RED HOT CHILI PEPPERS demuestran su vitalidad a los 60 // Estadio Lluís Companys – Barcelona – 07/06/2022

RED HOT CHILI PEPPERS eligieron España como punto de inicio de su nueva gira mundial, cosechando un sold out de 56.000 asistentes en Sevilla y rozando la capacidad máxima del Estadio Olímpico Lluís Companys de Barcelona, con 49.000 localidades vendidas.
Tras casi cuatro décadas haciendo música, cabe decir que RED HOT CHILI PEPPERS luce una muy buena forma física sobre un escenario. No olvidemos que el bajista Flea y el frontman Anthony Kiedis cumplen 60 tacos este mismo año, cifra que ya sobrepasó el batería Chad Smith hace meses. En este caso, el “jovenzuelo” es el recién regresado guitarrista John Frusciante, que cuenta con 52. A pesar de todo, para las guindillas picantes parece no pasar el tiempo. Flea, aparece en escena sin camiseta, con el pelo coloreado y haciendo piruetas, cual quinceañero, mientras que Anthony sigue luciendo torso atlético y tatuajes como cuando tenía 30, lo cual es digno de admirar.

En cuanto al escenario, de entrada lucía sobrio. Un fondo completamente negro aguardaba seis pantallas Marshall para la guitarra, tres amplis de bajo, los bártulos de Chad, que nunca ha necesitado demasiada parafernalia para demostrar su potencial baqueteando como loco, y un pie de micro. Ahora bien, una vez dio inicio la “improvisada” jam de los tres instrumentistas, pudimos ser testigos de la capacidad del equipo de audio y del cambio radical que dieron las pantallas de plasma al iluminarse. Ahora sí parecía un escenario de verdad, mientras notábamos el slap de Flea retumbando en nuestro pecho.
De ese modo, Flea, Smith y Frusciante caldearon el ambiente durante los minutos iniciales de concierto, para luego incorporárseles Kiedis a cantar “Can’t stop”, el primer hit de la noche, extraído del redondo “By the way” (2002), que iba a tener cierto protagonismo durante la velada, rescatando más tarde el tema que le da nombre, como cierre de actuación, así como “Zephyr song”, que cayó en quinto lugar. No hace falta decir que la gente enloqueció con las primeras notas de “Can’t stop”, más aún al ver aparecer en escena al vocalista y su peculiar indumentaria.

La verdad es que, aunque corto, el set-list estuvo bien elegido. Cualquier seguidor no acérrimo de RED HOT CHILI PEPPERS hubiera disfrutado del concierto solo habiendo escuchado los típicos hit singles de radio fórmula. Buen ejemplo de ello es la comercial y pegadiza “Snow (hey ho)”, que en su día incluyeron en su “Stadium arcadium” (2006), disco del que también rescataron un agradecido “Dani California”, que apareció en segunda posición en el listado de temas.
Todo el mundo sabe a estas alturas que la columna vertebral de RED HOT CHILI PEPPERS es el bajo de Flea, junto a la batería de Smith. De hecho, el bajista sólo ya llena el escenario, siendo él el verdadero maestro de ceremonias de la noche, más que el propio vocalista. Ahí está la gracia de la “escueta” puesta en escena, porque aquí prima la música en mayúsculas y este grupo es eminentemente rítmico. Si bien es cierto que tanta psicodelia a través de las pantallas puede llegar a sobrecargar, la calidad instrumental que ofrecen estos cuatro tíos sobre un escenario hizo rendirnos a sus pies a las primeras de cambio. Destacar también la labor de Frusciante a los coros y segundas voces, que en más de una ocasión salvó los muebles de Kiedis en algún despiste.

La excusa de RED HOT CHILI PEPPERS para embarcarse en una nueva gira no era otra que el disco “Unlimited love” (2022), publicado el pasado mes de abril, así que de él rescataron “These are the ways”, “The heavy wing”, con un sorprendente Frusciante a la voz, y el single “Black summer”, que para nada desentona en el repertorio clásico de los californianos. Aun así, imposible competir con himnos de la talla de “Around the world”, “Otherside”, “Californication”, “Under the bridge” o la imprescindible “Give it away”, que fueron cayendo, una tras otra, entre bromas y chascarrillos de Flea.
El público que acudió a Barcelona en esta noche de martes, gran parte venido de otras latitudes del planeta, puede estar más que satisfecho con la descarga de RED HOT CHILI PEPPERS. Frusciante se inventó el solo de “Californication”, en toda nuestra jeta, y Anthony tuvo diferentes despistes a la voz, aun así, no se puede decir que los americanos hayan ofrecido un mal recital. Corto, eso sí. Hemos echado en falta, por ejemplo, “Scar tissue”, que sí tocaron en Sevilla, aunque, para mi gusto, el repertorio de Barcelona ha estado mejor que el de la primera fecha española.
Tras “By the way”, aguardamos unos minutos a ver si salían por segunda vez a regalarnos un bis, pero nuestro gozo quedó en un pozo. Para casa que nos fuimos, sintiéndonos afortunados por haber disfrutado de RED HOT CHILI PEPPERS todavía en buenas condiciones físicas, a ese volumen y con esa espectacular puesta en escena.

























