Inmortalidad merecida // HAMLET, sala Apolo 2 – Barcelona – 28/02/2025

Hace un año, HAMLET nos traía su gira «Revolu, insomnio, inferno» a l’Hospitalet de Llobregat, en una Salamandra que gozó de lo lindo con unos madrileños que, insaciables, ya estaban otra vez de vuelta, con su reciente “Inmortal” (2025) bajo el brazo. Y es que el público catalán siempre les trata de auténtico lujo, como bien nos comentaba Molly sobre las tablas…

Al igual que aquella vez, no faltó ”El mejor amigo de nadie”, “Denuncia a Dios”, ”Tortura-Visión”, ”Antes y después” o “Egoísmo”, temas que difícilmente se caen de los repertorios de HAMLET. Sin embargo, como era menester, también “Inmortal” tuvo buena cabida en el setlist. De él rescataron “Acto de fe”, “Estigmatizado”, “Paz y amén” y “En mi piel”, y no cabe decir que la banda sigue a un nivel altísimo en la interpretación de los mismos. «No sé decir adiós», por su parte, nos llevó a esas atmósferas tan elocuentes del anterior trabajo, «Berlín» (2018), que en directo sigue calando muy hondo.
Molly, portentoso y comunicativo, continúa con su inagotable forma física y vocal. No paró en todo el concierto, muy bien acompañado por su mano derecha, el guitarra Luis Tárraga, junto al otro seis cuerdas; Ken, y a la base rítmica, formada por Álvaro y Paco. Una formación que ya lleva estable muchos años y sobre la que se sustenta el éxito merecidísimo del quinteto. No hay duda que, al menos para sus seguidores, HAMLET son «inmortales».

El concierto duró una hora y media, como viene siendo habitual, con un público entregado y cercano, que se codeaba con Molly en las primeras filas. Un poco más atrás, los inevitables pogos daban vida a la descarga en directo, que se acercaba a su final con “Tu medicina” y “Jodido facha”. Tras unos minutos de descanso, HAMLET regresó con esa joya de “Syberia” (2005), llamada “Imaginé”, para culminar una actuación con “Qué voy a hacer” e “Irracional”.

HAMLET nunca defraudan, o por lo menos yo así lo he vivido en cada concierto. Pasan los años, pero estos tíos siguen tomándoselo en serio como el primer día, y por eso están donde están. No hay más. Son una de las bandas nacionales más influyentes de los noventa, que mejor ha sabido reinventarse con el paso del tiempo. Además, siguen repartiendo leña y mirando a los orígenes con su nuevo disco, lo cual ya ha sido el éxtasis absoluto de los más veteranos seguidores.

En definitiva, HAMLET han ofrecido un concierto de diez, en una Apolo 2 que a priori me daba bastante miedo, porque la recordaba más pequeña, pero que han modernizado y adaptado para los conciertos de mediano aforo como este. ¡Seguro que en breve les tenemos de nuevo por estas tierras!

























