¡¡MOONSPELL… en Hospitalet como en casa!! // Salamandra – 08/11/2019
Los suizos SILVER DUST, los griegos ROTTING CHRIST y los portugueses MOONSPELL unían fuerzas para girar por España a lo largo de la semana pasada, en un tour que ha cosechado una buena asistencia de público en cifras generales. El pasado viernes, día 08 de noviembre, le tocaba el turno a Barcelona, así que nos fuimos hasta Salamandra para contároslo en primera persona.

Como de costumbre, la puesta en escena victoriana resultó el atractivo visual de SILVER DUST, que aparecían en escena con trajes de época y sombreros de copa. Pero fue el cantante, Lord Campbell, quien ejerció de maestro de ceremonias, interpretando diferentes temas ataviado con su bastón y hasta con una máscara de gas. SILVER DUST presentaban su nuevo álbum, «House 21», y gozaron de poco tiempo. Aun así, ofrecieron una buena dosis de entretenimiento a los asistentes de la Salamandra.

En cuanto a ROTTING CHRIST, para muchos, su venida resultaba incluso más atractiva que la de MOONSPELL, ya que los griegos, aunque vinieron con WATAIN hace relativamente poco, son más caros de ver que los lusos, así que la sala ofrecía ya un buen aspecto durante su descarga. Además, su último disco, «The Heretics» (2019), ha gozado de buenas críticas, así que el público aguardaba con impaciencia a la banda de los hermanos Tolis, que cuenta con dos nuevos miembros para la gira: Jon Kal a la guitarra y Kostas Heliotis al bajo.
No cabe duda de que estas bestias helenas levantan pasiones entre sus fans. Al contrario que SILVER DUST, no necesitaron de grandes florituras sobre el escenario para demostrar que saben hacer muy bien su trabajo. El inglés del cantante/guitarra, Sakis, sigue siendo de lo más particular y, siempre que tenía ocasión, se atrevía con el castellano para comunicarse con el público. A la postre, los allí presentes disfrutaron con canciones como «Fire, God And Fear», «Dub-Sag-Ta-Ke», «Apage Satana», «Dies Irae», «Societas Satanas», «King Of A Stellar War», «Grandis Spiritus Diavolos» o «Non Serviam», entre pogos y empujones, señal inequívoca de que ROTTING CHRIST convencieron.

Y en tercer lugar MOONSPELL, que regresaban otra vez a L’Hospitalet de Llobregat tras telonear a CRADLE OF FILTH en febrero de 2018. Como en aquella ocasión se nos hizo corto, valía la pena repetir con Fernando Ribeiro y los suyos, que se marcaron un bolazo a la altura. Desafortunadamente, el concierto se nos pasó de un plumazo, ¡otra vez! Su último disco, el conceptual «1755» (2017), que versa en torno al devastador terremoto que se produjo en la costa portuguesa y que originó un tsunami de terribles consecuencias para el país vecino, como era de esperar, tuvo mucho protagonismo en el repertorio. El telón de fondo, por su parte, recreaba el interior de una catedral gótica, acompañado por un par de cruces tumbadas en ambos lados del escenario, y el teclado de Pedro Paixão quedaba escondido tras un decorado de tubos, imitando un solemne órgano.

Ribeiro, a su vez, lucía su habitual look a lo undertaker, ese luchador que tantos buenos momentos nos regaló años atrás en la WWF, mientras que el escenario se le quedaba pequeño. Este hombre es un frontman de diez. Esa voz grave pone los pelos de punta, aunque en ocasiones me hizo sospechar de que llevaba voz de apoyo grabada, y cuando coge el crucifijo que dispara infrarrojos ya ni te cuento. Fue concretamente durante la interpretación del tema «Todos Os Santos», incluido en ese «1755», y que resultó uno de los mejores momentos de la velada. La introducción al concierto, en la que aparece con el candil en la penumbra, para luego interpretar «Em Nome Do Medo», tampoco se queda corta. Y es que el vocalista sabe ganarse al público como nadie.

Sin darnos tregua, llegó enseguida la que da nombre al último disco, «1755», canción en la que aprovechó el vocalista para colocarse una estrafalaria máscara steampunk y luego dar paso a «In Tremor Dei», del mismo redondo. No faltarían tampoco sus grandes clásicos: temas de la talla de «Opium», «Mephisto» o «Vampiria», con un Ribeiro cubierto en su capa de terciopelo cual ancestral vampiro. «Awake», representaba otro paso atrás en el tiempo, aunque no tan atrás como «Alma Matter», composición de 1995 que puso la sala patas arriba con sus tintes celtas. La más reciente «Todos Os Santos», por otro lado, fue rescatada en los bises, junto a «Full Moon Madness», clásico imperecedero donde los haya, y así, entre orquestaciones pregrabadas y una espectacular puesta en escena, se ponía fin a la descarga de MOONSPELL en Hospitalet. A ver cuánto tardan en regresar… ¡Se admiten apuestas!

























