“Fiesta Pagana” – Una oportunidad perdida

“Fiesta Pagana”, el biopic sobre MÄGO DE OZ llegará a la gran pantalla el próximo 06 de noviembre, pero, antes, Metalcry.com hemos tenido el placer de degustarla en un pase exclusivo para prensa en Barcelona. Lo cierto es que tenía muchas esperanzas depositadas en la película; sobre todo curiosidad por ver cómo desarrollaban la historia sus creadores, pero cuando las expectativas son tan altas ya se sabe… La verdad es que la sensación ha sido extraña y decepcionante. Debéis tener en cuenta que, para muchos, estos tíos llevan prácticamente treinta años con nosotros. Más de media vida.
MÄGO DE OZ nos enamoraron como locos a finales de los noventa, vivimos su evolución, el posterior salto a la fama, nos reímos con las salidas de tono de su batería, algunos hasta les hemos escrito un libro… con lo cual, ponerme a ver “Fiesta Pagana” ha representado un pinchazo profundo en el corazoncito. Más que nada porque Álvaro Brechner y su equipo tenían la oportunidad perfecta de llevar a la gran pantalla una pequeña muestra de cuan importantísimos han sido estos músicos para el desarrollo y la evolución del heavy metal patrio, cuyas canciones han sido cruciales para despertar el interés de muchísimos chavales por obras como “El Quijote”, “Los renglones torcidos de Dios” o “Alatriste”… Sin embargo, se han limitado a regocijarse entre rayas de coca, burlería facilona y continuas broncas entre Txus y José.

Esta bien apologizar el lema “sexo, drogas y rock and roll” en una peli sobre MÄGO DE OZ, o convertir a Goyo Esteban en un bufón sacado de la mismísima “13 Rue del Percebe”, por no hablar del bochornoso desfile de personajes estereotipados mientras Txus y Moha buscan sustituto para Juanma, pero cuando abusas del morbo y la caricatura corres el riesgo de que no se tomen en serio tu producto. Como ha sido mi caso. Vale, sabemos que es ficción. Hay situaciones reales, otras exageradas e incluso inventadas. Estamos de acuerdo. Pero opino que esa perspectiva no beneficia en absoluto a MÄGO DE OZ, porque mucha gente que desconoce la carrera del grupo se va a llevar una opinión adulterada. Nadie niega que haya habido broncas y excesos, pero centrar el argumento básicamente en la parte amarillista de su carrera, en lugar de resaltar su importante aportación para con la cultura de nuestro país y del continente latinoamericano, pienso que ha sido un error.
Y ya me vais a perdonar, equipo de producción, porque soy muy consciente del gran esfuerzo que supone sacar una filmación adelante, pero confieso que he salido muy apenado del cine, porque “Fiesta Pagana” no ha sido tratada con el cariño ni la admiración que MÄGO DE OZ merecen; más bien es carne para la picadora, como dirían LA POLLA RECORDS. Aunque usar como narrador e hilo conductor de la historia al productor “Big” Simón (Roberto Álamo) tiene su gracia, ni siquiera os habéis preocupado en evitar anacronismos e incongruencias que a los fans les van a revolver las entrañas, como sacarse de la chistera que “La leyenda de la Mancha” (1998) es un álbum doble, poner el logo del disco “Bandera negra” (2021) cubriendo la batería en un ensayo, usar las lápidas de “Fölktergeist” (2002) en un tour latinoamericano que ni siquiera se celebró en 1999, si no en la gira de “Finisterra” (2000)… ¿Y qué aborto de portada es esa de “Gaia II”, cuando el padre de Moha le felicita por el disco?
Sin ánimo de hacer spoilers, a favor de la película diré que hay tres cameos muy divertidos, y que las canciones ponen la piel de gallina desde la butaca de un cine. Aunque han sido regrabadas para la ocasión, suenan realmente fieles a las originales, interpretadas por un Adrià Mondaray (José) al que desde aquí felicitamos por su excelente trabajo vocal. También resaltar la interpretación y caracterización de Adrián Lastra (Txus), papel que defiende el duro empeño de un batería que luchó con uñas y dientes por sacar adelante a su banda, así como la de José Sospedra (Peri).

Por su parte, Guillermo Furiase (Moha), tampoco está mal… pero el resto, quizás a excepción de Jorge López (Frank), no es que se parezcan demasiado. Si buscamos parecidos razonables; Carlos Librado ‘Nene’ se parece más bien a Gene Simmons que a Carlitos, por no hablar de Luis Bondia (Kiskilla), que es clavadito al “Mimi” de A PALO SEKO. Pero bueno, eso son males menores, dentro de todo. Luego, el resto de personajes pasan con más pena que gloria, repartidos entre Jon Arias (Salva), Marc Parejo (Fernando Ponce) y Michelle Renaud (Patri).
Asimismo, destacar la parte oscura del negocio musical que saca el filme a relucir; incluidos los trapicheos de Goyo, los aires de grandeza del mánager Tibu y un CEO de Warner con una visión de la música bien diferente a la que nosotros y nosotras tenemos. También el desenlace tiene algunos toques de nostalgia que no están mal, y aquí me callo, por no “chafároslo”; pero , en líneas generales, ya os digo que servidor habría llevado la peli por otros derroteros. De todos modos, a pesar de que mi opinión os haya desalentado, sé que, como yo haría si estuviera leyendo esta crítica, vais a ir al cine para juzgar por vosotros y vosotras mismas.

























