JORN + KILMARA – Totem, Villava // 15-4-2023
Con el recuerdo del concierto celebrado a finales de 2019 en la sala Totem de Villava, y que tan buen sabor de boca nos dejó, nos encontrábamos ansiosos por reencontrarnos con el dandi del hard rock, el señor Jorn Lande.

Por problemas logísticos ajenos a la redactora, nos perdimos la mayor parte de la actuación de los catalanes Kilmara. Unos desconocidos para nosotros, que no acompañaron a Jorn en la anterior cita Navarra. Si no estoy equivocada, era la primera vez que tocaban en Pamplona.

Reconocimos enseguida al guitarrista Carles Salse, que forma parte del grupo navarro Xtasy entre otros muchos proyectos, y pudimos disfrutar, y mucho, de los tres últimos temas. Power of the mind, que formará parte de su nuevo disco de estudio, Chances, y Alliance of the free. La actuación finalizó con despedida y agradecimiento de su cantante, Dani Ponce. En conclusión, nos hicieron pasar un gran rato, que es de lo que se trata.
Y por fin, llegó al escenario el reputado cantante noruego, célebre sobre todo por formar parte de la banda Masterplan, junto con dos ex miembros de Helloween, y por su participación en el proyecto de Tobias Sammet, Avantasia. Ambos proyectos han conseguido lanzar su carrera a nivel internacional.

En esta ocasión la banda que presentaba era totalmente remodelada, y se componía del teclísta Alessandro del Vecchio, un viejo conocido por muchos de nosotros, al que pudimos ver en nuestro país hace unos pocos meses con Hardline, los guitarristas Adrian SB y Tore Moren, noruegos al igual que el bajista Oyvind Stronen, y para completar el combo, el contundente batería italiano Francesco Jovino.

El recital arrancó con un aforo que no llegaba a los 300 asistentes, una sala menos llena de lo que debiera para un artista de semejante calado y talento. El público local brillaba por su ausencia, y es que, tras lo visto en los últimos conciertos celebrados en este mismo lugar, parece que los heavys pamplonicas solamente levantan el culo del sofá para asistir a conciertos de viejos dinosaurios como Accept o Udo. Ya llegarán las lamentaciones cuando las giras nos pasen de largo debido a esta falta de interés. Y es que teniendo una de las mejores salas del estado, y me atrevería a decir que de Europa también, sería una lástima que no se pudiera disfrutar tan a menudo. La nota positiva es que en esta ocasión si hubo bastante visitantes de las comunidades limítrofes.

La descarga comenzaba con dos temas de su último disco hasta la fecha, Ode To The Black Nightshade y Over The Horizon Radar, canción que da título al mismo. Continuó con un intercalado de temas propios y versiones como Ride like the wind, orginal de Cristopher Cross, pero que todos recordamos de la etapa más ochentera y comercial de la banda Saxon, a la que recuerda la versión de Jorn, más que a la original. Too Scared To Run de Uriah Heep. The mob rules de Black Sabbath, donde el cantante se lució a la perfección emulando a su admirado Ronnie James Dio. Pero el bombazo de la noche, en mi opinión, llegó con Bad Boys de Whitesnake, durante la que el público se vino arriba por completo y coreó a pleno pulmón, demostrando una vez más que es un más que digno sucesor de las voces más emblemáticas de la historia del hard rock y el heavy metal.

Mientras iba desgranando los temas de su repertorio, a las primeras filas nos dedicó monólogos, sonrisas y choques de puño a tutiplén. A los fotógrafos les obsequió con sus mejores poses, y con la mano “cornuta” en alto, que tanto nos recuerda al fallecido Dio. El único aspecto negativo que destacaría de la actuación, es que había momentos en los que parecía necesitar alguna ayuda para recordar las letras de los temas. Debería corregirlo, que ya son muchos años de trayectoria.
El repertorio lo completaban temas de sus anteriores álbumes, Life on Death Road, la potente Young Forever, Blacksong, Ride to the Guns, la fantástica Lonely Are the Brave que es una de mis favoritas, Out to Every Nation, la maravillosa Stormcrow y la épica Walking on Water perteneciente al disco conceptual Dracula: Swing of Death. El setlist era calcado al de la noche anterior en Madrid, excepto por una última sorpresa. En Villava, además de interpretar como broche final Rainbow In The Dark nos regaló justo antes de esta, otro tema del mítico álbum Holy Diver, Stand Up And Shout.

Esperemos que vuelva por aquí en breve, y poder volver a disfrutar del potente directo de uno de los cantantes más poderosos que hay en la actualidad.
Ana Benítez

























