ELTON JOHN – PALACIO DE LOS DEPORTES, MADRID – 02/10/2010
Os preguntaréis que hace una crónica de un concierto de Elton John en una página como Metalcry, dedicada al metal y al rock. Podría justificarla resaltando la aportación indiscutible de Elton al piano-rock y el enorme bagaje que tiene en este estilo; podría justificarlo también con su vena más bluesera o con el ecléptico resultado de sus colaboraciones con Ray Cooper. Pero me parece más que suficiente decir que está aquí porque he querido que así fuera, porque más allá de estilos (y Elton John abarca muchos) y de gustos, lo que a mi me gusta escuchar y sobre lo que me gusta leer y escribir es sobre buena música. Y de eso aquí hay mucho.
Pocos artistas hay en activo que puedan reclamar una influencia tan amplia en tantos campos diferentes como Elton John. Su trabajo, que abarca ya cuatro décadas, ha sido una inspiración y una influencia notable para compositores e intérpretes dentro del blues, el jazz, el pop, el rock y prácticamente cualquier fusión entre ambos. Sin duda al pensar en Elton John nos vienen a la mente algunos de sus hits más destacados en ventas, casi todos ellos encuadrables en el pop, sin embargo otros temas como “Funeral For A Friend”, “Sixty Years On” “Better Of Dead” o “Rocket Man”, todos ellos a caballo entre el jazz, el blues y el piano-rock, tienen la misma, o incluso me atrevería a decir que más importancia, que otros cortes como la popular “Your Song”, la emotiva “The One” o “Sorry Seems To Be The Hardest Word”.
Para los que ya conocen su legado esta introducción está de más, para el resto espero que se convierta, junto a las siguientes líneas, en una poderosa recomendación para todos.
Y bien, vayamos directos al motivo de este artículo: la visita de Elton John a Madrid el pasado sábado, acompañado del magnífico percusionista Ray Cooper, para ofrecernos un concierto a la altura de su legado en el Palacio De Los Deportes.
Cuando Elton hace su entrada en el escenario, vestido con chaqué negro y camisa roja, envuelto en aplausos, y casi sin saludar se sienta en su piano para dar comienzo al espectáculo, uno puede sentir que está verdaderamente delante de un personaje muy peculiar, de uno de esos artistas que no necesitan hablar constantemente con su público, que no necesitan una interacción constante y casi intrusiva para ganarse el escenario, sino que su mera presencia se adueña del recinto desde la primera nota. Tal y cómo todos esperaba la actuación dio comienzo con “The One” y durante alrededor de una hora y media disfrutaríamos de Elton John en solitario.
La sucesión de los temas “Sixty Years On” (personalmente esta es una de las composiciones que más me gustan de Elton y la interpretación supo hacerle justicia), “The Greates Discovery” y la siempre interesante “Border Song” parecían indicar que el repertorio de esta noche se parecería bastante al que pudimos disfrutar en el directo editado en 2009, recogido también durante su gira con Ray Cooper. Y lo cierto es que, a título personal, este pensamiento era algo que me atraía bastante, puesto que aquel setlist repasaba ampliamente y de forma muy acertada la carrera del músico británico.
Las sospechas parecían seguir confirmándose con las interpretaciones de “Ballad Of The Boy In The Red Shoes” y “The Emperor’s New Clothes”, pero no habría que esperar mucho más para encontrarnos con algunas sorpresas, ya que tras estos dos temas Elton nos deleitaría con “I Guess That’s Why They Call It The Blues”, primer cambio del setlist y que se convertiría en uno de los temas más aplaudidos de esta primera parte del concierto. Le seguiría el clásico “Rocket Man” e inmediatamente después Elton John presentaría una nueva composición titulada “You’re Never Too Old” y que formará parte de su futuro disco de estudio “The Union”
Tras el emotivo corte con el que presentaba el disco (emotivo lírica y musicalmente, aunque debo reconocer que si debo juzgarlo por esta escucha no lo tomaría como un tema especialmente destacable) el setlist volvía a los cauces de los vistos anteriormente de la mano de la siempre gratificante “Tiny Dancer”, la pseudo-rockera “Philadelphia Freedom” (que difícil de clasificar, con muchos elementos de rock, blues, pop y soul. Este tema siempre me ha recordado un poco a Queen) y, por supuesto la imprescindible y conocidísima “Your Song”.
