CÓMO APRENDER A CANTAR HEAVY METAL – CAPÍTULO II
Ya está aquí, el esperado segundo capítulo de nuestra serie de artículos desarrollados por Esther Justel, cantante y profesora de técnica vocal en Vox Technologies, para Metalcry.com, sobre la voz y las técnicas vocales dentro del maravilloso mundo del heavy metal… ¡No os lo perdáis!
Una voz para controlarlas a todas
Una de las cosas más importantes que hay que hacer a la hora de cantar Heavy Metal es aprender a controlar tu voz. En muchas ocasiones seguramente te encontrarás con que estás cantando una melodía en unas notas graves y de repente tienes que subir una octava de golpe. También está el caso contrario, volver otra vez a las notas graves después de cantar notas súper agudas. Cualquiera de estos dos casos requiere tener muchísimo control de tu aparato fonador…
Un ejemplo muy claro de esto lo podemos ver en Manowar, por ejemplo con este temazo, Hail and Kill:
¿Qué quiere decir controlar tu voz?
La explicación corta sería, conseguir que tu voz haga siempre lo que esperas que haga. Dicho así, hasta parece fácil, ¿verdad? Pero como muchas otras cosas en la vida, de fácil no tiene nada.
Como ya te expliqué en el artículo anterior, para cantar cada nota tenemos que conseguir hacer un juego muscular, combinar dos músculos diferentes de una determinada manera.
¿Has visto alguna vez un ejercicio de gimnasia cerebral donde a tu mano derecha le hacen hacer algo diferente a lo que hace tu mano izquierda? Si esto es ya muy difícil incluso pudiendo ver los músculos, imagínate cómo es de difícil cuando no los puedes ver.
Las tres cosas que juegan a tu favor a la hora de controlar tu voz.
Hay tres parámetros que puedes ajustar a voluntad y que cuando aprendes a variarlos de manera simultánea te dan muchísimo control sobre tu voz.
#1: Aducción de tus cuerdas vocales
Aducción de las cuerdas vocales significa mantener tus cuerdas vocales juntas todo el rato, mientras que abducción sería justo lo contrario.
Un exceso de aducción ahogará el sonido, mientras que muy poca nos dará un sonido airoso.
Si crees que no tienes manera de controlar esto, te traigo palabras de esperanza. Puedes hacer la prueba tu mismo con estos ejercicios:
Ejercicio 1: Abducción de tus cuerdas vocales
Si tu caso es que crees que no puedes hacer un sonido airoso, te reto a que lo intentes.
Quiero que digas «SH«, como cuando mandas callar a alguien. Es todo aire, no hay aducción.
Ahora vamos a introducirle un poco más de sonido.
Quiero que digas «BZZZZ«, imitando el vuelo de un abejorro.
¿Qué tal?
Si tu caso es este, al practicar estos ejercicios estás reforzando la emisión de sonido con las cuerdas vocales un poco más separadas.
Ejercicio 2: Aducción de tus cuerdas vocales
Si crees que no puedes emitir un sonido sin que suene airoso, estos ejercicios te ayudarán a ver que no es así:
Quiero que saques la lengua y hagas el sonido universal de asco (AGH).
Ahora quiero que lo repitas 3 veces en staccato (cortando el sonido cada vez).
Si aún así no te sale, puede ser que no estés exagerando el sonido lo suficiente o bien que tengas un problema físico por el que tus cuerdas vocales no se juntan. Haz clic aquí para saber más sobre los pólipos, o aquí para saber más sobre los nódulos.
#2: La presión del aire
La presión de aire que ejerces sobre las cuerdas vocales es algo que está bajo tu control y que se traduce directamente en el volumen al que vas a cantar.
Muchos cantantes se quejan de que no son capaces de reducir la presión de aire o cantar más bajito, sobretodo cuando se trata de cantar notas agudas, ya que si reducen el volumen, de repente pierden aducción en sus cuerdas vocales y se les rompe la voz.
Sin embargo, como siempre, se trata de encontrar un equilibrio.
En la medida en que tú puedes soplar más fuerte o más flojo, ya estás pudiendo controlar la presión de aire.
Haz la prueba, sopla flojito y añade sonido a ese soplido (sirve, por ejemplo, un zumbido).
Ves probando con diferentes intensidades de volumen, verás como sí es algo que está bajo tu control.
Aunque al principio notes como te sale un sonido más airoso si bajas el volumen, trabajando paralelamente en la aducción de tus cuerdas vocales, verás como poco a poco se va solucionando.
#3: Las vocales
Parece muy obvio que esté bajo tu control hacer una vocal u otra, pero no lo es tanto.
Para empezar, en español hay 5 vocales, mientras que en otros idiomas hay más. Si cantas en otro idioma y no conoces una de sus vocales, ¿cómo vas a poder reproducirla?
