Concierto festivo para disfrutar en familia // MOJINOS ESCOZIOS – Mollet del Vallès, Barcelona – 21/08/2010

Tras el aguacero caído en Cambrils (Tarragona), el cual nos impidió disfrutar de la única noche dedicada al metal del «Festival Cambrirock», nos trasladamos cien kilómetros al norte para viajar hasta Mollet del Vallés y pasar una noche divertida en compañía de LOS MOJÍNOS ESCOZÍOS. Las fiestas de la localidad barcelonesa acogían orgullosas a sus hijos pródigos por excelencia: ¿Quién no recuerda al “Puto” tras la barra del desaparecido Bar Pirata o los primeros conciertos de la banda en el Centro Cívico…? Así que “El Sevilla” y compañía jugaban en casa.

La explanada del Parc de Ca l’Estrada mostraba un aspecto encomiable. Miles de personas se concentraron a las doce y media ante el escenario, menos llamativo que de costumbre, para disfrutar de unos músicos que han sabido encontrar la fórmula del éxito a base de mezclar el humor más obsceno con el Rock and Roll más clásico. Gran parte de culpa del éxito radica en la figura del showman y líder indiscutible, “El Sevilla”. Incansable y algo afónico, no paraba de bromear a diestro y siniestro, dejando títere sin cabeza a base de chistes gamberros y pizpireta palabrería. Destacar el momento en que comparó al batería con David Carradine o Paco de Lucía, realmente dio en el clavo, y animo a que jubile de una vez por todas los gags del micro que distorsiona la voz, los eructos de la copita de agua ardiente o el de Ramón enciéndeme la luz.

De esta guisa transcurrieron las dos horas y media de concierto donde no faltaron canciones, conocidas por todos, como la versión del ”Whatever you want” de STATUS QUO rebautizada como No vale pa ná!”, ”Eco” de su primer disco, ”Las niñas de La Saye”, ”La copita”, “Mi jefe” o ”Demasiao perro pa trabajá, demasiao carvo par rocanró”, con actuación estelar de “El Puto”, quién se quitó la peluca y mostró a todos su verdadera “cabellera”. Entre monólogo y monólogo del cantante, que provocó en servidor más de un bostezo, fueron cayendo el resto de hits como ”Las burbujitas”, ”Musho gay”, la super balada ”Jerónima”, ”Al carajo”, ”No tienes güevos”, ”Que güeno que estoy”, ”Por el culo”, “Himno marcial y viril de la gente que se siente efusivamente guay” o Ya no me veo la pisha”.

La velada dejó buenas sensaciones, cumplió con creces su cometido de concierto festivo para disfrutar en familia (a pesar del vocablo subido de tono). La gente se lo pasó en grande riéndose con “El Sevilla” y cantando los estribillos, hubo quién creyó reales los eructos provocados por la copita de agua ardiente e incluso quién les enseñara las tetas para que continuaran tocando. En cuanto a los que queríamos disfrutar de algo de música, pudimos ver en LOS MOJÍNOS ESCOZÍOS un clarísimo ejemplo de como no es necesario ser un gran instrumentista para triunfar en la industria musical, todo es cuestión de encontrar la fórmula correcta.

























