SCORPIONS se emplean a fondo sobre el escenario // «RockLand Art Fest» – La Rioja – 19/07/2024

19 de julio de 2024, serían sobre las 23.30 horas cuando aparecían 338 años de vida sobre el escenario instalado en las pistas de atletismo de Santo Domingo de la Calzada, por cierto, un nombre de ciudad que el más mayor de la banda solo pronunció en una ocasión, quizás porque, a quienes no acostumbran a usar el idioma castellano habitualmente, les cueste de recordar, como si no tuviese bastante con las letras de las dieciséis canciones que va a interpretar acto seguido, aunque esta solo sea una de las muchas actuaciones de esta gira de SCORPIONS, sumadas a las realizadas a lo largo de más de cincuenta años rodando por el planeta.
Una intro cantada fuera de escenario llenando el mismo de luces e imágenes, daría paso a los primeros riffs de aquel mítico “Coming home”, con el que hace cuarenta años nos deleitaban SCORPIONS en la gira “World Wide Tour”, a merced de la presentación del disco “Love at first Sting”, razón por la cual, los legendarios SCORPIONS, no vuelven a casa como dice el título de su primer tema, sino que hacen todo lo contrario, volver a girar por todo el mundo con algunos de los clásicos que les han llevado a vender más de 75.000.000 de discos.

El contraste entre escenario y público era, sin duda alguna, por motivos generacionales. Últimamente, estamos acostumbrados a ver más cabezas sin pelo que las típicas melenas que se asocian a la escena metalera, obviamente porque a muchos de nosotros, a nuestra edad, ya no nos crece. En esta ocasión, me arriesgaría a decir que, entre los 11.000 asistentes a la velada, los que ya nos encontramos en los últimos bienios de la segunda edad, no superábamos el 25 % del total… y eso es muy buena señal.
El concierto estuvo por encima de las expectativas que un servidor se había planteado. Los músicos se emplearon a fondo dándolo todo sobre el escenario, también Ingo Powitzer, que demostró su virtuosismo a las seis cuerdas en el tema “Delicate dancer”, junto a Mathias Jabs, a quién desde hace varios años le cuida y prueba (entre otros artilugios musicales) los tres grupos de trece guitarras que tiene preparadas para cada actuación.
Un Rudolf Schenker inconmensurable, deleitaba tanto en sus ritmos como en sus solos de guitarra, sin poder parar de moverse y de ir una y otra vez a la pasarela, desde donde interactuaba con el público lanzando púas, previamente besadas, y mirando a los ojos de a quienes se las dirigía.

Al “chavalín” de la banda, el bajista Pawell Maciwoda, de “tan solo 57 años” le vimos bastante más entregado que a lo que nos tienen acostumbrados la mayoría de los bajistas (no todos) de grandes bandas. Está claro que los protagonistas de la formación son sus tres compañeros que tocan y cantan de pie, pero tanto él, como quien junto a él lleva sentado el ritmo de los temas, no dejan de ser desde hace ya unos cuantos años, esos componentes del grupo que, sin ellos no sería lo mismo.
“El señor de los palos”, el conocidísimo Mickee Dee, parecía disfrutar cada golpe que daba. Cuando se proyectaba su imagen en la pantalla gigante era un clamor del público, que incluso en alguna ocasión llegó a corear su nombre. Pero, el no va a más fue cuando enlazó el final del tema “Same Thrill” con un solo de batería de más de seis minutos, jugando al final del mismo con imágenes de un Jackpot de SCORPIONS, en el cual se pudo observar a su vez, un Jackpot de MOTÖRHEAD, con el cual rendía homenaje honor a su ex grupo y a Lemmy Kilmister.

Posterior al solo de Mickee, sonarían “Blackout” y “Big City NIghts”, para acabar. Un servidor echó en falta “Dynamite”, pero quise pensar que la escucharíamos en los bises. Sin embargo, no fue así. El primero de los temas del “tiempo añadido” fue quizás el más esperado por la mayoría, una de las baladas más escuchadas en los últimos tiempos y perteneciente al disco del cual se celebra el 40º aniversario. Sería impensable pensar en un “Love at first Sting” sin el “Still Loving You”. Quizás no sea su mejor canción ni balada, pero está claro que esa es la canción que atrae a muchísima gente a sus conciertos.
No, no me he olvidado del frontman, Klaus Meine. Creo que a sus 76 años y a los más de cincuenta años siendo una de las mejores voces de la historia, no se puede criticar absolutamente nada, al contrario, cabe alabar su entrega diaria a la gente que le quiere ver y escuchar, y no creo que lo haga por dinero, sino por qué el heavy es así, más allá de ser un género musical es una forma de vida, un sentimiento que no todo el mundo puede entender, pero, como hemos visto hoy, resucita gracias a sus representantes más longevos.

Por cierto, hablando de gente joven que se ha enganchado a este sentimiento y que trabaja a diario para poder ofrecer su valía entre el público, tuve la suerte de pasar la velada junto a dos componentes del grupo ÚLTIMA OPORTUNIDAD. Les prometí que les escucharía en Spotify y que, si me gustaban, les incluiría en la crónica. ¡Blanco y en botella… leche!
Si están aquí es porque me han gustado, y no poco. Creo que estos chavales de Logroño merecen estar mucho más arriba y además están dispuestos a viajar donde sea para tocar y demostrar su talento e interpretar sus temas de kilómetro cero, hechos en Logroño, con vistas a ser conocidos por su gran calidad.
Yo estoy deseando verlos actuar. Si tenéis oportunidad, id a verlos el próximo 08 de septiembre a la Sala Fundición de Logroño, donde actuaran en beneficio de la “Fundación VencELA”, presentando nuevos temas y su último videoclip, ¡una versión muy particular del himno de su querido Logroño!

Para terminar, debo reconocer al ayuntamiento de Santo Domingo de la Calzada y colaboradores su gran faena respecto al “FESTIVAL ROCK LAND ART FEST”, felicitarles por su organización y, sobre todo, por la hospitalidad con la que nos han recibido y cuidado a los “forasteros”. Esperamos poderlo disfrutar en años venideros y volver a esta maravillosa tierra riojana donde ¡la gallina cantó después de asada!
También agradecer la hospitalidad del “Hostal Valle del Oja”, al pueblo de Casalarreina, y a Castañares de Rioja por sus croquetas de jamón (con jamón de verdad y en cantidad), sus alitas de pollo y sus piparras en tempura… ¡volveremos!

