Lo que seguramente acabarás haciendo es la aproximación a una vocal que tú conozcas porque existe en tu idioma.
Para un cantante es bueno saber que existen más vocales que las que conoce, no sólo para cantar en otros idiomas, sino también porque son muy necesarias en según qué momentos.
Conocer el alfabeto fonético internacional (IPA), te puede llegar a facilitar mucho las cosas.
Si una vocal te está dando problemas puedes cambiarla por otra cercana que sea más fácil y que suene casi igual.
En momentos determinados de una canción, esto puede resultar imprescindible, eso sí, seguramente necesitarás la guía de un buen profesor de canto para poder aprovechar estos beneficios al máximo. Recuerdo cuando me instruyeron al respecto. Al principio no notaba apenas diferencia entre una vocal y otra cercana, sobretodo en mi propia voz. Me frustraba un montón, porque todos mis compañeros estaban escuchando cómo yo estaba cambiando la vocal y para mi era algo apenas imperceptible. Eso sí, una vez di con la vocal correcta noté inmediatamente más facilidad al cantar la nota.
Y es que un control de las vocales nos ayuda a cantar notas agudas, ya que podemos modificar la vocal para que nos facilite la tarea. Lo suyo para llegar a las notas agudas es utilizar vocales cerradas. Una vez en la nota que queremos, podemos abrir las vocales o mantenerlas cerradas, depende del estilo. En heavy metal se suelen abrir las vocales para conseguir más potencia.
Una vez tienes controlados estos tres factores, ¿qué puedes hacer con ellos?
Voy a empezar con las vocales. Te decía que controlar la apertura de la vocal te puede ayudar mucho en un punto concreto de la canción.
Fíjate en el minuto 4.49 del vídeo de Manowar. Es un grito muy agudo y potente
Empieza con una U, la convierte en una A con una pincelada de E y acaba con una U.
Hay que fijarse mucho para notar estos cambios en las vocales, sobretodo en el primero porque es muy sutil y rápido, pero lo que consigue con este juego de vocales es llegar a la nota con la ayuda de la vocal cerrada. Una vez en la nota, abre un poco la vocal para ganar en potencia y para terminar vuelve a cerrarla para recuperar el control.
La aducción y el control de la presión de aire te dan la posibilidad de cantar utilizando dinámicas, es decir, cambiar «el rollo» de la canción en cada parte.
Por ejemplo, si quieres hacer una parte más dulce, puedes reducir un poco la aducción y la presión de aire, permitiendo que suene un poquito más airoso en un punto concreto y volviendo a hacerlo más duro en la siguiente frase (ojo, tiene que ser en un momento de la canción donde los instrumentos también bajen el volumen, sino no se te oirá).
Esto no es muy frecuente en Heavy Metal, pero sí que nos lo podemos llegar a encontrar, por ejemplo, en las baladas, ¡que también las hay!
Con esto le das intensidad al momento posterior de la canción, si haces que aumente de nuevo el volumen y la fuerza de la voz, haciendo así que llegue a un punto álgido.
Mira por ejemplo este tema de Beethoven R:
Desde el minuto 3.13 hace un cambio de intensidad en la canción, y luego la subida es muchísimo más intensa.
Pero lo más importante que consigues con la combinación de estos tres factores, es la capacidad de cantar afinado.
Ajustar un poquito la aducción cordal, reducir la presión del aire y mantener las vocales más cerradas, te ayuda mucho a encontrar la nota correcta.
Sin embargo, con la afinación te pueden pasar dos cosas:
- Que ya lo hagas sin controlar todos o alguno de los aspectos anteriores, pero que lo hagas de una forma que no sea sana para tu voz. Esto te puede traer problemas como los pólipos o los nódulos.
- Que no des una con las notas y tengas que aprender cómo hacerlo. Es lo más habitual.
Mucha gente piensa que como no sabe cantar afinado, ya no es capaz de aprender a cantar. A estas personas, les he de decir que están equivocados.
Piénsalo bien.
Así como eres capaz de aprender cualquier cosa que te propongas con la instrucción adecuada y horas y horas de práctica, también eres capaz de afinar. Haz clic aquí si quieres saber más sobre cómo afinar.
Si te ha gustado este artículo, no te pierdas el próximo capítulo para aprender a cantar Heavy Metal.
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Puedes leer el primer Capítulo de ‘Cómo aprender a cantar Heavy Metal’ en este enlace.
Autora:
Esther Justel, cantante y profesora de técnica vocal en Vox Technologies. Misión: Llenar el mundo de cantantes de heavy metal sin sacrificar a demasiadas víctimas inocentes.



























