GIGATRON + NIGHT DREAM – GARAJE BEAT CLUB, MURCIA – 22/11/2014
¡El Metal fue salvado en Murcia!
Cuando todos creíamos que habían desaparecido sin remedio, GIGATRON resurgió como en Ave Fénix hace un par de años, y el pasado fin de semana volvían a tierras murcianas (Águilas y Murcia) para combatir a los hijos del muermo y darnos hora y media de espectáculo metalero directo y sin ambages. Metalcry asistió al concierto de la capital en la sala Garaje Beat Club que presentaba buena entrada, no faltando hermanos del metal ataviados con vestimentas y ornamentos similares a las que suele lucir llevar la banda valenciana.
NIGHT DREAM
Los teloneros, NIGHT DREAM salieron a escena con algo de retraso sobre la hora prevista, que para eso estamos en España. En mi humilde opinión, les falta ensayar duro, y al cantante empatizar un poco más con el público… y, a veces, coger el tono. Los instrumentistas tocaban bastante bien, pero el sonido era un barullo; se echaba de menos más claridad. Aún, así, ambiente calentado de manera correcta para los todopoderosos del mar de cuernos…
Charly, Dave, Mazinger y Mike aparecieron tras subir la pantalla móvil de la sala en la que nos habían ofrecido vídeos al uso de Judas, Aerosmith, Accept, Def Leppard… todo muy “true”. Su concierto forma parte de la gira ATOPEOSIS 666 que les lleva por varias ciudades españolas y, conociendo sus argumentos, seguro que también por media Europa, Estados Unidos y Japón…
Tras Intro – Hail to the Gods of Metal, sonó Apocalipsis Molón…y dio comienzo la fiesta: toda la sala saltando, coreando los temas y pasando un rato de desfase como sólo se puede pasar con estos dioses del metal. Te Peto el KKs, Metalocracia, Warrior of the Barrio, Esténtor, Mazinger Metal, Mi Hacha Hizo tu Culo o Espiz Metal fueron los temas mejor acogidos por los metal freaks que casi llenaban la sala.
La banda tiró de asistentes para corear los teclados de esa canción que les copiaran posteriormente Joey Tempest y John Norum, lo que luego fue The Final Countdown en un ambiente de fiesta total, con hachas volando por el recinto, certeramente recogidas por Charly, que las lanzaba con maestría para acabar con los pijos infiltrados.
En el aspecto estrictamente musical, y dejando claro que quien asiste a un concierto de GIGATRON, no busca la excelencia ni el virtuosismo, hay que reconocer que han ganado bastante, en mi criterio, con la inclusión de Dave Demonio a las seis cuerdas. La calidad acústica fue correcta, y la banda, convertida casi en “power trío” a la vieja usanza, suena compacta y con una ejecución más que correcta. Incluso hubo “momento acústico”, con (siempre lo recalco, jeje) lo que luego fuera More than Words, tras el expolio consumado por Extreme.
En resumen, una noche de fiesta, cerveza y rock and roll, con una asistencia superior a la que este humilde redactor esperaba, siendo sincero, y que terminó con la propia banda departiendo amigablemente con los asistentes, haciéndose fotos y perpetuando la estirpe del heavy, que es lo que importa. Como reza el titular, podemos estar tranquilos: hay metal para rato.






























