INCANTATION + HATE + DIVINE EVE + NOCTEM + NERVE – SALA RITMO Y COMPÁS, MADRID – 24/01/10
Cartel de mastodónticas proporciones el que una vez más Violence In The Veins y Scary Noise trajeron a Madrid. Como si de una reunión de Naciones Unidas se tratase, italianos, españoles, polacos y norteamericanos debatieron sobre el estado del Death Metal en sus muy diferentes rostros. No faltaron interesados en la discusión; gran entrada pese a ser víspera de laborable en la sala Ritmo & Compás y ambiente de gran familia reunida alrededor de la mesa. La unificación de criterios resultó evidente tras la última nota que allí sonó: el Death Metal, a nivel de bandas, goza de inmejorable salud. No importa si aquellos que las componen son cuasi adolescentes o tienen un pie en la prejubilación, si hablan este o aquel idioma o si se maquillan antes de subir a escena o no se afeitan hasta una semana después de bajar, su derogación como estilo activo se encuentra muy lejana.
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Los genoveses Nerve tomaron la palabra por algo más de media hora para presentar los cortes del disco que han editado el pasado día 15. “Hate parade” es un trabajo continuista en el Death de nuevo cuño de su predecesor “Getting nervous”, y por lo mostrado en directo no van a echar de menos a Riky, guitarra que ha abandonó la formación dejándola en cuarteto.
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Ataviados todos ellos con camisas rojas y pantalones negros (¿una sátira a The White Stripes?), consiguieron atraer la atención del ya cuantioso gentío presente en la sala. No faltaron “The threat” y “My inferno”, temas que han servido desde hace semanas como presentación de la segunda opus del grupo. Imagen cuidada, buen sonido y canciones decentes (aunque altamente influenciadas por Pantera en la mayoría de ocasiones) resumen la presencia de Nerve como un no desacertado calentamiento para lo que mucho que tenía que deparar la noche.
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Noctem eran los representantes nacionales en la convocatoria (valencianos ellos para más señas, no portugueses como he visto en algún cartel de su participación europea en este festival ambulante) y volvieron a demostrar que el Metal patrio, no importa el género del que tratemos, está cuanto menos al mismo nivel, sino superior, que el de cualquier otro país. Actuaciones como la que nos ofrecieron deben seguir demoliendo prejuicios y vergüenzas heredadas de tiempos inmemoriales.
Muchas eran mis ganas de tenerles frente a frente por la fama que les precede y sólo puedo decir que mis comentarios ayudarán a engordarla. Muy buena puesta en escena: de cuero y corpsepaint el trío de cuerdas, con máscara sacada del ropero de Hannibal Lecter cubriendo su boca el batería Darko, y Beleth, oculto tras una capucha negra que completaba un guardapolvo púrpura, dominando el centro del escenario micrófono en mano. Muy buen sonido (el técnico les instó en la prueba de sonido en repetidas ocasiones a no cortarse a la hora de dar potencia a sus instrumentos) y completo set, con un acertado repaso a “Divinity”.
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Los tres primeros temas (“Atlas death”, “In the path of Heleim” y “Realms in decay”) siguieron el orden por el que se disponen en el disco y resultaron suficientes para que todos los ojos y oídos se clavasen en los músicos y sus instrumentos, quedando unánimemente prendados del Blackened Death que practican. Los torbellinos de pelo en el escenario fueron seguidos por los presentes en los primeros conatos de partimientos cervicales, mientras la fantasmagórica presencia de Beleth aportaba la teatralidad necesaria a los textos aumentando la credibilidad musical de los levantinos. De ahí al final, que vendría con “Under seas of silence” y “Religious plagues” (igual que como concluye “Divinity” pero alternado el orden de ambas), cada pieza fue de manera individual una poderosa ración de entrega que tenía su feedback en sinceros aplausos.
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Esta gira europea junto a nombres tan consagrados como los que completaban el cartel debe ser un paso más en la carrera internacional de Noctem, una banda que tiene muchas posibilidades de conseguir grandes cotas de popularidad y reconocimiento fuera de nuestras fronteras.
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Divine Eve pueden sonar a muy diferentes estilos: desde Crustcore a Doom, pasado siempre por el tamiz del Death. Rudos y sobrios en escena, con fuerte acento a Motörhead en sus composiciones, los tejanos tienen en el prominente sonido bajo del patilludo Scott Cooksey (gestualmente similar a Robert Trujillo) y los riffs profundos de las guitarras de Michael Sleavin y Xan Hammack su mejor arma en directo. Estos últimos alternan también la tarea vocal, gozando durante la actuación de mejor sonido el micrófono de Xan que el de su compañero.
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Sin discos como tal (se puede encontrar en el mercado el recopilatorio de demos y splits “Upon these ashes scorn the world”), el set se compuso de temas que ya tienen recorrido como “The last of the sunset faded”, “A somber blossoming” o “Essence of dawn (return to the midnight)”. De su último EP interpretaron “Vindication”, dejando para el tramo final “Innocence lost” (con un interpretación más extensa que su correspondiente en estudio) y “Harlequin of perpetual destiny”, que sonó realmente bruta y con la se fundieron versiones de “Velvet of the godless” de Crimson Relic (primera banda de Xan) y “Witching metal” de Sodom.
