GOTTHARD + ATLAS – SALA HEINEKEN, MADRID – 28-10-09
El pasado miércoles día 28, nos trasladamos a Madrid para disfrutar una vez más de un directo que nunca defrauda; los Suizos Gotthard iban a descargar en la capital su nuevo material, acompañados por los locales Atlas, sin duda alguna un cartel que no podíamos dejar de perdernos (Al igual que pensaron todos los que abarrotaron la céntrica sala).
Antes de entrar en materia, tengo que advertir que esta crónica que algunos estaréis leyendo en este momento, estaba preparada para otra web que ha decidido que no vea la luz entre sus filas por motivos que no vienen al caso. La cuestión es que yo llegué a la sala acreditado para un medio y según me han dado a entender, me colé en dicha sala. Con esto quiero aclarar que publico esta crónica porque me da la real gana, porque amo esta música y no pretendo sacar tajada de ella, e intento realizar una labor que parece ser que a muchos se le olvida, así pues todo lo que leáis aquí es cosa mía… lo que no quiero que se malinterprete, es que pueda haberme colado en ningún sitio, puesto que si hubiera sido así, en ningún caso habría trascendido de mis más allegados.
Bueno, sea cualquiera de las formas y de lo que publiquen en resto de webs, revistas y ultraperiodistas del metal, aquí os dejo un pequeño reportaje de lo que aconteció dicho día.
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A eso de las siete de la tarde pasamos por la taquilla y accedimos al recinto para coger un buen sitio donde intentaría frustradamente ver el concierto de manera adecuada, como era de esperar, en la sala nos aburrieron soberanamente pinchando Metallica hasta que unos minutos antes de las ocho, salieron los madrileños Atlas con la introducción de su directo protagonizada por una contundente batería, animada por Ignacio para apoyar con palmas.
Nada más salir y de terminar por empalmar la intro con el primer tema del concierto, Ignacio nos saluda y nos podemos dar cuenta de que la voz va a estar excesivamente alta si lo comparamos con el nivel sonoro del resto de instrumentos, aunque no nos vino importando mucho cuando comenzaron a sonar los primeros acordes de “Nosotros somos la revolución”; y tanto que lo fueron de hecho la sala ya comenzaba a caldear motores con los chicos de Madrid de la mejor de las maneras, puesto que el tema es directo a la par que eficaz en su cometido y su estribillo lo hace tremendamente pegadizo y animado.
Genial forma de abrir el concierto la de estos chicos que subieron a por todas desde el primer momento, y continuaron con “Generación sin Miedo a Vivir” entre un volumen vocal que seguía siendo excesivo. En este momento me trasladé al foso para poder ofreceros estas fotos de la crónica, pidiendo permiso previamente al miembro de seguridad al que desde aquí quiero mandar un saludo. Y pudimos ver mucho mejor la gran técnica de la que Manolo Arias sigue gozando tras tantos años de andaduras.
“Condenado loco” sería otro tema muy activo dedicado a ese público y derrochando satisfacción a raudales, se les veía muy contentos de estar ahí con un Ignacio que no paraba de botar por doquier para animar al respetable, y una banda que se contempla como altamente arraigada. Momento que aprovecharían para hablar de su próximo disco de estudio que verá la luz a no mucho tardar.
El espectáculo debía continuar y en “No Necesito a Nadie” por fin repararon en el tremendo volumen vocal al que nos estaban sometiendo, es un tema algo más tranquilo que los anteriores y por otro lado mucho más frágil en el sentido en que nos trasmite la lírica. Ni que decir hace falta que estoy hablando de manera un tanto figurada dado que nadie puede negar la “picaresca” de la canción.
En “Demasiado Bueno para Durar” nos presentarían a Manolo Arias. Es un tema con varias partes en el que incluso se llega a producir un pequeño inciso, goza de una tremenda sensibilidad inicial que se agiliza con ritmos mas marcados hacia el final de la composición. Vimos un espectacular solo de guitarra y algunos juegos con los asistentes mientras la batería y el bajo mantenía la canción.
Con mucha mas caña aparecería el penúltimo tema en tablas; nada mas y nada menos que“Unidos” que viene siendo otro de esos temas necesarios para un buen directo de la banda, para dar paso a “2040” que dejaría muy buen sabor de boca con ese aumento de velocidad y un agudo tremendamente sensacional que culminaría con la presentación de la formación al completo.
Sin duda alguna, una gran cabecera precedente de unos suizos, que no tardarían mucho en adueñarse de unas tablas totalmente volcadas en ellos.
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A eso de las nueve menos cinco pudimos ver como desmontaban los Atlas y comenzaban los últimos retoques de la banda extranjera, para que a las nueve y diez aproximadamente, salieran muy motivados los Gotthard con una intro muy pesada y terriblemente cargante, que pasó muy desapercibida por aquellos que solamente querían ver aparecer en escena a los chicos de Lee.
El show comenzó con el “Unspoken Words” para presentar ese Need to Believe que acaban de estrenar recientemente, un tema bastante sencillo que interpretan rapidísimo en el directo y que dejo a la sala muy pendientes de lo mucho que podía acontecer, por otro lado tenemos que decir que inexplicablemente la voz se escuchaba bajísima, muy por el contrario de lo que había pasado con el grupo anterior, y que las guitarras no terminaban por sonar con total claridad tal y como esperábamos.
