Mi rollo es el rock, no la política

A raíz del “caso Sherpa” y el cruce de acusaciones, entre Óscar Sancho y José Luis Campuzano «Sherpa», que ha suscitado nuevamente el asunto en las redes sociales, se ha vuelto a poner un tema sumamente interesante sobre la mesa: ¿Debemos separar música y política? En cuanto a mí, deciros que apuesto rotundamente por el sí… Pero, para la materia que hoy nos ocupa, creo que la pregunta se puede matizar un ápice, resultando el incentivo que ha dado pie a estas líneas que os escribo: ¿Debemos separar músico y música? A priori, eso es una incongruencia, así que dejadme puntualizar todavía un poquito más: entendamos la palabra músico como la persona que compone o interpreta canciones, independientemente de su ideología política, gustos personales o cualquier otra actividad que pueda realizar al margen de su faceta estrictamente musical.
Si, en lo extra musical, el músico en cuestión destaca por ser un altruista de narices, un amante de los animales, o un defensor de la naturaleza… claro está que lo admiraré todavía con más fervor, ahora bien, en caso contrario, por muy despreciable que me pueda parecer una persona que mate animales por diversión, que posea pornografía infantil, o sea fascista… lo que haré es centrarme en su música y punto. ¡Así de fácil! Lo llevo haciendo toda la vida, y no creo que vaya a cambiar a estas alturas, ¿o tal vez sí? Nunca digas de este agua no beberé… En todo caso, de ser así, ya os lo contaré en otro artículo.

Siguiendo con la historia… como bien sabréis, hace relativamente poco, David Ellefson era expulsado de MEGADETH por su affair ciber-sexual con una fan que se presumía menor de edad. Al final, parece ser que la propia seguidora desmintió que fuera menor, apoyando públicamente al bajista y asegurando que la relación fue consentida. De todos modos, el mal ya estaba hecho. Al margen de si la chica era menor o no, el jefe Mustaine aplicó sentencia basándose en el adulterio que cometió un hombre casado, en este caso el bajista de su banda y empresa. El líder de MEGADETH no estaba dispuesto a que ese hecho manchara la reputación del grupo, por muy amigos que fueran ambos en el pasado, así que optó incluso por borrar las pistas que Ellefson había grabado para el próximo disco de MEGADETH. En su caso particular, el pelirrojo fue incapaz de separar al músico de la persona, por mucho que se excusara diciendo que los conflictos ya venían de lejos… Sea como fuere, el suyo es un ejemplo que me ha venido muy al caso para lo que quiero dar a entender con este artículo de opinión.
Ocurre exactamente igual con “Sherpa” y sus declaraciones en la entrevista recientemente publicada en el diario ABC, arremetiendo contra Óscar Sancho y Mariano Muniesa, así como los tweets xenófobos, homófobos, machistas… que este publica, día tras día, a través de su perfil @Sherpabaron. En mi caso, no cabe decir que repudio tajantemente este tipo de comportamiento, pero, a su vez, me apena que se genere esa caza de brujas contra un personaje que, en todo caso, lo que merece es ser ignorado (o denunciado ante la justicia), no acaparar más protagonismo en una guerra avivada mediante redes sociales que no lleva a ningún lado, o sí, lo que hace es empañar el colectivo: nuestro amado rock y heavy metal. Ciertamente, es una lástima ver a gente que admiras hablando pestes unos de otros públicamente en internet.

