Crónica THE WHITE BUFFALO – La Riviera, Madrid – 05/05/2022
Han transcurrido ya más de diez años desde que Jake Smith, más conocido por todos nosotros como The White Buffalo pisase por primera vez Madrid y Barcelona como telonero de Donavon Frankenreiter. Desde entonces, el de Oregón, ha visitado varias veces nuestro país y en cada una de esas ocasiones no ha pasado para nada desapercibido. La última vez, colgó el cartel de sold out en la sala Apolo de Barcelona allá por 2018, y en esta ocasión, regresa fuerte para presentarnos su último disco On The Widow’s Walk.
Para ser jueves, un buen puñado de personas se arremolinaban en la puerta de La Riviera antes del concierto para tratar de conseguir una posición que les permitiese ver de cerca al artista estadounidense. En los alrededores de la sala se respiraba un gran ambiente antes de la apertura de puertas, quizás porque para muchos, este es uno de los primeros conciertos pospandemia.
Una vez permitido el acceso a los asistentes, el recinto comenzó a llenarse poco a poco, a la espera de lo que se avecinaba minutos después. La tarde-noche del jueves la abría L.A. Edwards que, con su estilo rockero aderezado con ciertos toques de folk, iba logrando que el público fuese entrando en materia. Algunos se aventuraban a tararear temas extraídos de sus álbumes True Blue y Blessings From Home, y La Riviera empezaba a calentar motores para el plato fuerte de la noche. El directo sorprendió para bien a todos los allí presentes, dejando un buen sabor de boca en la sala madrileña tras una actuación que estuvo a la altura de lo esperado para telonear a The White Buffalo.

Una vez finalizado el show de L.A. Edwards se notaba que la sala se había llenado considerablemente. Las ganas de los asistentes iban en aumento. A eso de las 21:30h el power trio americano se subía al escenario para abrir el concierto con el primer corte de su último disco: el tema Problem Solution. A más de uno se le ponían los pelos de punta al escuchar su profunda voz y esa tranquilidad que el artista transmite siempre en el escenario.

La gente se venía arriba a medida que se iban sucediendo los temas: The Drifter, Cursive o Sycamore, fueron algunos de los que no faltaron en la primera mitad del concierto. El cantante norteamericano siempre es capaz de desprender una fuerza increíble en cada uno de sus shows y esta vez no podía ser menos. Un Jake sonriente se dirigía continuamente a su público animándolo a participar y a disfrutar de la noche. Con el inicio de Come Join the Murder toda La Riviera se volcó en el show: era el momento de los fans de Sons of Anarchy; serie con la cual The White Buffalo logró su pico de popularidad y que con Come Join the Murder, a pesar de no ser el único corte de Jake que encontramos en SOA, siempre logra llegar de una manera especial a los corazoncitos de los seguidores por motivos que solo ellos conocen.

A partir de ahí, la sala entera no dejó de cantar y saltar con cada canción que iba sonando. The Whistler o The Pilot estaban siendo reservadas para ir poniendo fin a una noche que fue una auténtica fiesta. Los asistentes tenían ganas de más y así se lo hicieron saber al artista que, cómo no, accedió a un bis final en el que interpretó algún sencillo adicional para calmar los ruegos de sus seguidores. En definitiva, La Riviera vivió una noche repleta de energía, buen rollo y una gran calidad sonora, que dejó con ganas de repetir a todos los allí reunidos. Ojalá poder disfrutar de un artista del calibre de The White Buffalo de vuelta muy pronto en nuestro país.
Autora: Oiane Diaz

