Muy seguido “Gone Too Far” nos reiteraba la idea del buen momento que atraviesa la formación, pudiendo ver a un sereno Steve Lee, acompañado por unos músicos de excepción con ganas de hacerlo realmente bien, en un tema que brillo por su intenso duelo de guitarras.
A continuación el señor Lee saludó a los presentes con alguna que otra frase en castellano, lo cual siempre es de admirar, no tienen a gustar esa clase de bandas que suben al escenario como si te estuvieran haciendo un favor, hacen su directo y se piran, y esta es una de esas formaciones que tienden a acercarse a su público con una gran simpatía, tal y como viene ocurriendo en sus directos…
Era turno ahora para “Top of the World” en el que propusieron un discurso con el respetable a lo largo de la canción, que fue tremendamente apoyada, me gustó porque no fue el típico fragmento que se escoge, se para el tema y se reitera una y otra vez de manera cansina e incluso a veces hasta agobiante, sino que tuvo todo el tema para desarrollarse.
La banda nos presentó su último trabajo de manera bastante aduladora y como era de esperar, sería el tema homónimo al disco el escogido para tal tarea; “Need To Believe”, es un tema bastante profundo del que las guitarras dan buena cuenta bajando y subiendo el volumen a antojo, la única pega son unos coros que no terminan de cuajar en mi humilde opinión.
Acto seguido, el líder de la banda cogió la harmónica para introducirnos el siguiente tema con un poquito de blues y así es como apareció “Sister Moon” en su doble vertiente, un tema fresco de su G. que tan buenos resultados les aporta en el directo, aunque no sea especialmente partidario de esos típicos solos que los guitarras practican para darnos a conocer que saben tocar su instrumento por detrás de la cabeza, pero bueno…
Una auténtica revolución comenzaba con los primeros compases de ese tema que reza: “na nananaaaaa nananaaaaaa nananaaaaaa”, ni más ni menos que el intenso “Hush” apareció en el escenario para animar a los presentes.
No tardaría en aparecer “Right from Wrong”, temita de este último disco que paso totalmente por uno de los de toda la vida por la gran aceptación que tuvo, es mas, la gente hasta conocía la lírica y todo. Y la cosa siguió interesante hasta un solo de guitarra muy efectivo en el que únicamente vimos a Freddy en escena, hasta que la batería tomo parte del solo para que regresara la banda a interpretar “Delay from Hell” , tema muy tranquilo en el que Steve aprovechó para descamisarse y acercarse a sus fans un poco más si cabe. «Inconditional Faith» sería el siguiente corte que pasaría un tanto desapercibido en el concierto.
El siguiente punto del concierto fue un pequeño acústico medio improvisado entre Leo y Steve, en el que vimos a los dos músicos solos en escena, únicamente acompañados por la guitarra y un par de taburetes desde los que en un perfecto castellano, mr Lee nos preguntó por los temas que nos apetecía escuchar y fueron saliendo unos cuantos de los que destacaré el“Angel”, o una pequeña coña por parte del vocalista, aprovechando los primeros acordes de“Heaven” para cantarse ese tema de los Beatles que dice; “Yesterday…”, aunque finalmente quedara ahí la cosa.
La caña volvería a escena con “Shangri La” y la gente de nuevo se volvió a reenganchar al concierto disfrutando como lo habíamos estado haciendo todo el rato. El final del tema fue aprovechado por Steve para jugar un rato con nosotros dejando entrever que si la formación ha mejorado más si cabe su sonido, la voz del vocalista anda mejor que nunca.
“Oskar” volvería a levantar a la sala, para disfrutar de un tremendo solo apoyado en los ritmos del bajo y tras esto “I don´t Mind” toma fuerza progresivamente en el escenario con su duelo de guitarras que da un pequeño respiro al vocalista de la formación.
Sin duda alguna lo estábamos pasando realmente bien y tras haber escuchado el tema anterior, necesitábamos más caña y esta vez nos la vendría a dar “Now” aunque pasara algo desapercibida ya que sirvió de nexo entre la anterior y uno de los mayores himnos que posee la formación. Efectivamente me estoy refiriendo al “Lift U Up” sin cuyo contenido no nos podemos imaginar un concierto de la formación suiza, esos juegos rítmicos que trasmiten alegría literalmente y un buen rollo generalizado que se hace francamente de agradecer. Tremendo el juego de luces del que gozó la canción y el cese de la misma para la presentación de los chicos de suiza.
En este momento podíamos habernos ido muy contentos a casa, a la espera de que hubieran podido tocar algún tema más y afortunadamente uno de los pipas nos hizo un guiño, reponiendo las púas de bajo, que nos dejaba claro que alguna cosa mas nos caería.
Efectivamente Leo salió con una preciosa guitarra de doble mástil para interpretar el calmado inicio de “I Know You Know” que rápidamente se rompe hacia ritmos mucho más vivos y cálidos y el fin del espectáculo lo pondría “Anytime Anywhere”, tema sin el que me hubiera ido a gusto del recinto, pudimos ver como el espectacular teclado tomo gran parte en el mérito de la canción y sin más no tuvimos otra que disfrutar merecidamente de uno de los mejores temas del concierto.
Como conclusión, dos bandas con grandes directos cada uno a su manera que hay que tener muy en cuenta a la hora de hablar de hacer buen rock.



