Correcto en el ecuador del minifestival, pero no superando lo visto anteriormente, Divine Eve estuvieron tal vez algo fríos pese a que saludaran y agradecieran en perfecto castellano en no pocas ocasiones y dejaran lo mejor que llevan dentro como músicos sobre el escenario.
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La larga espera para la aparición de Hate mereció la pena; se añadió un segundo bombo y se cambiaron los parches de ambos para sustituir los Yamaha propios del kit por unos decorados con la letra omega en el fondo y una almohada en su interior para evitar los armónicos y dotar al instrumento de un sonido más seco. Poco importaba la tardanza cuando han pasado varios años desde la última vez que pisaran suelo de la capital.
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Adam The First Sinner es un frontman descomunal, capaz de echar fuego por los ojos y rayos por el culo al estilo del imaginario William Wallace pese a ver su movilidad escénica limitada por tocar también la guitarra. Su forma de cantar rinde tributo al nombre de su banda: odio, surgido del estómago y escupido con furia descontrolada. A su flanco izquierdo el bajista Mortifer, y al diestro Destroyer, fantástico este en las partes solistas.
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La comunicación entre banda y público fue alta y clara. Si Adam gritaba “show your horns, fucking pussies” la sala entera sabía como actuar. No hace mucho Karl Sanders incitó de un modo muy similar al público que abarrotó la sala Caracol para ver a Nile y obtuvo una respuesta muy diferente; en ocasiones no es el chiste lo gracioso sino como se cuenta.
“Threnody”, “Anaclasis”, “Resurrection machine” (con unas ráfagas de guitarra finalizando en un solo a cargo de Destroyer absolutamente increíble, una verdadera tapabocas para quienes sólo aprecian ruido en el Death), “Hex”… en total siete temas que supieron a poco, y que nos dejan deseando que pronto pongan nuevo material en el mercado (“Morphosis”, aún no siendo antiguo queda lejos en el recuerdo) y de nuevo su gira pase por Madrid o cualquier otra ciudad española. Soberbios, en todas las acepciones del término, Hate conquistaron la corona en esta jornada de Metal extremo.
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Siendo domingo la hora de inicio para Incantation quizás no fuera la más propicia, pasaban de largo las once y media de la noche, pero no se movió nadie. Componentes de esas tres carabelas del NYDM (Immolation y Suffocation serían las otras) que han hecho el viaje de Colón a la inversa para traernos el sonido de una de las mejores escuelas dentro del género, la banda (si se puede denominar así, a lo largo de su historia más de 30 músicos han formado junto a John McEntee en sus filas), ponen como excusa la edición del 7 pulgadas “Scapegoat” para haber montado este tour.
Intro instrumental e inicio con “Primordial domination”, de su último largo editado (hace ya cuatro años) y de idéntico título, ensamblado a modo de puzzle con “Anoint the chosen”. “The ibex moon”, nombre de la discográfica que McEntee a fundado en Johnstown, Pennsylvania, y que sirve de actual hogar para el grupo, se recuperó del fondo de su catálogo, mientras que “Entrantment of evil” nos sumergió en las catacumbas del primer EP que publicasen 20 años atrás.
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John estuvo en todo momento atento con el respetable y animoso en cuanto a conversación se refiere, introduciendo cada tema con un breve speech. “Scapegoat” probó que la banda tiene mucho camino por recorrer, sonando tan poderosa, sino más, que cualquier tema considerable ya clásico.
“Lead to desolation”, “Impending diabolical conquest”, más densa en contenido, y “Unto infinite twilight”, extensa pieza que demostró el nivel técnico de los neoyorkinos pasando por diferentes fases hasta llegar a un punto de agotamiento incluso para los más acérrimos, completaron la primera parte marcada por la retirada a bambalinas del grupo.
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Cuando algunos ya les incitaban a ganarse el sueldo por sólo ofrecer algo más de 50 minutos de concierto, el batería Kyle Severn, único que no se retiró a descansar y eso que hacía doblete tras haber tocado también con Divine Eve, se elevó en su kit para hacer que todo el mundo gritase demandando más ración de Death Metal old school.
El premio llegó en forma de “Rotting spiritual embodiment”, “Rotting with your Christ” y “The sacrilegious apocalypse of righteousness and agonizing dementia (the final defilement of your Lord)”, tema inversamente proporcional a su título en duración. El último corte programado fue “Dying divinity”, bien es cierto que cualquier tema que hubieran añadido al cuidado set habría encajado a la perfección.
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Sólidos, tal vez menos espectaculares en escena que Hate, pero con un currículo que gana enteros y no se encuentra manchado en ningún aspecto, Incantation estuvieron a la altura de su nombre y su leyenda. Puro Death Metal de New York, tan válido para nostálgicos como para jóvenes hambrientos de degustar un pedacito de Historia, y que siempre contará con un grupúsculo de exaltados admiradores que reconozcan su valía.
Autor: David Jiménez Rodríguez









































