vez compartí el trabajo con Dani, otro colaborador de Metalcry que habitualmente cubre la zona de Euskadi, que se encargó de realizar las magníficas fotos que ilustran este relato. Como él si llegó a tiempo y pudo captar instantáneas de los barceloneses Northland, creo que es justo hacerles mención aunque no me sienta cualificado para verificar su labor encima de un escenario.
Yolanda y Alex durante el showGracias a que nos proporcionaron el set-list podemos facilitaros una lista, a modo de testigo oficial, de los temas que tocaron aquella noche: Empezando por “Prelude to revenge”, “Revenge”, Warriors of ice”, “The awakening”, “Inmortal forest song”, “Freezing sadness”, “Viking force”, “Northland”, “Ancient tales”, hasta la última “Where the heroes die”.
Dani, marcando el ritmoCon estos títulos y el nombre de la banda os podéis hacer una idea del tipo de música con el que calentaron al personal. Se trata de una banda que practica un death metal melódico, acompañado de violín, con voces muy agresivas y desgarradas. Para los amantes de los sub-géneros que derivan del metal, estaríamos encasillando a Northland dentro del estilo llamado pagan-metal o viking-metal.
Pau II, al violínYa para finalizar, deciros que tocaron los cinco temas que componen su ep “Freezing sadness” (2007) y que me ha sorprendido la proyección que esta joven banda tiene en el extranjero, con shows programados en U.K. y en Salzburg. Si consiguen despuntar de entre la gran oleada de bandas “vikingas” que actualmente saturan el sector, pueden tener un prometedor futuro por delante.
El jovencísimo PolPasados unos cuantos minutos de las nueve de la noche, salían a escena los chicos de Centinela. Abrieron el concierto tal como lo hicieron en su último disco “Claustrofobia”, con el tema “Escribiré”. Tras una buena respuesta de las cien personas, poco más o menos, que allí nos encontrábamos llegó “Pánico” que da nombre a su tercer disco del que, a continuación, sacaron “El desterrado”.
Después de este doble pack de canciones, tocaba el turno de otro pack, esta vez del disco “La nueva ira”. Se trataba del primer corte “Rencor” y del séptimo “Mi ley, mi voluntad” con los que consiguieron satisfacer al público.
Menudos agudos de CanoEl gran vocalista (en todos los sentidos) Cano, demostró una gran simpatía y no dejó de agradecer nuestra presencia durante toda la velada, conectando enseguida con los asistentes a la pequeña de las Apolo. Su voz sonaba afiladísima en todo momento, las guitarras se compenetraban a la perfección, sin olvidar la base rítmica de Miguel Moreno (batería) y Javier Simarro (bajo) que aportaba una gran contundencia a todo el conjunto.
“Sin control” volvía a representar su tercer trabajo discográfico, continuando con “Cerca de mi”. En esta pausa, aprovechando la temática de la canción que venía a continuación “Vuelvo a crear”, el frontman habló del fichaje frustrado de la banda por una discográfica y nos incitó a la descarga de canciones on-line (me sorprende que un músico adopte esa postura, pero sus razones tendrá).
Fernando Moya estuvo genialComo única representación del primer CD, nos sorprendieron con una acertada fusión de tres temas pertenecientes a ese álbum “Sangre eterna”, se trataba de “Rey del tiempo” más “Ojos de fuego” más “Obsesión”.
Hay que decir que el sonido fue bastante ensordecedor durante toda la actuación, acentuándose, sobretodo, al doblarse las guitarras en algún solo, haciendo que me arrepintiera de olvidar los tapones para proteger mis oídos.
Con el tema “Como un huracán” llegó el momento para la reflexión de Cano, fue la primera vez que lo vimos ponerse serio al explicar la mala experiencia del accidente de tráfico sufrido por la banda. Quizás por eso continuaron con “Nueva vida” ya que volvieron a nacer después de aquel susto.
Juan Parreño, encantadísimoLa gente estaba encantada, no paraban de gritar el nombre de la banda (las primeras filas parecían disfrutar al hacer “headbanging”), eso la banda lo notaba y lo agradecía interpretando con gran entrega cada canción. En ese momento, Cano presentó a los nuevos guitarristas: Juan Parreño y Fernando Moya, para hacer la primera despedida con “Tu paraíso”.
De vuelta al escenario, el vocalista bromeó con su peso al estar apunto de caer encima del público y presentó “Tiempo de conquistar”. Una vez finalizada se volvieron a esconder, provocando el enfado de los metaleros que pedían más. Así que los de Albacete interpretaron “Hora de marchar”, que no fue la última, como puede evidenciar su título, sino “La herida”.
Javier a los corosDurante los calurosos aplausos de despedida me enorgullecía de haber presenciado aquel gran espectáculo que, en mi opinión, solo quedó empañado por el excesivo volumen de los altavoces. Después de hora y media de heavy metal puro y duro, solo me quedaba pagar el parking (al que tuve que recurrir finalmente) y dar la enhorabuena a esta banda luchadora, como pocas, por demostrarnos sus buenas tablas en directo.
Así que:
¡Gracias Centinela!Texto: Ivan Allué
Fotos: Dani Diez.