Aprovechando la ocasión, tras entrar en Facebook y ser testigo de cómo avanza el “caso Sherpa”, he querido experimentar en propias carnes si su música me gustaba menos tras corroborar por enésima vez que una de nuestras voces por excelencia, esa que dio “vida” a canciones como “Pico de oro”, “Resistiré”, “Con botas sucias”, “Los rockeros van al infierno”… ha salido del armario sin tapujos ni pelos en la lengua. ¿Y sabéis una cosa? ¡Esos temas me siguen alucinando! Entre otras cosas, porque cuando escucho a “Sherpa” cantado “Si he de escoger entre ellos y el rock, elegiré mi perdición”, no veo al cantante o compositor de BARÓN ROJO, me veo a mí. Cuando disfruto de “Here I go again” de WHITESNAKE no veo a David Coverdale, veo a Ivan Allué inyectándose una dosis de adrenalina acojonante… ¿Sabéis por dónde voy?
Las redes sociales, desgraciadamente, han “humanizado” en demasía a unos ídolos que antaño veíamos como a súper héroes en la pared de nuestra habitación. Y no siempre son cosas agradables de ver o leer. Antiguamente, sin internet ni redes sociales, al margen de alguna noticia morbosa que podía publicar la revista de turno, no teníamos por qué saber de ellos más allá de lo estrictamente musical. En la actualidad, sin embargo, debemos soportar guerras entre músicos, fotos del famosete de turno en la playa de Chiclana, chistes malos de Leo Jiménez, a Fortu y sus entrañables vídeos con mamá Mari…
En definitiva, amigos y amigas, lo que hoy os quería comentar, y espero que os lo haya transmitido adecuadamente, es que yo hago mías las canciones y las disfruto, independientemente de si las ha escrito un independentista, un facha, un comunista, un republicano, un cazador de osos, un apasionado de los toros… Porque en el proceso de la escucha soy capaz de evadirme, el resto me la trae floja en ese momento. Creo que ahí está la magia de la música, en que cada cual la interpreta y la hace suya a su manera. Una letra, incluso, puede tener varios significados según la persona que la escuche. Que “Sherpa” pueda votar a VOX, pues evidentemente choca con la ideología establecida por los cánones de un género como el heavy metal, que siempre ha defendido la igualdad y la libertad. Que James Hetfield mate osos o patos, pues también fastidia, evidentemente, pero no por eso voy a dejar de disfrutar “My friend of misery” o “Fight fire with fire” sonando en mi reproductor de CD. Una cosa no quita la otra, aunque también es respetable que opinéis todo lo contrario. ¡Faltaría más!


























Sois todos tan mamaculos que OS habéis terminado de cargar el Rock español intentando pillar subvenciones. El rock es rock y no tiene lado político, cabe todo, excepto lo que digan los dictadores de turno como Muniesa. La habéis cagado.
Cada uno que piense lo que quiera y actúe como crea conveniente, pero yo a éste tipo no voy a verle ni gratis, por fascista, xenófobo y alardear de ello.
Y que conste que tengo casi todos los discos en vinilo de los Barón Rojo y he ido a sus conciertos un puñado de veces, pero hasta aquí.
Me siento decepcionado y cabreado por un «señor» que en las letras de las canciones que cantaba no tienen nada que ver con lo que pensaba y piensa.
Lo dicho, ni gratis.
Me parece una gran reflexión!!! Yo soy muy fan de pantera y cuando ví la q líó Anselmo con el white power me quito hasta las ganas de volver a escucharlo pero obviamente me duró poco y preferí quedarme con los grandes recuerdos que me trae su música y la increíble calidad que tienen. En el caso de Sherpa es q parece que es un tío q cae gordo ya de x si y que busca estar en boca de la gente… eso lo hace q sea aún más fácil q sea blanco de la diana
Cancelamos a Lujuria por sus letras ultramachistas??
Cuanta hipocresia…
Aquí si no eres rojo no eres guay, ni rockero, te quedas fuera, pensamiento unico, con un par. Se les llena la boca de libertad, de democracia y miralos boicoteando conciertos, he leído el manifiesto de esta plataforma y no sé quién es más fascista de los dos.
Barón Rojo ha sido la banda más grande del heavy metal español, y dentro de Barón Rojo el sherpa ha sido el mejor.
Gracias por comentar amigos. Todas las opiniones son bienvenidas, eso sí, intentemos no faltarnos al respeto los unos a los otros. ¡Saludos!
Sherpa es muy grande. E igual de estúpidos son los comentarios de Muniesa y Oscar, que se están comportando como auténticos talibanes recogiendo firmas para que se cancele el concierto de Los Barones y Obús. ¿Este par de gilipollas sabe que hay más músicos, técnicos y promotores ahí, tienen que pagar todos, en serio? Parece mentira que denunciasen el boicot por parte de los ayuntamientos a Soziedad Alkohólika (que encima estos sí tienen letras vomitivas con delitos de odio implícitos) y sin embargo ahora vayan de inquisidores queriendo boicotear el concierto de Sherpa. Dais mucho asquito, Mayonesa y Lajauría.
Sherpa de grande tiene bien poco, es un gilipollas como la copa de un pino además de un fascista. Y a ver si antes de hablar te informas mejor, porque nadie esta recogiendo firmas ni pidiendo que se cancele el concierto, solamente se emitió un comunicado informando que la plataforma Rock Contra el Fascismo, estaba en contra de ese concierto e informando de las barbaridades que Sherpa anda poniendo por twitter, y que cada cuál actué como corresponda, yendo o no al concierto. Por cierto, ya que hablas de las letras de S.A., fueron exculpados en su día por la audicencia nacional de que sus letras fueran delito de odio, asi que creo que te columpias un poco con ese comentario….
Aprende lo que es un fascista antes de pedir a alguien que se informe mejor.