Su interpretación, como era de esperar, arrancó los vítores y aplausos del respetable como hasta ningún momento esa noche. Ya se había cumplido alrededor de una hora y media de concierto y llegaba el turno de entrar en materia completamente. Antes de darnos cuenta Elton había agradecido los aplausos y había comenzado la interpretación de un medley que incluiría “Funeral For A Friend” (posiblemente una de sus mejores composiciones) y “Tonight”. Fue entonces cuando hizo su entrada Ray Cooper, deleitándonos poco a poco con un repertorio impresionante en el ámbito percusionista.
La comunión de estos dos artistas, como apuntaba antes, es excelente y el resultado de su trabajo juntos es siempre gratificante y una muestra de cómo hacer música sin imponerse las barreras de un estilo. “Better Of Dead” siempre le da una gota de color extra a los conciertos de Elton John y por supuesto no podía faltar esta noche. Tampoco lo haría la grandilocuente “Levon”, convertida en uno de esos clásicos que lo son por derecho propio pero que solo recuerdan los muy fans del artista. Personalmente creo que este fue uno de los temas mejor interpretados de todo el concierto y uno de los que mejor permitió apreciar el buen trabajo conjunto de Elton y Ray. Desde ahí el concierto continuó en una tendencia crescendo que nos llevaría por temas como la conocida “Indian Sunset” o la vodevilesca “I Think I’m Going To Kill Myself”, pero antes Elton nos presentaría un segundo tema de su nuevo disco, titulado esta vea “Gone To Shiloh”. Sobre él solo puedo decir que me gustó más que “You’re Never To Old”, pero habrá que esperar el disco para poder juzgarlo con fundamento.
Un nuevo medley, compuesto esta vez por “Daniel” y “Song For Guy”, constituyendo uno de los momentos más inspirados, emotivos y mejor recibidos de la noche, con permiso de lo que vendría inmediatamente después. Y es que pocas canciones resultan tan emotivas como “Sorry Seems To Be The Hardest Word” y, por descontado, su interpretación se hizo merecedora de una ovación realmente destacable. Durante esta parte del concierto Ray Cooper demostró porqué está considerado como uno de los más grandes percusionistas y supo granjearse desde el primer momento el favor y la admiración del público.
Todos éramos conscientes de que cada vez quedaba menos para el final del concierto y la recta final parecía dar comienzo con un nuevo medley, en el que Elton interpretó su tema “Take Me To The Pilot” y una versión de “Que viva España” que arrancó alguna risa entre el público. Y cómo no podía ser de otro modo el concierto enfilaba la recta final con “Don’t Let The Sun Get Down On Me”, “Bennie And The Jets” y la habitual “Crazy Water”. La despedida de Elton del escenario del Palacio de los Deportes sucedió bajo una intensa ovación. Los aplausos y los vítores se prolongaron hasta su reaparición, que los hizo aumentar de intensidad.
Elton volvió a subir para los bises, como todos esperábamos, pero antes de sentarse de nuevo en su piano dedicó unos minutos para firmar algunos autógrafos sobre posters, fotografías, collages y demás parafernalia que el público le hizo llegar con ayuda de los empleados de seguridad. Después, esta vez si, volvió a colocarse frente a las teclas para interpretar un nuevo medley compuesto por “Circle Of Life” y “Can You Feel The Love Tonight”, de la banda sonora de El Rey León. Posiblemente fuera el final perfecto para el concierto.
No puedo dejar de comentar el buen espectáculo de luces que acompañó a la demostración musical, contribuyendo a convertir el concierto en una experiencia única. Tampoco me quedaría a gusto si no hiciera notar que eché en falta dos de mis temas preferidos: “House” y “American Triangle”. Sin embargo, con un repertorio tan extenso, es comprensible que algunos tengan que quedarse fuera. Lo importante es que fue una gran noche y me sorprendería mucho que alguien saliera decepcionado. Más bien todo lo contrario. Sin duda, uno de los grandes conciertos de la temporada.

























